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2 Necedad de los pecadores Automático
3 Dice el necio para sí: No hay Dios".
4 Se han corrompido cometiendo execraciones, no hay quien obre bien.
5 Dios observa desde el cielo a los hijos de Adán,
6 para ver si hay alguno sensato que busque a Dios.
7 Todos se extravían igualmente obstinados,
8 no hay uno que obre bien, ni uno solo.
9 Pero ¿no aprenderán los malhechores que devoran a mi pueblo como pan y no invocan al Señor?
10 Pues temblarán de espanto, porque Dios esparce los huesos del agresor,
11 y serán derrotados, porque Dios los rechaza.
12 ¡Ojalá venga desde Sión la salvación de Israel!
13 Cuando el Señor cambie la suerte de su pueblo, se alegrará Jacob y gozará Israel
14 Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo