1 PADRE NUESTRO... de todos nosotrosque también somos padres, que hemos dado vida a nuestros hijos y que los amamos más que a todo
2 QUE ESTÁS EN EL CIELO... y también en la tierra entre nosotros: en las realidades de cada día, en la intimidad de nuestro matrimonio y en el corazón de cada uno de nuestros hijos.
3 SANTIFICADO SEA TU NOMBRE... que reconozcamosque tú eres Santo y Bueno; que comprendamos que sólo eres Amor; que creamos que tú te enterneces cuando nos miras como lo hacemos nosotros cuando miramos a nuestros hijos. SANTIFICADO SEA TU NOMBRE...
4 VENGA A NOSOTROS TU REINOVENGA A NOSOTROS TU REINO... en el mundo y en nuestro hogar: que reine un clima de paz, de estimación, de alegría; que estés presente en nuestros pensamientos y actuaciones, en las dificultades y en el bienestar.
5 HÁGASE TU VOLUNTAD... aunque no la entendamos,porque estamos seguros de tu amor, y que nunca deseemos, ni para nosotros ni para nuestros hijos, nada que pueda perjudicar.
6 EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO en las cosas importantes y en las pequeñas, en las cosas materiales y en las espirituales, para que podamos ayudar a nuestros hijos a empezar a vivir, ya en la tierra, pedacitos de cielo.
7 DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DÍA...todo lo que nos tiene que dar fuerza: tu Palabra y tu presencia; aquello que nos es imprescindible para la vida de cada día: esfuerzo, paciencia, ternura, capacidad de perdón...
8 PERDONA NUESTRAS OFENSAS COMO TAMBIÉN NOSOTROS PERDONAMOS A LOS QUE NOS OFENDEN...que creamos en tu perdón y que, como tú, deseemos perdonar cada día a los que nos molestan o no nos comprenden, a los que se muestran desagradecidos o poco delicados... sobre todo a los de casa
9 NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACIÓN...en la tentación del desánimo, del cansancio, de la desconfianza entre nosotros, de la exigencia sin misericordia, de la condescendencia sin firmeza.
10 AMEN… Y LÍBRANOS DEL MAL...del mal y de hacer el mal, de los desaciertos en la educación de los hijos, de la incomprensión entre los esposos, de la autosuficiencia, rigidez y tristeza, para que podamos vivir en tu presencia toda la familia unida y esperanzada, ahora y siempre. Y, ASÍ, NO DEJEMOS NUNCA DE SER SAL Y LUZ PARA NUESTROS HIJOS AMEN…