Panorama de la relación entre dieta y el desarrollo de hipertensión arterial. Camacho Jhyld Carolaind, N.D., MSC(c) en Epidemiologia. 1* 1.Grupo de investigación.

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Author: Victoria Saavedra Ojeda
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1 Panorama de la relación entre dieta y el desarrollo de hipertensión arterial. Camacho Jhyld Carolaind, N.D., MSC(c) en Epidemiologia. 1* 1.Grupo de investigación en demografía, salud pública y sistemas de salud - GUINDESS, Universidad Industrial de Santander, Bucaramanga, Santander, Colombia. *[email protected] RESUMEN: Introducción: La hipertensión arterial (HTA) se asocia con un riesgo dos veces mayor de enfermedad cardiovascular y confiere el mayor riesgo atribuible a las muertes por esta enfermedad. Los factores dietarios tienen un gran impacto sobre la morbilidad y mortalidad de las enfermedades crónicas, razón por la cual conocer el impacto de la dieta sobre la incidencia de HTA permite mejorar tanto las estrategias de prevención como de pronóstico entre sujetos con o sin él diagnostico de HTA, disminuyendo así su incidencia. Objetivo: Revisar los factores de riesgo nutricionales que conllevan a la hipertensión arterial. Métodos: Se realizó la búsqueda en la base de datos Pubmed de los artículos publicados hasta el 2012. Los términos Mesh de búsqueda incluyeron “Hypertension”, “intake”, “energy”, “nutrients”, “micronutrients”, “vitamins”, “minerals”, “carbohydrates”, “proteins”, “lipids” y “dietary fiber”. Resultados: La HTA está relacionada principalmente con los factores ambientales y del estilo de vida más que con la predisposición genética, la cual puede ser permisiva más que determinante con la adición de factores psicosociales tales como la dieta. Se ha encontrado que la HTA está asociada a diferentes factores nutricionales como son un alto consumo de grasas saturadas, azucares, sodio y alcohol, y a una baja ingesta de potasio. Conclusiones: son muchos los factores dietéticos que se han visto asociados positiva o negativamente al aumento de la presión arterial y a la incidencia de HTA. Sin embargo algunos de los resultados son opuestos o inconclusos tales como la ingesta de fibra y los niveles de presión sanguínea los cuales han presentado asociaciones inversas, por lo que es importante determinar el verdadero efecto de los nutrientes sobre la presión arterial. Palabras clave: consumo, nutrientes, calorías, energía, presión arterial, hipertensión arterial. I.INTRODUCCIÓN A nivel mundial las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la principal causa de muerte y la más importante de discapacidad. (1) Entre las enfermedades crónicas la HTA se asocia con un riesgo dos veces mayor de ECV (2) y además confiere el mayor riesgo atribuible a las muertes por estas enfermedades, riesgo que aumenta gradual y continuamente. (3) En el año 2008 en los EEUU se estimó una prevalencia de HTA del 29%, comparable con la prevalencia mundial estimada que fue del 26%. (4) En este mismo año en ciudades latinoamericanas como Barquisimeto, Buenos Aires, Santiago y Bogotá, se observó una prevalencia de HTA del 25%, 29%, 24% y 12% respectivamente. (4) En la ciudad de Bucaramanga, Colombia, Orostegui et al observaron una prevalencia de 20,9% y una incidencia de 17,4% de HTA. (5) Actualmente, Colombia experimenta una transición epidemiológica caracterizada por el aumento de las enfermedades crónicas tales como la HTA, por lo cual existe la urgente necesidad de crear estrategias que prevengan la emergente epidemia de esta afección.(6) El aumento de la prevalencia y la incidencia de HTA en los países subdesarrollados es posiblemente causado por la urbanización, el envejecimiento de la población, los cambios en los hábitos alimenticios y el estrés social. (7) En las últimas décadas la HTA también se han incrementado en población de bajos recursos. Entre los factores condicionantes de este evento se encuentra: el aumento en el acceso a alimentos de bajo costo y alta densidad energética y la disminución de la actividad física, principalmente en áreas urbanas. (8) Los factores de riesgo para la HTA pueden ser de origen genético, del comportamiento o del medio ambiente o ser el resultado de un trastorno médico. Sin embargo, la hipertensión se relaciona principalmente con los factores ambientales y del estilo de vida más que con la predisposición genética, la cual puede ser permisiva más que determinante con la adición de factores sicosociales. (7) Varios estudios epidemiológicos sugieren que la dieta es un factor importante en la modulación de la presión arterial. (9) (10) Las intervenciones dietarías enfocadas en aumentar el consumo de fibra y minerales como potasio, magnesio y calcio; y disminuir la ingesta de grasas saturadas y sodio han demostrado una disminución en la presión sanguínea. (2) (11) II. METODOLOGÍA La revisión de la literatura se llevó a cabo en la base de datos Pubmed de los artículos publicados en los últimos 10 años hasta el 2012. Los criterios de búsqueda fueron: (("Hypertension"[Mesh]) AND ("Energy Intake"[Mesh]) AND ("Micronutrients"[Mesh]) AND ("Vitamins"[Mesh]) AND ("Minerals"[Mesh]) AND ("Carbohydrates"[Mesh]) AND ("Proteins"[Mesh]) AND ("Lipids"[Mesh]) AND ("Dietary Fiber"[Mesh]). La selección y búsqueda de artículos se realizó específicamente para estudios en humanos, en idioma español o en ingles. Se incluyeron los artículos de estudios realizados sobre la ingesta dietética en mayores de 12 años entre los años 2002 y 2012 Selección de los artículos III. RESULTADOS En el año 2005, Herrán et al compararon la frecuencia de consumo de alimentos en los años 2002 y 2003 con el consumo del año 1998 en la ciudad de Bucaramanga. Los autores del estudio observaron un aumento de la ingesta de la energía total y una disminución en el consumo de frutas y verduras. Estos cambios dietarios son producto de la transición nutricional y tienen un gran impacto sobre la morbilidad y mortalidad de las enfermedades crónicas. (12) (13) La HTA se ha encontrado asociada a diferentes factores nutricionales como son un alto consumo de grasas saturadas, sodio y alcohol, y a una baja ingesta de potasio. (1) Carbohidratos Un estudio realizado entre adultos norteamericanos sin antecedentes de HTA demostró que una ingesta de fructosa ≥74g/d en forma de azúcar añadida, fue significativamente asociada con mayores niveles de presión arterial, obteniendo un riesgo de 26, 30 y 77% para cortes de presión arterial ≥135/85, ≥140/90 y ≥160/100 mmHg, respectivamente. (14) Otro estudio realizado en adolescentes, demostró que un alto consumo de bebidas azucaradas está asociado con mayores niveles de presión sistólica; z-score aumentó en 0,17 desde la más baja a la más alta categoría de consumo de bebidas azucaradas (p para la tendencia de 0,03). (15) Fibra En algunos estudios de cohorte, se ha investigado la asociación entre el consumo de fibra y el aumento de la presión arterial o el desarrollo de HTA, los cuales en su mayoría han presentado asociaciones inversas entre la ingesta de fibra y los niveles de presión sanguínea. (16) Un metaanálisis de ensayos clínicos controlados encontró que el consumo elevado de fibra está asociado con una reducción significativa en la presión sistólica y diastólica en pacientes hipertensos (sistólica -5.95 mmHg, IC95%, -9.50 a -2.40; diastólica -4.20 mmHg, IC95%,-6.55 a -1.85). (17) Además, un ensayo clínico controlado realizado en personas de 30 a 65 años con presión arterial elevada o HTA leve, demostró que luego de 6 a 12 semanas de intervención (8g/d fibra soluble en agua), la presión arterial sistólica fue -2,0 mmHg (-4.4 a 0.3, P 0.09) y la diastólica de -1.0 mmHg (-2.6 a 0.5, P 0.19); lo cual sugiere que una dieta rica en fibra disminuye moderadamente la presión arterial. (18) Un metaanálisis de ensayos clínicos aleatorizados de placebo encontró que la suplementación de fibra (dosis promedio 11,5 gr/d) disminuye la presión diastólica en -1,26 mmHg (-2,04 a -0,48) y esta reducción tiende a ser mayor en >40 años y en personas hipertensas. (19) REFERENCIAS 1. Roger VL, Go AS, Lloyd-Jones DM, Benjamin EJ, Berry JD, Borden WB, et al. Heart Disease and Stroke Statistics—2012 Update A Report From the American Heart Association. Circulation. 2012;410–528. 2. Engberink F, Geleijnse JM, Jong N De, Smit HA, Kok FJ, Verschuren WMM. Dairy intake, blood pressure, and incident hypertension in a general Dutch population. The journal of nutrition. 2009;139(10):582–7. 3. Shaikh RB, Mathew E, Sreedharan J, Muttappallymyalil J, Sharbatti S Al, Basha S a. Knowledge regarding risk factors of hypertension among entry year students of a medical university. Journal of family & community medicine. 2011 Sep;18(3):124–9. 4. 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Grasas El consumo de los diferentes tipos de grasa también ha sido estudiado, y estos pueden tener distintos efectos sobre la presión arterial. Un estudio de cohorte realizado en mujeres >39 años encontró una asociación estadísticamente significativa entre el consumo de ácidos grasos trans no saturados (RR para el mayor quintil: 1.08, IC 95%: 1.01–1.15) y el riesgo de hipertensión, sin embargo no encontraron una asociación significativa para la ingesta de ácidos grasos poliinsaturados incluyendo ω3 y ω6 con el riesgo de HTA. (20) Sin embargo, el estudio INTERMAP de ácidos grasos poliinsaturados ω3 encontró que su consumo regular disminuye la presión arterial sistólica y diastólica en -0.91/-0.92 mmHg (Z -1.80, -2.38); en personas no hipertensas. (21) Además, Una cohorte de 20 años de seguimiento realizada en adultos entre los 18 y 30 años, encontró que los participantes con la mayor ingesta de ácidos grasos poliinsaturados ω3 disminuyen significativamente el riesgo de HTA (RR 0.65; IC95%: 0.53– 0.79; p