1 PASCUA … el paso de la esclavitud a la libertad de los hijos de Dios
2 OBJETIVO GENERAL SUPERAR LA CONCEPCIÓN TRADICIONAL DE LA PASCUA QUE LA ENCASILLA EN UNA SIMPLE CELEBRACIÓN RITUAL Y ANUAL CON MOTIVO DE LA SEMANA SANTA, DESCONOCIENDO LA INMENSA E INAGOTABLE RIQUEZA QUE ENCIERRA EL MISTERIO PASCUAL (SALVADOR) DE JESUCRISTO, CELEBRADO Y ACTUALIZADO EN TODOS LOS SACRAMENTOS DE LA IGLESIA CATÓLICA, ESPECIALMENTE EN LA SAGRADA EUCARISTÍA.
3 OBJETIVOS ESPECÍFICOS 1. Esclarecer el significado etimológico de la palabra “pascua”. 2. Conocer las características propias de la celebración de la pascua judía, y su significado teológico (religioso) para el pueblo judío.
4 3. Identificar las características propias de la celebración de la pascua cristiana, y su significado teológico para la Iglesia Católica. 4. Establecer las similitudes y diferencias entre ambas celebraciones, para comprender en qué supera la pascua cristiana a la judía. 5. Comprender por qué la celebración eucarística es la prolongación histórica de la última cena de Jesús con sus apóstoles.
5 SIGNIFICADO DE LA PALABRA PASCUA La palabra “pascua” proviene de dos idiomas bíblicos: Hebreo: Pésaj. Griego: Pascha. Traducido al castellano significa : Paso.
6 ¿QUÉ ES LA PASCUA? A lo largo de los siglos la pascua ha sido (y sigue siendo) una celebración de carácter sacro (sagrado), enriquecida con un conjunto de ritos y prácticas religiosas que ponen de manifiesto la fe y creencias que brotan de lo más íntimo de las culturas judía y cristiana.
7 PASCUA JUDÍA
8 CARACTERÍSTICAS En el pueblo judío, (anterior al nacimiento de Cristo), la pascua era una fiesta de pastores en la que se mataba un cordero (macho) para pedir la fecundidad. un cordero (macho) para pedir la fecundidad.
9 Con el transcurrir del tiempo la pascua judía pasó a celebrar otro acontecimiento histórico mucho más importante como fue la liberación del pueblo judío de la esclavitud del Imperio Egipcio.
10 Según la historiografía bíblica este acontecimiento (Éxodo), que marcó para siempre la conciencia del pueblo de Israel ocurrió aproximadamente en el año 1250 a.C.
11 Desde entonces hasta la actualidad los judíos conmemoran en la noche de pascua el paso del pueblo hebreo por en medio del Mar Rojo guiados por la mano de Moisés.
12 Así pues, el pésaj (pascua) judío se origina en la historia narrada en la Biblia, en la que Dios hirió de muerte a todos los primogénitos de los egipcios. Ésta fue la última de las plagas enviadas por Dios en contra del Faraón de Egipto y su pueblo; ante la negativa de liberar de la esclavitud a los hijos de Israel.
13 “Escogerán un cordero sin defecto, tomarán su sangre para untar los postes y la parte superior de sus puertas. Lo comerán todo asado, con su cabeza y entrañas, con panes sin levadura. Yo recorreré Egipto y daré muerte a todos los primogénitos de los egipcios y de sus animales. Al ver la sangre del cordero pasaré de largo de vuestras casas”. (Éx 12, 5 – 14)
14 Por consiguiente, en la noche de la pascua las familias judías se sentaban a la mesa para comer la carne del cordero asado. Esto lo acompañaban con pan ázimo, yerbas amargas y vino. Mientras cenaban, el “pater familia”, iba citando algunos versos de la Torá: “Shemá Israel”. Y, especialmente la narración de la liberación del pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto: Éxodo.
15 Los principales elementos de la pascua judía se encuentran en los siguientes textos bíblicos: Los principales elementos de la pascua judía se encuentran en los siguientes textos bíblicos: Éxodo 12, 1 – 11 Levítico 23, 5 – 8 Números 28, 16 – 25 Deuteronomio 16, 1 – 8
16 PASCUA CRISTIANA
17 CARACTERÍSTICAS Para los cristianos (católicos) la pascua tiene un sentido y valor teológico mucho más importante que la judía: en ella celebramos el paso de Jesús de la muerte a la vida: “Misterio pascual de Jesucristo”
18 Por eso, la pascua cristiana, tal como la vivimos y celebramos en la actualidad (eucaristía), tiene su origen en Jesús; quien sentado a la mesa con sus discípulos (la noche en que iba a ser entregado), tomó pan y lo bendijo, lo partió y se los dio diciendo:
19 “Tomad y comed todos de él, porque esto es mi cuerpo que será entregado por vosotros, para el perdón de vuestros pecados. Haced esto en conmemoración mía ”. Lc 22, 19 - 20
20 Así pues, teniendo en cuenta el testimonio de los Evangelios queda plena constancia de que Jesús poco antes de ser arrestado y condenado a muerte, celebró la pascua con sus discípulos. (Cf. Lc 22, 19 – 20) Sin embargo, hay un componente teológico que le da un nuevo y definitivo valor y significado a la celebración de la pascua:
21 ¿Qué significa eso? LA CONCIENCIA MESIÁNICA DE JESÚS. ¿Qué significa eso? Que llegado el momento de la celebración de la pascua (última cena), Jesús debía estar plenamente convencido de dos cosas fundamentales: (1) que él era el Mesías (Ungido de Dios), enviado por el Padre, para salvar al mundo de sus pecados. (Cf. Mt 1, 21)
22 Ahora bien, que Jesús es el Mesías (Ungido de Dios), lo constatan los Evangelios en dos momentos puntuales de la vida pública de Jesús: al comienzo de su misión mesiánica, y en la recta final de la misma: Bautismo y Transfiguración.
23 Una vez bautizado Jesús, salió del agua. En esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba como una paloma que venía sobre él. Y, una voz que salía de los cielos decía: “Éste es mi Hijo amado, en quien tengo mi complacencia”. (Mt 3, 16 – 17)
24 Y se transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. En esto, se les aparecieron Moisés y Elías que conversaban con él. Y salió de la nube una voz que decía: “Éste es mi Hijo amado, en quien tengo mi complacencia; escuchadle”. (Cf. Mt 17, 2 – 3. 5)
25 ¡Exulta de gozo, Sión; grita de alegría, Jerusalén! Que viene tu rey: justo y victorioso, humilde y montado en un asno, en una cría de asna. (Cf. Zac 9, 9 / Cf. Mt 21, 1 – 9) (2) Que con su pasión, muerte y resurrección él (Jesús), estaba dando pleno cumplimiento a lo que Dios anunció desde antiguo por medio de los profetas acerca del Mesías:
26 Por consiguiente, lo único que justifica que Jesús haya aceptado morir en la cruz, es porque él estaba convencido de que al tercer día resucitaría de entre los muertos (Cf. Mt 20, 18 – 19), pues de lo contrario él no se hubiese ofrecido (inmolado) a sí mismo por una causa perdida, y esa certeza del valor teológico de la resurrección como fundamento de nuestra predicación está latente en la Iglesia desde sus orígenes hasta nuestros días. (Cf. 1 Cor 15, 14)
27 Lo anterior significa que Jesús asumió la muerte más allá de las implicaciones político/religiosas que lo condujeron a ella. Él la asume desde un punto de vista (redentor) completamente nuevo e insuperable: como la máxima expresión del amor de Dios, que envió a su Hijo al mundo, no para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él. (Cf. Jn 3, 14 -17)
28 Es por eso que la entrega (inmolación) de Jesús supera la antigua alianza en la que el sacerdote sacrificaba un cordero (animal) para la expiación de los pecados del pueblo. Ahora, el cuerpo y la sangre del Hijo único de Dios ofrecidos como alimento y bebida de salvación constituyen la Alianza Nueva y Eterna que él como SACERDOTE y VÍCTIMA a la vez selló definitivamente con Dios en favor de los hombres. (Cf. Mt 26, 26 – 28) Antigua Alianza (A.T) Nueva Alianza (N.T)
29 Así pues, en la celebración eucarística (prolongación de la última cena), se conmemora y actualiza la pasión salvadora de Jesús, quien permanece sacramentalmente en las especies del pan y el vino, y que por la efusión del Espíritu Santo se convierten en su Cuerpo y su Sangre al momento de la consagración. (Cf. Lc 22, 19 – 20)
30 El soporte bíblico y teológico de la eucaristía como prolongación y actualización de la última cena de Jesús con sus discípulos lo encontramos en los siguientes textos. Mt 26, 26 - 29 Mc 14, 22 – 25 Lc 22, 19 – 20 1 Cor 11, 23 – 26
31 Por lo tanto, “la fracción del pan” (eucaristía), no es el simple recuerdo de un acontecimiento pan” (eucaristía), no es el simple recuerdo de un acontecimiento del pasado (última cena), sino que es el signo visible (sacramento) a través del cual reconocemos a Jesús en medio de su Iglesia. Ésta es en última instancia la experiencia pascual de los discí- pulos de Emaús. (Cf. Lc 24, 13 – 35)
32 Conclusiones
33 CON RELACIÓN A LA PASCUA JUDÍA Conmemora el máximo acontecimiento histórico (fe) de la cultura judía como es la liberación del pueblo de Israel del dominio del Faraón de Egipto (Ramsés III / 1250 a.C.) (Cf. Éx 13, 17 – 22. 14, 15 – 31) Conmemora el máximo acontecimiento histórico (fe) de la cultura judía como es la liberación del pueblo de Israel del dominio del Faraón de Egipto (Ramsés III / 1250 a.C.) (Cf. Éx 13, 17 – 22. 14, 15 – 31)
34 El Faraón egipcio se creía la re-encarnación de Rá (dios sol) (1) Esclavitud física (2) Esclavitud ideológica (3) Esclavitud patriótica (4) Esclavitud moral
35 Así pues, Yahvé (Dios), lleva a cabo la liberación de los israelitas por medio de Moisés, a quien escoge y acompaña para cumplir con dicha misión. (Cf. Éx 3, 7 -12) Por esta razón Moisés se convierte en uno de los personajes más relevantes del Antiguo Testamento, tanto así que según los Evangelios; él aparece con Jesús en el momento de la Transfiguración. (Cf. Mt 17, 3)
36 Por consiguiente, en la figura de Moisés asociada a su “misión de liberar al pueblo judío de la esclavitud”, vemos ya una clara prefiguración (anticipo) de la persona y misión de Jesús como Mesías (ungido de Dios) quien liberará /salvará a su pueblo de sus pecados. (Cf. Mt 1, 21)
37 Según lo anterior vemos entonces que se cumple a cabalidad el significado de la palabra pésaj/pascua, pues Israel pasa de la esclavitud a la libertad, y como culmen de esa pascua judía está la posesión de la “tierra prometida”, y la alianza que Yahvé/Dios estableció con su pueblo. Cf. Éx 6, 7 -8/ Jr 31, 1. 31, 33. 32, 38/ Ez 36, 28/ Os 2, 23
38 Porque los judíos esperaban un Mesías político y triunfalista, es decir, un líder estatal que liberara al pueblo de Israel definitivamente de cualquier clase de opresión/ocupación extranjera, y restableciera la monarquía davídica, pero Jesús no llenó sus expectativas, puesto que él asume su mesianismo desde una perspectiva religiosa. Por consiguiente, para los judíos Jesús es sólo un profeta más. Sin embargo, en la actualidad el pueblo judío sigue aguardando la venida del Mesías, ya que ellos no reconocen a Jesús como tal. ¿Por qué razón? Sin embargo, en la actualidad el pueblo judío sigue aguardando la venida del Mesías, ya que ellos no reconocen a Jesús como tal. ¿Por qué razón?
39 CON RELACIÓN A LA PASCUA CRISTIANA Conmemora el paso de Jesús de la muerte a la vida: pascua de resurrección. Y, por el Misterio Pascual de Jesucristo; el Padre nos ha sacado del dominio de las tinieblas y nos ha trasladado al Reino de su Hijo querido, por quien hemos recibido la redención, el perdón de los pecados. (Cf. Col 1, 13 – 14/ Mt 1, 21) Conmemora el paso de Jesús de la muerte a la vida: pascua de resurrección. Y, por el Misterio Pascual de Jesucristo; el Padre nos ha sacado del dominio de las tinieblas y nos ha trasladado al Reino de su Hijo querido, por quien hemos recibido la redención, el perdón de los pecados. (Cf. Col 1, 13 – 14/ Mt 1, 21)
40 Por consiguiente, al inmolarse a sí mismo (ofrecerse en sacrificio) Jesús se convierte en el Nuevo y Definitivo Cordero (pascual) de Dios que quita el pecado del mundo. (Cf. Jn 1, 29) Y, es por esta razón que en la última cena, Jesús realiza un pacto de amor indeleble reconciliando a los hombres con Dios, ya que él ofrece y entrega su cuerpo y su sangre para el perdón de nuestros pecados. (Cf. Lc 22, 19 – 20)
41 Así pues, es fundamental que tengamos en cuenta que fruto de la pascua de Cristo, es la Iglesia (comunidad de creyentes), que proclaman que Cristo, el Señor, ha resucitado, (Cf. Lc 24, 34) ya que éste ha sido y seguirá siendo el fundamento de nuestra predicación o kerigma (anuncio) pascual. (Cf. 1 Cor 15, 14)
42 El culmen de la Pascua de Cristo es la efusión del Espíritu Santo (Pentecostés) que confirma a la comunidad de los creyentes (Apóstoles) en la fe en el Resucitado, y los impulsa a la misión de evangelizar y hacer discípulos de Jesús a todas las naciones. (Cf. Mt 28, 18 – 20/ Hch 2, 1 – 12) Desde entonces ésta es la razón de ser de la Iglesia.
43 Por eso nosotros, convencidos de que Jesucristo es el Mesías, el Hijo de Dios que debía venir al mundo para salvarnos; exultamos de gozo en la noche de nuestra Pascua y, unidos a toda la Iglesia cantamos a una voz: “¡Oh noche, realmente gloriosa, que reconcilias al hombre con tu Dios!” “ÉSTA ES LA NOCHE, EN QUE CRISTO HA VENCIDO LA MUERTE, Y DEL INFIERNO, RETORNA VICTORIOSO...”