1 PEDAGOGÍA DE JESUS PEDAGOGÍA DE JESUS CURSO DE INTRODUCCIÓN A LA FE
2 RECURSOS, MÉTODOS Y ESTILO Jesús de Nazaret es el Maestro por excelencia. En su vida desarrolla una verdadera vocación pedagógica que concretiza en su ministerio. Nos preguntamos: ¿Cómo enseña Jesús?, ¿Qué recursos utiliza?, ¿Cuál es su estilo y los métodos que usa para comunicar sus enseñanzas?
3 Como señala José Antonio Pagola, “Jesús tiene un estilo de enseñar muy suyo, sabe tocar el corazón y la mente de las gentes. Sus dichos quedaron grabados en quienes le escuchaban, breves y concisos, llenos de verdad y sabiduría, pronunciados con fuerza, obligaban a sus oyentes a escuchar con atención y los apremiaban a vivir de otra manera”. Para comunicar su experiencia del Reino de Dios, narra parábolas que abren a los oyentes a un mundo nuevo. Para provocar a la gente a entrar en la dinámica de ese Reino, pronuncia sentencias breves en las que resume y condesa su pensamiento. Él hablaba y enseñaba a la gente y a sus discípulos utilizando recursos que facilitaban la memorización de sus enseñanzas. Unas veces utilizaba dichos rítmicos, otras veces repetía el mismo esquema y con mucha frecuencia recurría a pequeños relatos tomados de la vida cotidiana que aún hoy nos resultan muy fáciles de recordar.
4 Siguiendo diferentes textos de los cuatro evangelios, seleccionamos los principales recursos utilizados por Jesús para entregar sus enseñanzas: I. LOS GESTOS DE JESUS COMO RECURSO DE ENSEÑANZA: Su enseñanza no quedaba reducida únicamente al discurso, sino que sus palabras iban acompañadas de gestos, que resultaban salvadores para quienes los recibían, pero que chocaban fuertemente con las tradiciones y costumbres de su tiempo.
5 Es muy interesante constatar su gesto de tocar a diferentes personas, en diversos momentos y circunstancias.: Se le acercó un leproso, y él, “extendiendo la mano, le tocó y le dijo: «quiero, queda limpio» (Mt 8,3). Y "le presentaban a los niños para que los tocase... y abrazándolos, los bendijo imponiéndoles las manos" (Mc 10,13). A la suegra de Pedro "le tocó la mano y la fiebre la dejó" (Mt 8,15). A la niña del jefe de la sinagoga "le tomó de la mano y ésta se levantó" (Mt 9,25). Al ciego de nacimiento "hizo un poco de lodo y le untó sus ojos" (Jn 9,6).
6 ENSEÑANZA El tocar de Jesús tiene un significado profundo: es la mano de Dios que se hace cercana y visible en su Hijo, que sana, bendice, protege, comunica vida, perdona y da seguridad. Al tocar físicamente a los excluidos de la sociedad, Jesús los recibe y los acoge, rompiendo con la alienación en que se encontraban. Esto nos muestra la libertad con que Jesús procedía ante la ley, las tradiciones y costumbres, ya que para Él lo central y más importante es la persona desde la condición singular en que ésta se encuentra.
7 II. LOS MÉTODOS Y LAS TÉCNICAS DE ENSEÑANZA DE JESUS MAESTRO. En Jesús lo teórico y lo práctico se entrelazaron. Para el Maestro la experiencia no fue relato trivial e insignificante, sino punto de partida para entender la situación teológica y existencial en que se encontraban sus discípulos. Al leer los evangelios desde una perspectiva pedagógica encontramos una gran diversidad de métodos empleados por Jesús. Métodos que fueron respuestas concretas a experiencias a las cuales Él quería responder.
8 1. LAS SENTENCIAS Y LOS DICHOS: Entre los métodos empleados señalamos y nos detendremos a explicar los siguientes: Es preciso señalar que las sentencias tienen una larga historia en el mundo judío, así como en las culturas de transmisión oral. En las sentencias encontramos unos rasgos característicos que ayudan a que permanezcan en la memoria. Subrayamos: LA RIMA, los contenidos y las imágenes significativas. Es lo que se conoce con el nombre de proverbios o máximas.
9 En sus sentencias Jesús recurre a la experiencia de sus oyentes, a la riqueza de la tradición y otras veces al sentido común de sus destinatarios. «No es la gente sana la que necesita médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores» (Mc 2,17). «Porque donde está tu tesoro, allí estará también tu corazón» (Mt 6,21; Lc 12,34). «Si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán en el hoyo»” (Mt 15, 14) «No se preocupen por el día de mañana, pues el mañana se preocupará por sí mismo. A cada día le bastan sus problemas» (Mt 6,34).
10 Según León – Dufour: “la imagen reproduce, más o menos exactamente, representa y hace presente una realidad. Las imágenes se convierten en canales de expresión de las realidades más profundas”. 2. LAS IMÁGENES Las imágenes formaban parte de la mentalidad hebrea, que tenía un gran sentido de lo concreto. Eran, por lo tanto, parte connatural de su mentalidad. Es evidente que Jesús entiende y conoce bien su tierra y sus habitantes, las expresiones y los ejemplos que evocan y reflejan un conocimiento de la vida del campo y en particular del campo galileo
11 «¡Cuántas veces quise reunir a tus hijos, como la gallina reúne bajo sus alas a los pollitos, y tú no quisiste! » (Lc 13, 34) Jesús muestra su amor por la naturaleza, tiene un sentido de lo concreto y de la historia de su pueblo. El mundo del trabajo está presente en sus ejemplos y así habla de asalariados, empleados despedidos, dueños abusivos, contratos y administradores de todo tipo (Jn10, 1-8); (Mt 20, 1-5; Mt 24, 45 - 51). Pero su vida y su enseñanza dejan de manifiesto que “Jesús mira definitivamente la vida desde los ojos de los pobres de la tierra. «Salió un sembrador a sembrar» (Mc 4, 13). «El viento sopla donde quiere, oyes su ruido, pero no sabes de donde viene ni a donde va» (Jn 3, 8). «Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza» (Lc 9,58).
12 Jesús, que conoce lo que hay en el corazón de la persona, mediante la pregunta lo hace volverse hacia lo más esencial de sí mismo y encontrar la respuesta o dejar abierta la posibilidad a seguir buscando. 3. LAS PREGUNTAS: Como sucede con otros métodos y recursos usados por Jesús, las preguntas están presentes también como otra forma de impartir sus enseñanzas. Pero las preguntas son centrales en las instrucciones y exhortaciones del Maestro. Sus preguntas tenían diferentes propósitos. Unas son directas y otras indirectas. No solo eran formuladas para ejercitar la actividad cerebral, sino que pretendían alcanzar una mayor profundidad en al fe. Las preguntas de Jesús fueron hechas dentro de contextos y situaciones concretas.
13 Los propósitos de Jesús al hacer preguntas fueron muy variados. Van desde los más sencillos, a los más complejos. Entre ellos podemos enumerar los siguientes: Emplear la disputa, la argumentación y la lógica: Lc 14:5; 13:2; Jn 8:46; Ayudar a los discípulos a aplicar la verdad. Lc 10:36; Jn 13:12; Reprender o señalar alguna falta: Mc 4:40; Lc 6:46 Introducir una enseñanza: Mt 6:25; Lc 6:39,41. También fueron utilizadas para expresar emoción (Mc 9:19), recordar lo aprendido (Mc 8:20), fortalecer la voluntad (Jn 5:6), contestar otras preguntas (Jn 21:22).
14 “Con muchas parábolas como éstas Jesús les anunciaba el mensaje, acomodándose a su capacidad de entender. No les decía nada sin parábolas” (Mc 4,33-34) Jesús no inventó, pues, el género de las parábolas. Pero se puede afirmar que Jesús fue el primero en generalizarlo y el primero que las utilizó como forma corriente de enseñanza para la gente sencilla, y lo hizo con el objetivo de hacerles comprensible y efectivo su mensaje acerca del Reino de Dios Según el Diccionario del Nuevo Testamento47, los sinópticos llaman parábola tanto a una sentencia como a un proverbio, pero con más frecuencia lo consideran una comparación desarrollada como un relato ameno. 4. LAS PARÁBOLAS:
15 Son muchas las parábolas registradas en los evangelios, por lo que se puede deducir que, mediante esta técnica, Jesús logró grabar en el corazón y en la memoria de sus discípulos y seguidores sus enseñanzas y sus palabras de vida. Jesús estaba dotado de un extraordinario genio para crear y contar historias, y las parábolas son la mejor prueba de ello. "Jesús es parábola y narra parábolas" y lo hace de manera magistral. Las que Jesús utiliza son excepcionales por su número y por la calidad. Si bien el género era conocido en la época, no cabe duda de que en Jesús alcanza un mayor valor literario. En Mateo: El Sembrador: Mt 13,3-9 La Cizaña: Mt 13,24-30 36-43 La Oveja perdida: Mt 18,12-14 El Tesoro escondido: Mt 13,44 En Lucas El buen samaritano: Lc 10,25-37 El hijo pródigo: Lc 15,11-32 La moneda perdida: Lc 15,8-10 El último lugar en los banquetes: Lc 14,7-11