Pero sigue quedando en pie el TANTO AMOR de Dios, del que habla San Juan, invitándonos a gustar de ese Amor Mayor. El evangelio de este domingo, nos invita.

1 Pero sigue quedando en pie el TANTO AMOR de Dios, del q...
Author: Merlín Narez
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1 Pero sigue quedando en pie el TANTO AMOR de Dios, del que habla San Juan, invitándonos a gustar de ese Amor Mayor. El evangelio de este domingo, nos invita a contemplar la Trinidad. Pudiéramos limitarnos a comparar el amor que es la Trinidad con el de la familia, el de amigos y el de hermanos, porque es un amor que salda el déficit del otro, sana y acompaña.

2 El Amor de Dios salda el déficit y rebasa todo vacío; sana y arranca de raíz el mal o la dolencia; acompaña y asume sobre sí mismo la soledad; restituye y lo recrea todo y a todo. Es un amor que va siempre más allá. Por eso es misterio, no por raro o complicado, sino por la simplicidad y gratuidad de su generosidad.   HACE TODO con sabiduría y amor, especialmente al hombre y a la mujer, a quienes ha creado conforme a la semejanza de su imagen, encomendándoles el universo entero, para que en Él dignifiquen todo lo creado.   NO ABANDONA al poder de la muerte, sino que, compadecido, tiende la mano a todos, enviando como Salvador a su único Hijo para anunciar la salvación a los pobres, la liberación a los oprimidos y a los afligidos el consuelo. Por eso en la Cruz y la Resurrección destruyó la muerte y nos dio nueva vida.   CONVOCA PERMANENTEMENTE a salir de sí, dándonos su Espíritu Santo como primicia, a fin de santificar todas las cosas, llevando a plenitud su obra en el mundo. PORQUE NUESTRO DIOS TRINO:

3 [ Comienza la oración  ] En aquel tiempo dijo Jesús a Nicodemo: Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único, para que no perezca ninguno de los que creen en Él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él. El que cree en Él, no será juzgado; el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. Palabra del Señor.

4 [ Continúo  ]

5 [ Continúo la oración  ]

6 [ Sigo adelante  ] NOTA: La oración preparatoria me ayuda a experimentar libertad de apegos. La repito tantas veces como quiera, dejando que resuene en mí. NOTA: Este paso merece realizarse con esmero. Le dedico unos 10 minutos.

7 [ Sigo adelante  ] (Si me ayuda, puedo decir varias veces la petición)

8 [ Y continúo la oración  ]   Tanto amor del Padre al Mundo en la persona del Hijo, restituye a la gracia rompiendo las cadenas de la muerte. ¡Qué asombroso beneficio de tu amor por nosotros! ¡Qué incomparable ternura y caridad! ¡Para rescatar al esclavo, entregaste al Hijo!   Con tal ternura, la noche se hace clara como el día quedando iluminada por el gozo, ya que ahuyenta los pecados, lava las culpas, devuelve la inocencia a los caídos, devuelve la alegría a los tristes, expulsa el odio, trae la concordia, doblega a los poderosos. “Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna”

9 [ Y continúo la oración  ]  El Hijo no vino a condenar, ni a cerrar, ni a excluir, sino a perdonar, abrir e incluir. En el Hijo, el mundo se salva, porque Él atrae a la unidad total, encontrando en Él, el perfeccionamiento último de toda individualidad.  Volverse al Hijo, es tocarlo, sentirlo, amarlo, yendo más allá, empujado en cada momento por las criaturas, pero sin poner nido en nada, en un continuo acoger y en un continuo desprendimiento de sí y de todo. “Dios no mandó a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él”

10 [ Y continúo la oración  ]  En el nombre, en la persona, y en el modo de Jesucristo, por la acción del Espíritu, todo queda transido de su fragancia, de su calidez, de su verdad y de su amor. Sólo queda excluido el pecado, mas no el pecador, porque su presencia real anima, templa y enardece hasta lo más insignificante de nuestro ser.  Rechazar tanta ternura y caridad, expone al hombre y a la mujer a deambular como muertos en vida, y los arriesga a ser bellas figuras de polietileno, al perder la capacidad de ser fecundos y al extinguir la alegría de haber visto ellos la luz en esta tierra, porque se privan de ser plenamente humanos por negarse a vivir como hermanos. Una existencia así se expone a que toda ella muera de frío. ( Cfr. Teilhard de Chardin – Himno al Universo ). “El que cree en él, no será juzgado; el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios”

11 [ Comienza el Cierre de la oración  ] Señor, te damos gracias, porque nos invitas a una existencia nutrida del MAYOR AMOR. (Cfr. Plegaria Eucarística IV) Tanto amas al mundo, que nos enviaste como Salvador a tu único Hijo para compartir en todo nuestra condición humana. Él se apartó del pecado, anunció la salvación a los pobres, la liberación a los oprimidos y a los afligidos el consuelo. Con su cruz y resurrección, destruyó la muerte y nos dio nueva vida. Y porque no vivamos ya para nosotros mismos, sino para Él, que por nosotros murió y resucitó, nos dio al Espíritu Santo, a fin de santificar todas las cosas, llevando a plenitud su obra en el mundo. Tú has hecho todas las cosas con sabiduría y amor. A imagen tuya hiciste al hombre y a la mujer y les encomendaste el universo entero, para que, sirviéndote sólo a Ti, el Creador, dignifiquen todo lo creado. Y aunque la desobediencia hace que trastoquemos esta amistad, Tú no nos abandonas al poder de la muerte, sino que, compadecido, tiendes la mano a todos, para que te encontremos al buscarte.

12 Para centrar la experiencia vivida en la Oración, respondo en forma sencilla las siguientes interrogantes: [ Termino con la oración siguiente  ]

13 Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy el pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.