1 Por aquellos días salió un edicto del emperador Jorge
2 Ordenando que todos los pueblos pobres pagaran el dinero que sus procónsules y virreyes habían recibido de los prestamistas imperiales
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4 “ Nuestros gobernantes dedicaron la mayor parte del dinero A comprar armas o lo pusieron a su nombre en vuestros bancos y empresas. Nosotros apenas recibimos nada, y lo poco que recibimos lo hemos devuelto con creces” En vano suplicaron los pueblos:
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6 Debéis pagarlo todo y con los intereses que nosotros os pongamos. Y mientras no lo Hagáis, debéis permitir que nuestras Empresas exploten vuestras riquezas naturales Y seguiréis fielmente las normas que os dicte El F.M.I.(fondo monetario internacional) NO Respondió el Emperador
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8 Entonces sobrevino una gran hambre en aquellos pueblos
9 José era carpintero en una remota región de África. El taller donde trabajaba tuvo que cerrar, pues los muebles los fabricaba más baratos una multinacional con novísimos instrumentos y muy bajos jornales.
10 José se quedó sin trabajo y no encontraba medio de alimentar a su familia
11 Entonces tomó a su esposa, María, que estaba encinta, y emprendió un largo camino hacia las tierras donde había comida abundante hasta para los perros y leche para los gatos
12 Allí donde la televisión mostraba que todos eran felices, tenían suntuosas viviendas, potentes automóviles y se perfumaban con esencias que cautivaban a hombres y mujeres
13 Pasando grandes trabajos lograron alcanzar la orilla del mar y se embarcaron lograron alcanzar la orilla del mar y se embarcaron para llegar a los países del norte para llegar a los países del norte
14 Y sucedió que mientras estaban allí, se le cumplieron a María los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo, lo envolvió en una vieja camisa y lo acostó en el fondo de la patera, porque no había sitio para ellos en el barco
15 En la playa adonde llegaron estaban unos pescadores que remendaban sus redes y se preparaban para la faena
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23 Cuando vieron al niño y a su madre, el Espíritu de Dios los envolvió con su luz, y ofrecieron al niño y a sus padres ropa seca, leche caliente y refugio en sus sencillas casas. Por la mañana, unos voluntarios de Andalucía Acoge fueron preguntando:
24 “Hemos recibido un mensaje de que ha llegado una patera con un niño recién nacido. Queremos saber dónde está y tratar de ayudarles”
25 La noticia llegó al gobernador de aquellas tierras que, airado, ordenó a sus guardias buscar a los recién llegados para expulsarlos inmediatamente
26 Pero los voluntarios recibieron un nuevo mensaje y llegaron hasta donde estaba el niño con sus padres. Entrando, les dieron la bienvenida y les ofrecieron toda su ayuda
27 Al salir, se decían admirados: “El Señor Todopoderoso nos visita en la pobreza y debilidad de este niño” “Y su corazón se llenó de alegría, paz y amor
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