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2 Por favor no toques el ratón
3 “cuando la tierra se vacía de Dios, Texto: Mons. José Ignacio Munilla Aguirre Obispo de San Sebastián se llena de ídolos”
4 El materialismo es el primero de esos falsos ídolos: Quien piensa que el hombre es solo materia no ve más que la mitad de la realidad.
5 El materialismo es el primero de esos falsos ídolos: Sufre una especie de miopía espiritual, porque percibe en forma borrosa, todo aquello que está más allá del alcance de su mano.
6 Solo quien consigue librarse de la idolatría del materialismo podrá percatarse de que, el ser humano, es un ser espiritual.
7 ¿cómo justificamos que el hombre está por encima de la materia, cómo entender su originalidad, si solo es materia?
8 ¿qué explicación dar a la insatisfacción e infelicidad en la que quedamos atrapados?
9 La frivolidad es el segundo de los ídolos: Consiste básicamente, en no tomarse en serio, el sentido de la existencia.
10 - Se llegan a sustituir las grandes preguntas del hombre…
11 ¿ De dónde venimos y adónde vamos ? ¿ De dónde venimos y adónde vamos ? ¿ Qué sentido tiene esta vida ? ¿ Qué sentido tiene esta vida ?
12 Por las preguntas más triviales que nos podamos imaginar:
13 ¿qué plan tienes para esta noche? ¿te has comprado ya la última versión del iphone? etc.
14 A diferencia del materialismo teórico, la frivolidad no suele empeñarse en la negación de la existencia de Dios, sino que simplemente se reduce a la indiferencia, mostrando una clara alergia a las preguntas últimas…
15 El pansexualismo, el hipererotismo y en definitiva, el culto al cuerpo, son aliados inseparables de la cultura de la frivolidad.
16 Al amor a la persona, le sustituye la atracción erótica; quedando patente la soledad a la que conduce el sexo por el sexo, a pesar de que se intente tapar este drama con nuevas frivolidades, en una absurda huida hacia adelante.
17 Es, por último el tercero de los males generados por esta cultura de la intrascendencia. La idolatría política
18 Es, por último el tercero de los males generados por esta cultura de la intrascendencia. La idolatría política Consiste en sustituir la aspiración a la vida eterna — es decir, a la vida en plenitud — por la adscripción orgullosa a un pueblo, a una raza, a una utopía política, etc.
19 La idolatría política, suele formularse en oposición a “los otros” a los que no son ”de los nuestros”
20 En definitiva, se termina por sustituir el amor a la patria celestial, a la cual estamos llamados todos, por una especie de adoración por lo terreno, particular y caduco.
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