1 PROCESO ADOLESCENTE PERSPECTIVAS PSICOLÓGICAS DE ANÁLISISLic. Marina S. Antonio- Mayo 2017
2 Preguntas disparadoras¿Quiénes son los adolescentes hoy? ¿Por qué hablar de adolescencias en plural? ¿Cuál es el lugar del adulto en el proceso adolescente? ¿En qué medida la escuela reconoce el devenir adolescente? ¿Cómo se posiciona frente al mismo? ¿Qué lugar otorga la escuela a la palabra del adolescente?¿Cómo es la relación del adolescente con la palabra del adulto? ¿Qué puede ofrecer la escuela para alojar la construcción de la identidad?
3 Adolescencia≠ PubertadSi se intenta definir qué se entiende por adolescencia hoy, no encontraremos definiciones claras y univocas, pero si se observará que una de las tareas que debe resolver el adolescente es la construcción de su proyecto identificatorio, debe salirse (simbólicamente) del territorio familiar, y discutir la herencia familiar. Adolescencia≠ Pubertad Pubertad. Condición biológica de haber adquirido maduración genital y capacidad de reproducción.
4 El segundo nacimiento Françoise Doltó describe este pasaje de la infancia al estado adulto como un segundo nacimiento, donde el joven debe desprenderse poco a poco de la protección familiar, como al nacer se desprendió de la placenta. “Complejo de la langosta”: pierde su caparazón y queda indefensa (vulnerabilidad) hasta que construye una nueva.
5 Surgimiento de las nociones de adolescencia y juventudLa aparición de ambas nociones en las sociedades occidentales se remonta al surgimiento y consolidación de los estados nacionales modernos en los siglos XIX y XX La invención del concepto adolescencia apareció ligado a las clases burguesas y de los varones, luego los estados habrían extendido estas conceptualizaciones a las clases populares mediante la escuela y el ejército. Una referencia importante es la obra del psicólogo y educador Stanley Hall (1904). A partir de las demandas que crean los estados modernos, surge también el concepto de juventud, el cual se diferencia por ser una categoría más amplia que incluye a la adolescencia y que se considera en el marco de la sociología como disciplina.
6 Lo joven, lo adolescente y lo adulto no son esencias; se configuran en la diferencia, es decir que su significación se construye en la tensión con todo aquello que no es. Son expresiones del devenir subjetivo, itinerario que supone historia, memoria, marcas, inscripciones, identificaciones, aunque no se cristalicen en identidades fijas. (Rascovan)
7 Proceso adolescente En la adolescencia el sujeto tiene como trabajo psíquico central el delineamiento de su proyecto identificatorio. ¿Y como lo logra? Lo logra reorganizando el juego de las identificaciones, reformulando su propia historia, comenzando a buscar sus propias repuestas a la pregunta “¿quién soy?”. Para esbozar su proyecto anudará el pasado con el presente, se apoya en las identificaciones conocidas hasta el momento, pero al mismo tiempo se desprende de ellas…
8 Tomará de su pasado lo que le sirva (fondo de memoria), se apoyará en la identificaciones, pero también se desidentificará y comenzará a jugar ser “otros”, para así poder llegar a ser él mismo. La construcción de este proyecto es un trabajo psíquico que requiere condiciones de posibilidad y necesita un tiempo de realización, un tiempo subjetivo. Esta construcción, este movimiento es el que caracteriza a la adolescencia.
9 Como señala Cardozo (2012), en la adolescencia el proceso de individuación, en el que el sujeto busca diferenciarse de sus padres (o adultos significativos) pero sin desvincularse por completo, es un paso necesario para la tarea de lograr la identidad.
10 La identidad El proceso adolescente está signado por la problemática de la identidad. Si bien el análisis de la identidad no es privativo de la Psicología como área del conocimiento, ni de la adolescencia como momento del ciclo vital; se puede decir que la identidad es el núcleo nodal del proceso adolescente. Tiene que ver también con la capacidad de sentirse uno mismo en la sucesión de cambios que se pueden vivirse, esta es la base de la experiencia emocional de la identidad (Grinberg y Grinberg, 1973). La identidad no es un estado, algo fijo, sino que remite siempre a un proceso.
11 La identidad es resultante de un proceso de interacción continua de tres vínculos de integración:Espacial, el cual comprende la relación entre las distintas partes del self entre sí, sobre todo del self corporal, manteniendo su cohesión y permitiendo la comparación y contraste con los objetos. Permite la diferenciación self/ no- self y corresponde al sentimiento de individuación. Temporal, refiere al vínculo entre las distintas representaciones del self en el tiempo, estableciendo la continuidad entre ellas y permitiendo el sentimiento de mismidad. Social, el cual está dado por la relación entre aspectos del self y de los objetos, mediante mecanismos de identificación proyectiva e introyectiva. Éstos vínculos de integración funcionan simultáneamente e interactuando entre sí.
12 El lugar del adulto y de la escuelaEl adulto es aquel que acompaña al adolescente en ese proceso de búsqueda que obliga a tramitar duelos e invita a bosquejar proyectos (Sternbach, 2008: 62). El adulto tiene que estar ahí, como señala Winnicott (1993), para confrontar con el adolescente. Winnicott (1993) advierte que lo mejor que pueden hacer los adultos es “sobrevivir”, mantenerse intactos, sin abandonar ningún principio importante. Si el adolescente tiene la oportunidad de confrontar con un adulto se le abren nuevas oportunidades, entre ellas la de lograr la construcción del proceso de la identidad individual y social.
13 Es a partir de la posibilidad de decir “yo no soy como vos”, “yo no voy a ser amargo como vos…”, etc. que el adolescente tiene la posibilidad de “matar” (inconcientemente) al otro, para crearse a sí mismo. Esto no es una tarea simple, ni divertida para el adulto, debe tratar de “no morir” en el intento. Tampoco es una tarea fácil para el adolescente, porque debe tomar la palabra.
14 Rasgos de las nuevas adolescencias y juventudesLas adolescencias y las juventudes siempre fueron “nuevas”; ellos/as son “los nuevos” entre nosotros, como nosotros fuimos los nuevos para los de antes. Son -fuimos- el relevo, el recambio. Por lo mismo, son-como fuimos, como otros fueron antes, como otros serán luego para ellos- difíciles de entender, provocadores, frágiles y prepotentes, dóciles y resistentes, curiosos y soberbios, desafiantes, inquietos e inquietantes, obstinados, tiernos, demandantes e indiferentes, frontales y huidizos, desinteresados …
15 Construcción de identidad en la modernidad excluyenteUn tipo de zapatillas, de campera, de jean, una marca deportiva, un estilo de mochila, de gorrita o de anteojos, además de la potencia mercantil que conllevan, poseen una gran potencia simbólica. Fungen como espacios que propician inscripción y reconocimiento; constituyen, por lo tanto, propuestas de adscripción identitaria en torno a las cuales los sujetos y los grupos —sobre todo de adolescentes y jóvenes— se encuentran y se crean a sí mismos.
16 Aun cuando las opciones y las identidades construidas en torno a opciones o elecciones específicas parezcan totales, profundamente marcantes y definitivas, es necesario tener en cuenta que la identidad es multifacética y cambiante: nadie es ni debería ser definido en función de un rasgo. Nadie es de una vez y para siempre, y menos aún los adolescentes para quienes estas elecciones forman parte de los ensayos que implica la construcción identitaria (Zelmanovich, 2004).
17 Adolescentes – alumnosMasificación del nivel medio “Nuevos alumnos” jóvenes de los sectores populares enfrentan grandes dificultades para apropiarse del oficio de alumno secundario mientras que los estudiantes de los sectores medios (con capital cultural congruente con las exigencias de la escuela, con mayores oportunidades de apoyo familiar y extrafamiliar y con experiencias de vida menos acuciantes) alcanzan mejores rendimientos, se entusiasman —o no— con las materias y los profesores, aprovechan la escuela todo lo que pueden y soportan lo demás… manejando a sus anchas “los gajes del oficio”
18 La masificación del nivel en un contexto de fragmentación social y con una escuela secundaria que conserva casi intactos sus aspectos estructurales produce tensiones y presiones considerables. La matriz selectiva propia del nivel ha sido incorporada al “sentido común” de los diferentes actores institucionales.
19 En la escuela se suele representar lo joven como lo que les pasa a los alumnos, en lugar de lo que son. Es necesario tener en claro que lo joven es el dato y la condición, no una fatalidad epocal ni una variable a controlar.
20 Las escuelas y los docentes que ensayan y consolidan modalidades, formatos y prácticas que permiten enseñar de modo tal que los alumnos aprendan, que disminuyen malestares o promueven bienestares, que habilitan experiencias y aprendizajes relevantes, que educan en sentido amplio y que se involucran desde otra perspectiva con ellos/as y con su condición: se aproximan a lo que adolescentes y jóvenes hacen, lo que prefieren, lo que les pasa, lo que eligen, lo que rechazan… y se interesan por ello(s).
21 ¡¡Muchas gracias!!