Querida Mariana: Siento haberme retrasado con la historia para el envío del NoCuento de septiembre, pero no tuve otra opción. Bueno, sí la tuve. Pude redactar.

1 Querida Mariana: Siento haberme retrasado con la histor...
Author: Merlín Tabora
0 downloads 0 Views

1 Querida Mariana: Siento haberme retrasado con la historia para el envío del NoCuento de septiembre, pero no tuve otra opción. Bueno, sí la tuve. Pude redactar una distinta. Sin embargo, necesitaba conocer ésta. Los datos que mencionó la radio al respecto me dejaron con sabor a poco. Es desconcertante que no haya tenido mayor repercusión en los medios de comunicación; aunque puede entenderse porque ellos viven gracias a la publicidad. Yendo al grano: que conseguí contactarme con la alcaldesa Victoria Llamazares Izún y viajé a San Gabriel para conocer los pormenores. Al llegar al pueblo, me sentí extraño. Las marcas comerciales habían desaparecido del paisaje y las tentaciones también. Los escaparates, a lo sumo, mostraban imágenes de la naturaleza. No se alcanzaba a ver ningún artículo desde la calle. Los letreros de las tiendas eran blancos y todos utilizaban la misma tipografía en color azul. Caminar por la avenida principal, donde estaban los locales de las tiendas más grandes, era como pasear por una exposición de fotos

2 majestuosas. Uno se sentía a gusto afuera y sólo la necesidad real te invitaba a entrar a una pastelería, supermercado, o lo que fuese. Yo entré a todos por la necesidad de satisfacer mi curiosidad. El bombardeo de estímulos publicitarios era igual que en cualquier otro lugar del mundo occidental. Sentí una ligera decepción. La alcaldesa había cambiado la fachada y nada más. Por qué. Victoria Llamazares Izún, a diferencia de la imagen que me había forjado de ella, era tan consumista como cualquiera. O más. La indumentaria delataba su aprecio por las marcas caras y exclusivas. Pese a ello, dijo convencida: “Un mundo sin marcas sería un mundo más equilibrado”. Mis ojos se clavaron en su falda Chanel. Agregó: “Ya hemos caído, pero podemos evitar que las siguientes generaciones sean manipuladas”. Con calma y sinceridad en el tono, reconstruyó el origen de su utopía: “ La idea de erradicar las marcas de las calles surgió cuando estaba paseando con mi primer hijo –tenía 17 meses- y se encaprichó de un triciclo que estaba en el escaparate de una tienda de juguetes. ¡Qué pataleta! Me sentí agredida; ese día y muchos más. Yo quería comprarle un triciclo, pero no en ese momento y el dueño de la juguetería, a sabiendas, me estaba coaccionando con el llanto de mi hijo. Las calles son de dominio público, no son un supermercado. No deben serlo… Fui donde el alcalde y me dijo que eso era normal y que las tiendas se abren

3 para vender y generar empleo. Le di mi opinión y me sugirió, burlonamente, que me presentara en las siguientes elecciones. Tras ganarlas, empecé con las reformas, pero sin transgredir la ley. Lo que hice fue poner unos impuestos descomunales. Si bien los empresarios se opusieron, los viandantes no. Y en una democracia, sus votos pesan igual. Si estuviese en mis manos, incluso erradicaría la publicidad dentro de las tiendas, pero eso sé que nunca lo veré. Ni siquiera aquí. Escapa de las competencias de la municipalidad. Además, mi meta no es esa. Pienso recuperar las calles del país entero. Las vallas y otros espacios quedarán en manos de artistas que embellezcan las ciudades y las mentes. He conversado con otros partidos independientes y mi idea no les parece del todo descabellada. Ya veremos qué sucede. Por lo pronto, ver que la situación no se queda estática me da ilusión. Existe la posibilidad de que sea una ilusa. Tengo la certeza de que me siento muy bien ”. Como verás, Mariana, con este material se podría contar una buena historia, pero se necesita tiempo para estructurar un enfoque que no le reste credibilidad, puesto que el planteamiento de la alcaldesa Llamazares no deja de ser una utopía, por más que haya sido viable en su pueblo. Quizá, mientras tanto, podrías colgar esta carta en la web hasta que yo consiga darle forma a esta

4 noticia que los medios, casi en su totalidad, no han querido cubrir por intereses más que comprensibles. A la espera de tu respuesta, me despido. Recibe un saludo afectuoso. Rafael R. Valcárcel