Quién puede ordenar y ser ordenado. Celibato.

1 Quién puede ordenar y ser ordenado. Celibato.Orden sace...
Author: Monica María Isabel Duarte Guzmán
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1 Quién puede ordenar y ser ordenado. Celibato.Orden sacerdotal 4 Sacramentos 88 Quién puede ordenar y ser ordenado. Celibato.

2 Hemos dicho que el hecho de que haya sacerdotes en la Iglesia es conveniente por el bautismo; pero es necesario para la Eucaristía, Penitencia y Unción de enfermos. Los sacerdotes deben estar muy unidos con el obispo en motivos y en acción; pero deben estar unidos entre ellos formando un único presbiterio.

3 Esta unión se muestra en la ordenación sacerdotal, ya que, después de que el obispo ordenante o consagrante ha impuesto las manos sobre los nuevos sacerdotes, los demás sacerdotes presentes también imponen las manos sobre los nuevos ordenados. Esta es una costumbre muy antigua en la Iglesia, que indica la unión entre ellos.

4 Sin embargo, cuando es ordenado un diácono, solamente el obispo le impone las manos. Solamente el obispo es quien puede ser ministro de una ordenación. En la historia se cuenta de algún sacerdote que haya ordenado a otro sacerdote o diácono; pero es muy dudoso.

5 Lo esencial en la ordenación es la imposición de manos y la oración, invocando al Espíritu Santo, que dice el obispo consagrante correspondiente a cada uno de los tres grados de ordenación. Estas oraciones, aunque hayan variado en parte, son muy antiguas y van especificando las gracias que se dan en cada ordenación.

6 Después hay otras ceremonias no estrictamente necesarias, pero muy convenientes, como es la unción con el santo Crisma. Esto se ha realizado desde siempre, que hay constancia de ordenacio-nes.

7 Junto con la gracia propia de la ordenación, este sacra-mento imprime un carácter indeleble, que no se puede borrar. Es lo que decíamos en el Bautismo y en la Confirmación. Es como una participación en la misión de Cristo. Este carácter queda impreso en el alma, de modo que no se puede volver a repetir tal sacramento.

8 Así que uno que ha sido ordenado válidamente de sacerdote, en ciertas circunstancias puede ser liberado de las obligaciones del ser sacerdote, pero no podrá convertirse totalmente en un laico, ya que siempre tendrá el carácter sacerdotal.

9 El sacerdote, por medio de esa marca sacerdotal, está unido a Cristo en capacidad de actuar como representante de Cristo, cabeza de la Iglesia, en su triple función de sacerdote, profeta y rey.

10 Por todo ello el ser sacerdote es algo muy serio, muy importante.Es como una aventura en la vida, a la que uno se lanza porque confía en Jesucristo que le ha llamado y ha dicho: “Ven a vivir mi aventura”.

11 Automático Ven a vivir mi aventura.

12 Deja la barca y las redes,

13 mira que la mies es mucha,

14 mira que hay que trabajar.

15 Yo necesito tus manos para seguir ayudando,

16 para sostener al débil,

17 para repartir el pan.

18 Yo necesito tus manos para seguir perdonando,

19 manos que serán heridas y van a crucificar.

20 Joven, yo te necesito. Sé que es grande tu generosidad.

21 Ven a vivir mi aventura, compartiendo mi vida y mi amistad.

22 compartiendo mi vida y mi amistad.Ven a vivir mi aventura, compartiendo mi vida y mi amistad. Hacer CLICK

23 Y llegamos a una parte muy interesante para algunos: ¿Quiénes pueden ser sacerdotes? De hecho en la Iglesia católica está decretado que sólo puede ser ordenado válidamente de sacerdote quien sea varón y esté bautizado. Por lo tanto no podría ser válidamente ordenada una mujer.

24 No estamos ni rebajando a la mujer ni diciendo quién es el más importante en la Iglesia o en el Reino de Dios. Sabemos que la verdadera grandeza en la religión no va por esa línea. Sabemos que Jesús nos dijo que el más grande es el que se hace como niño ante Dios y sobre todo el que más ame a Dios y a los demás.

25 Si lo hacen bien, hasta externa-mente recibirán gran honor.De hecho las mujeres externamente pueden tener muchos otros ministerios en la Iglesia, especialmente en todo lo que esté en la esfera de la maternidad a ejemplo de la Stma. Virgen María. Si lo hacen bien, hasta externa-mente recibirán gran honor.

26 Yo recuerdo haber estado en Roma en unos actos donde había muchos sacerdotes y bastantes obispos.Llegó la madre Teresa de Calcuta y ella se llevó todo el protagonismo de la reunión. No digamos si llega la misma Virgen María.

27 En la línea femenina de la Iglesia la mujer, sea como virgen o madre o esposa, debe ir encontrando su vocación de ministerio enriquecedor de gracias por su servicio: de acogida, de aliento, de formación, discernimiento espiritual, consejo fraterno, siempre estando con el Señor.

28 En la Iglesia no es (o no debe ser) la preeminencia por cuestión de dignidad. De todas las maneras falta mucho por descubrir el papel de la mujer y su posible ministerio como madre de la Iglesia, ministerio de contemplación, de intercesión: lo que puede hacer una madre espiritual en una comunidad.

29 Pero veamos porqué la Iglesia católica sólo admite a varones para el sacerdocio. Una razón, que siempre se ha dicho, es porque Jesucristo sólo escogió a varones para apóstoles. Pero no sólo Jesucristo, sino que en el Ant. Testamento sacerdotes eran sólo los hombres.

30 Alguno dirá que en aquellos tiempos había un machismo muy grande, mayor que ahora.El hecho es que ha sido así en toda la historia de la Iglesia. Y hay que atender que una cosa es el sacramento y otra la atención ministerial en lo que insisten más las sacerdotes y obispas entre los episcopalianos.

31 Ser sacerdote en cuanto al sacramento significa que se configura con Cristo sacerdote, el único esposo de la Iglesia. Esto es diferente de otros ministerios que había ya en la primitiva Iglesia, como catequesis, pastoral, caridad externa.

32 El sacerdote ya ordenado es una representación sacramental de CristoEl sacerdote ya ordenado es una representación sacramental de Cristo. Es una imagen viva y transparente de Cristo sacerdote. Así, por ejemplo, cuando en la misa dice “Este es mi Cuerpo” o cuando dice “yo te perdono”, es Cristo quien lo está diciendo por boca del sacerdote.

33 Por eso, en lo externo sería como una representación teatral, aunque de manera plena y sublime. Por lo cual quien lo realiza, haciendo las veces de Cristo, es más propio que hasta en lo externo sea más representativo con Cristo en su naturaleza humana, que quiso revestirse en su aspecto de varón.

34 Al fin y al cabo, sea por el sacramento o por la vía de la gracia, lo que nos interesa es estar cerca del Señor. Pero eso lo podemos realizar en todos los estados y situaciones porque sabemos que el Señor está cerca.

35 cerca está el Señor. Automático

36 Cerca de mi pueblo, cerca del que lucha con amor.

37 Cerca está el Señor, cerca está el Señor,

38 es el peregrino que comparte mi dolor.

39 Jesús es el Señor, le conoceréis,

40 Él es la vida, es la verdad.

41 Jesús es el señor, le conoceréis,

42 es el camino de libertad.

43 Jesús es el Señor, no olvidéis su voz,

44 es el Redentor de nuestro pueblo.

45 Cerca está el Señor, cerca está el Señor.

46 Cerca de mi pueblo, cerca del que lucha con amor.

47 Cerca está el Señor.

48 es el peregrino que comparte mi dolor.Hacer CLICK

49 Decimos que por el sacramento del Orden el sacerdote tiene una representación propia de Cristo, sumo y único sacerdote de la Nueva Alianza. Por tener esa representación de Cristo, el sacerdote tiene unos deberes: rezo del oficio divino y otras obligaciones. Pero hay una que le distingue de la mayoría de seres humanos. Es el celibato.

50 El ser célibe no es algo que tenga que tener por el hecho de ser sacerdote, sino que es una obligación que se le impone y él acepta. La Iglesia lo ha considerado tan intrínseco que, a pesar de que muchos han pedido que sea libre, la Iglesia continúa insistiendo en esta obligación.

51 Una de las razones de los críticos contra el celibato obligatorio es que, si se pone opcional, habría más sacerdotes. Esto, como dice alguno, puede ser una confabulación o trampa del demonio. No suele ser la realidad, pues donde se permiten sacerdotes casados, no aumentan prácticamente, pues no es fácil el compromiso religioso sincero.

52 La razón principal para el celibato es la participación específica con Cristo en su plena naturaleza externa. Y Cristo vivió en celibato. Es un ejemplo a seguir.

53 San Pablo lo proclama como algo muy digno y propio, aunque no era todavía obligatorio. Después la Iglesia lo obligó fijándose sobre todo en la relación que puede tener con el espíritu de pobreza, de oración, de obediencia de Jesús, como ya lo indicaba san Pedro.

54 El concilio vaticano II daba otras razones: ser señal viva del mundo futuro que ya se encuentra presente en la fe y en el amor, donde ya los resucitados no se casarán. Con su vida el sacerdote señala (o debe señalar) esa alianza misteriosa de Cristo y la Iglesia, en el sentido de paternidad, sin compartir el corazón y sin impedimentos.

55 Algunos dicen que el sacerdote casado podía ser mejor ejemplo para los matrimonios. Dicen los entendidos que no sería cierto. Algo importante es que el celibato por el reino de los cielos pone de manifiesto que el mundo no va sólo en una dirección y que el hombre moderno necesita ejemplos sobre la radicalidad del Evangelio.

56 El testimonio de la vida es lo que arrastraEl testimonio de la vida es lo que arrastra. Claro que hay muchos fallos. Por eso es necesaria la oración para que haya más sacerdotes; pero sobre todo para que haya más sacerdotes santos.

57 Si el sacerdote representa de forma externa la presencia de Cristo entre nosotros, es natural que tenga un apremio mayor para que imite a Jesucristo en su vida interna del corazón. El paso por la vida debería ser como si Cristo pasase entre nosotros mostrándo-nos su amor.

58 Por ello la ordena-ción sacerdotal da una responsa-bilidad muy grande que pudiera espantar.Es algo así como cuando san Pedro y sus compañeros tuvieron aquella pesca milagrosa: cómo se sintió poca cosa diciendo a Jesús “Apártate de mi que soy un pecador”. Pero Jesús le dio ánimo y una misión a realizar: “Desde ahora serás pescador de hombres”.

59 Decía el santo cura de Ars: “El sacerdote continúa la obra de redención en la tierra”.Y entre otras cosas decía: “El sacerdote es el amor del corazón de Jesús”. Ser sacerdote estimula y hace revivir la gracia. Pero recordamos que lo que importa de verdad, tenga cada uno el puesto y la edad que tenga, es el grado de unión con Cristo.

60 Y como el sacerdote muchas veces no vive el ideal que debe tener por el sacramento recibido, deberá volverse muchas veces a Dios y decirle: “Me volveré a ti, mi Señor, y sólo en ti apoyaré, descansaré mi vida”.

61 Me volveré a ti, mi Señor, Automático

62 y sólo en ti apoyaré,

63 descansaré mi vida.

64 Me volveré a ti, mi Señor,

65 y sólo en ti apoyaré,

66 descansaré mi vida.

67 Me volveré a Ti.

68 Acompañado por la Madre ante el altar.AMÉN