Quiero en la noche del tiempo acariciar el celaje del viento peinar su cabellera ondulante sobre el espejo irisado de mi memoria menguante y que sus.

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Author: Alba Mora Márquez
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3 Quiero en la noche del tiempo acariciar el celaje del viento peinar su cabellera ondulante sobre el espejo irisado de mi memoria menguante y que sus ondas traspasen el infinito mundo universo. Voz y labios puso Dios al viento para pronunciar su Nombre en el susurro balbuciente de la brisa joven, matinal, y en el fragor trepidante del huracán tropical.

4 Voz, entendimiento, alma y corazón, puso Dios a la mujer y al hombre para silabear su nombre en el existir misterioso del mundo. Espero que mi corazón recuerde, siempre, el lenguaje sublime de las flores y del sol y quiero adorar a Dios por la lluvia, el calor, el frío, la noche, el día, la nieve, y mi gente.

5 Y como ser pensante que soy quiero amar y entregar todo mi ser al Dios Uno que es también Trinidad con la ternura inefable que radiantemente subyace en toda su Creación.

6 En la noche del tiempo Quiero en la noche del tiempo acariciar el celaje del viento peinar su cabellera ondulante sobre el espejo irisado de mi memoria menguante y que sus ondas traspasen el infinito mundo universo. Voz y labios puso Dios al viento para pronunciar su nombre en el susurro balbuciente de la tenue brisa joven, matinal, y en el fragor trepidante del huracán tropical. Voz, entendimiento, alma y corazón, puso Dios a la mujer y al hombre para silabear su nombre en el existir misterioso del mundo. Espero que mi corazón recuerde, siempre, el lenguaje sublime de las flores y del sol y quiero adorar a Dios por la lluvia, el calor, el frío, la noche, el día, la nieve y mi gente. Y como ser pensante que soy quiero amar y entregar todo mi ser al Dios Uno que es también Trinidad con la ternura inefable que radiantemente subyace en toda su Creación. Juan Manuel del Río