RESOLVER PROBLEMAS INFANTILES CARMEN TRASOBARES CRUZ Psicóloga Sanitaria Nº Col.: A-1680.

1 RESOLVER PROBLEMAS INFANTILES CARMEN TRASOBARES CRUZ Ps...
Author: Víctor Reyes Velázquez
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1 RESOLVER PROBLEMAS INFANTILES CARMEN TRASOBARES CRUZ Psicóloga Sanitaria Nº Col.: A-1680

2 ÍNDICE 1. El vínculo del apego 2. La disciplina positiva 1. Metas a largo plazo. 2. La calidez y la estructura. 3. Comprendiendo cómo piensan los niños (etapa evolutiva y temperamento). 4. Resolver problemas: rabietas, miedos, celos rebeldía.

3 EL VINCULO DEL APEGO La resiliencia: la capacidad de resistir los traumas y adversidades de la vida. Se desarrolla: A partir de factores genéticos o de temperamento condicionadas por vivencias del niño entre los 0-3 años. Se requiere una interacción emocional positiva entre e bebe –cuidador donde el niño se sienta querido, cuidado y protegido por los padres de manera permanente. Esta relación permanente positiva en estos primeros años se interioriza en forma seguridad de base. Esta seguridad de base es un elemento fundamental de la resiliencia. El apego: es el lazo invisible que une a las personas. Es el vínculo emocional a través del cual se produce una interacción entre el bebé y el cuidador principal. En esta interacción el bebé intenta satisfacer sus necesidades tanto físicas como emocionales. Si esta interacción es de calidad: los padre dan amor, cuidado y protección de forma permanente, el niño se sentirá seguro para explorar el mundo. Lo llamaremos apego seguro. Cuando sea mas mayor interiorizará esa seguridad que le permitirá separarse de los adultos y formar nuevas relaciones, desarrollará también la empatía, la confianza, la autorregulación emocional…

4 EL VÍNCULO DEL APEGO Tipos de apego: Según sean las experiencias con los cuidadores primarios el niño desarrollará un tipo de apego u otro: Si las experiencias son positivas, si las necesidades se satisfacen y los cuidadores son sensibles, coherentemente disponibles, perceptivos y empáticos para reflejar los estados internos del niño (emociones de angustia, dolor, sensaciones de hambre…) sin invadirlos, entonces existe alta probabilidad de que el niño desarrolle un apego seguro En caso contrario si los padres han rechazado, maltratado, violentado, abandonado…al bebé la probabilidad de desarrollar un apego inseguro es alta.  Apego inseguro evitativo  Apego inseguro ansioso- ambivalente  Apego desorganizado

5 EL VÍNCULO DEL APEGO Habilidades para fomentar un apego seguro con el niño, se deben aplicar de manera secuencial en la interacción: Atención: física y emocional. Conexión emocional. Mentalización: empatizar y comprender al niño sobre todo en los momentos de estrés. Automentalización: Observarme y entender que me pasa a mi como padre cuando el niño se porta mal o expresa cosas negativas. Regulación emocional propia o autorregulación: Ser capaces de tranquilizarnos y enfrentar lo que el niño trae de manera calmada.

6 DISCIPLINA POSITIVA Es una manera de ver la crianza de los hijos. La disciplina positiva es: Soluciones a largo plazo para la autodisciplina en el niño Comunicación clara de expectativas, normas y límites Relación mutuamente respetuosa Enseñarles habilidades y valores para la vida Proporcionar seguridad y confianza para los retos de la vida Es una manera de pensar que se basa en cuatro principios de la crianza eficaz: Identificar los objetivos a largo plazo. Dar calidez y proporcionar estructura. Comprender como piensan y sienten los niños. Solucionar los conflictos.

7 DISCIPLINA POSITIVA Identificar objetivos a largo plazo. ¿cómo quiero que sea mi hijo cuando tenga 20 años? ¿qué relación quiero tener con él? Las metas a largo plazo deben ser una guía para resolver problemas. Tenerlos siempre en mente. La manera en que actuamos en los problemas que surgen son un modelo para los hijos. La frustración de los padres. Los problemas como oportunidades para trabajar los objetivos a largo plazo. Cuando nos sentimos frustrados frente a la conducta del niño es la oportunidad que tenemos para enseñarles: A manejar el estrés, a comunicarse respetuosamente, a manejar los conflictos sin agresión, a considerar los sentimientos del otro, a lograr sus objetivos sin dañar.

8 DISCIPLINA POSITIVA Proporcionar calidez y estructura. Las herramientas de la disciplina positiva. Proporcionar calidez: dar seguridad emocional, amor incondicional, demostrar afecto, respeto por el niño y su nivel de desarrollo, sensibilidad a las necesidades del niño y empatía con sus sentimientos. La calidez alienta a cumplir los objetivos a corto plazo y enseña valores a largo plazo. Formas: divirtiéndonos con ellos, diciéndoles te quiero, demostrándoles que confiamos en ellos, aunque hagan algo mal les mostramos que son amados, reconociendo sus esfuerzos, abrazándolos, motivándolos cuando enfrenten retos, calmandolos cuando se sientan mal o tengan miedo, riéndose con ellos, escuchándolos, viendo las cosas desde su punto de vista, alabándolos, jugando.

9 DISCIPLINA POSITIVA Dar estructura: dar al niño pautas claras de comportamiento, expresarle lo que esperamos de él con precisión, explicarle bien las razones, apoyarlo a tener éxito, fomentar en él un pensamiento independiente, negociar con él. La estructura enseña al niño a aprender de sus errores y repararlos, le da información necesaria para hacer las cosas bien la próxima vez, le da herramientas para resolver problemas cuando los padres no estén presentes, le enseña como resolver desacuerdos con otros de manera constructiva y no violenta. Formas: preparandoles para situaciones difíciles diciendoles lo que pueden esperar y cómo hacerles frente, explicándoles por qué existen reglas que hay que cumplir, discutiendo normas y escuchando su punto de vista, ayudándoles a encontrar la manera de corregir sus errores para que aprendan, siendo justos, flexibles, controlando el enfado, explicando nuestro punto de vista como padres y escuchando el suyo, enseñando sobre las consecuencias de sus acciones sobre otros, dándoles la información que necesitan para tomar buenas decisiones, hablando a menudo con ellos, evitando amenazas de pegar, no quererlos, asustarlos con monstruos; actuando como un modelo positivo y de guía.

10 DISCIPLINA POSITIVA La disciplina positiva combina la calidez y la estructura a lo largo de todo el desarrollo del niño, desde la infancia hasta la edad adulta, se trata de una forma de pensar que ayuda a los padres a satisfacer sus objetivos a corto y largo plazo. Los niños nacen sin saber lo que esperamos de ellos. Los niños aprenden instintivamente y lo hacen mejor cuando tienen apoyo y la información necesarios en función de su edad. Calidez = Apoyo Estructura = Información Entender cómo piensan y sienten los niños nos ayudará a saber qué tipo de normas y afectos necesitan en las diferentes etapas de su desarrollo. Etapa evolutiva y temperamento.

11 DISCIPLINA POSITIVA 1-2 años.  Caminar, explosión del lenguaje (hablarle, leerle...). Nueva independencia que hace que lo quiera tocar todo, explorar, saborear… Hay que fomentarla pero de manera segura. Empiezan a decir “no”. Nos trata de decir con ello cómo se siente. No sabe como se sienten los demás y tampoco sabe hablar de sus sentimientos. Hay que enseñarle.  Los niños sufren muchas frustraciones en esta etapa ya que quieren ser independientes pero no podemos dejar que hagan lo que quieran. Van a escuchar muchos no! Y eso les generará frustración. Como resultado pueden aparecer las RABIETAS.  Aparecen como resultado de la frustración que se acumula en ellos.  No saben expresar bien sus sentimientos porque su lenguaje no está aún desarrollado.  Aún no saben regularse.  Aquí el niño necesita que le enseñemos a manejar la frustración y a expresar los sentimientos de forma adecuada.

12 LAS RABIETAS Conocer un poco más acerca de las rabietas: Son normales en niños desde los 1 a los 4 años. Las rabietas tienen origen en el cerebro emocional a causa de la activación del miedo, la rabia o frustración o la angustia de separación. El cerebro del niño ante la frustración o emociones intensas se inunda de sustancias y hormonas como el cortisol, drenalina…que hace que sus sentidos queden bloqueados: no pueden escuchar ni atender lo que les dicen los adultos en ese momento. Se expresan en forma de: llanto excesivo, gritos, patadas, golpes, tirarse al suelo, romper cosas, contorsiones corporales, pegarse a si mismo, no obedecer, desafiar, brazos cruzados, ceño fruncido y dientes apretados. Otros factores que las desencadenan: el hambre, el cansancio y el aburrimiento

13 PAUTAS RESOLVER RABIETAS Mantén la calma. Maneja tu propia frustración al enfrentar este problema. Eres su modelo. Metas a largo plazo. Si estás en un lugar público recuerda que la relación con tu hijo es mucho más importante que lo que piense la gente. Comprender como piensa y siente el niño: No se puede controlar una rabieta. Es como una tormenta, tenemos que esperar que pase. El niño se siente muy frustrado porque no entiende por que le decimos que no, y no sabe como expresar esa frustración. Si en ese momento le grita o le pega, se sentirá aún más frustrado. Además de con miedo y incomprendido. Lo mejor es esperar a que pase la rabieta. Quedarse a su lado para que se sienta seguro mientras la tormenta pasa. A veces, si lo toca suavemente lo puede calmar. También podemos decirle: Comprende como te sientes, pero… no te permito que pegues, no te puedo dar lo que me pides… Distrae u ofrece una alternativa: “necesito de tu ayuda para terminar de comprar. ¿Qué tal si vas metiendo al carrito lo que te voy dando?”, o bien: “No puedes comer un dulce ahora pero sí después de la comida”. Usa el tiempo fuera positivo: Ir al rincón de la calma, sacarlo del bullicio.

14 PAUTAS RESOLVER RABIETAS Cuando haya pasado la rabieta fomentar la educación emocional de niño hablando con él sobre lo que pasó. Aprovecha a enseñarle lo que son los sentimientos, lo fuertes que pueden ser y cómo se llaman. También le puedes explicar por qué dijo “no” y que entiende por qué el se siente frustrado. Cuéntale lo que haces cuando te sientes así. Asegúrate de decirle que lo quieres aunque esté triste o enfadado. Hazles preguntas como las siguientes: “¿Qué ha sucedido cariño?”, “¿Porqué has reaccionado así?”, “¿Crees que lo que pasó está bien?”, “¿Cómo te sentiste?”, “Te diré como me sentí yo”, “¿Qué haremos para una siguiente ocasión?”, “¿Cómo puedo ayudarte a calmarte cuanto te sientas muy enfadado?”, etc. La idea es que en un tono sin reproches, hables con el niño, sobre lo sucedido, sobre los resultados y sobre las maneras adecuadas de pedir o hacer la cosas. Entrena para una siguiente vez: La etapa de berrinches puede durar algún tiempo y por ello tal vez tengas que repetir muchas veces lo que dices, pero el jugar o practicar situaciones simulando lo que pasará cuando el niño haga su rabieta, por ejemplo en un lugar público, te puede ayudar a acortar camino y sobre todo a que el niño entienda los procesos.

15 DISCIPLINA POSITIVA Comprendiendo como piensan y sienten los niños según la etapa del desarrollo: De 2 -3 años Cambios en el comportamiento de los niños que indican una creciente comprensión del mundo, también de los peligros. Estos cambios adoptan la forma de temores, ansiedad de separación y ansiedad ante extraños o timidez. Todavía no entiende los sentimientos de los demás pero si está empezando a comprender los suyos propios. Lo más importante en esta etapa es respetar sus sentimientos.

16 DISCIPLINA POSITIVA En esta etapa necesitan mucho apoyo y sensación de seguridad. Saber que los padres entienden y respetan esos sentimientos y que le garantizan su seguridad. Respetar los sentimientos de un hijo significa: Ayudarle a traducir sus sentimientos en palabras. Decirle que a veces también tú te sientes de esta manera. No avergonzarlo ni castigarlo por tener miedo. La mayoría de los niños muestran miedos a los largo de su desarrollo. (40-50%), no sólo en esta etapa. Esto desaparece sólo, aunque un tratamiento educativo no adecuado, un ambiente familiar y/o escolar negativo pueden hacer que los miedos se conviertan en un problema o trastorno (fobias específicas, fobia social, fobia escolar, trastornos de ansiedad generalizada, por separación).

17 RESOLVER LOS MIEDOS Los miedos y temores más comunes según la etapa evolutiva son: Hasta los 5 años: estímulos discrepantes (sonidos, sombras), ansiedad por separación, ansiedad ante los extraños, miedo a la oscuridad (fluctua en la edad en función del ambiente), a los animales (aumenta con la edad hasta los 9-10 años), seres extraños, seres imaginarios (monstruos, fantasmas) (hasta los ocho años). De los 5 a los 12 años: Acontecimientos misteriosos, temor a ser herido o daños corporales, a los médicos, adecuación (rechazo parental) y rendimiento, la relación con los iguales. Las causas más comunes de los miedos: Temperamento sensible del niño; la maduración del sn y su capacidad perceptiva, percibe mejor el peligro; experiencias traumáticas, situaciones nuevas, la no distinción de lo real y lo imaginario, el aprendizaje social y por observación.

18 PAUTAS PARA RESOLVER LOS MIEDOS Criterios generales que dan seguridad al niño: Vínculo de apego seguro: calidez y estructura. Clima familiar de tranquilidad: no tensiones excesivas, nerviosismo, gritos, castigos continuos, amenazas o malos tratos, ya que todo esto aumenta la ansiedad y le hace más vulnerable a experimentar miedos. Ofrecer al niño la oportunidad de ser elogiado y de realizar actividades exitosas y gratificantes. Fomentar la independencia del niño. Resolver el problema: Dar al niño oportunidades para enfrentar el objeto temido poco a poco. No evitar las situaciones. Si reforzar las aproximaciones. Que el niño realice en presencia del objeto temido actividades distractoras o agradables. Desmitificar el objeto temido, reírse, burlarse del objeto temido. Ser el mejor modelo. Hablar sobre lo que siente, comprenderle y calmarle. Animarlo a que utilice estrategias de afrontamiento que ya ha utilizado en anteriores ocasiones.

19 PAUTAS PARA RESOLVER LOS MIEDOS Evitaremos todo aquello que genere más inseguridad en el niño, ya que descenderá su confianza y autoestima y es más probable que tenga problemas en el futuro para solucionar dificultades y miedos. Utilizar el miedo como factor disciplinar. Evitaremos situaciones de aprendizaje de miedo por observación. Presionar al niño o coaccionarlo para que enfrente el miedo. Reñir, castigar… Reforzar (atención y afecto) cuando tiene miedo, ya que aumentarán las conductas. Buscar un equilibrio. Que la disponibilidad y el apoyo que necesita el niño no solo ocurra en situación de miedo. Dramatizar, mostrar excesiva angustia, ignorarlo o ridiculizarlo. Evitar prestar atención a los miedos nocturnos: calmar al niño, hacer y hablar lo menos posible y quedarse lo menos posible.

20 LOS CELOS Son una emoción universal que aparece ante la amenaza real o no que el niño percibe con respecto a la vinculación con la madre. Se caracteriza de miedo a perder o a ver reducida la atención y el cariño de alguien querido. Envidia y resentimiento hacia el rival. Puede comenzar en el primer año de vida prolongándose durante toda la infancia. No sólo aparecen con la llegada de un nuevo hermano, también aparecen en la rivalidad entre hermanos y con otros niños en etapas posteriores de la infancia. Función de la rivalidad: socialización. Trabajo de los padres, que estos episodios den paso una relación de amistad, colaboración y ayuda. Manifestaciones: rivalidad, agresividad hacia el hermano, hostilidad hacia la madre, hacia la madre, conductas regresivas, negativismo, cambios en el lenguaje, poco apetito, sueño irregular. A veces: vómitos, mareos, terrores nocturnos, insomnio, rabietas.

21 LOS CELOS Causas de los celos: El temperamento del niño, El momento evolutivo (de los 2 a los 4.5 años y tras el nacimiento de un hermano. Características de los padres: variación en las conductas de apego con el niño, estilo de crianza poco comunicativo donde no hay igualdad de trato entre hermanos (sexo, características personales), Vínculo de apego inseguro. Niños que acaparan más atención. Carencias afectivas en los primeros años (niños adoptados), necesitan mas atención ya que son más sensibles, La posición de cada hermano.

22 SOLUCIONAR LOS CELOS Evitaremos: El niño necesita seguridad extra, así que antes de actuar en situación de celos, veremos si en nuestra respuesta al problema hay algo que lo interfiera: gritos, descalificaciones, atención excesiva, tomar en cuenta conductas de bebé, dar privilegios a unos hijos frente a otros, compararlos nosotros o familiares, intervenir en los conflictos entre ellos, atenciones y recompensas al chivato, trato irónico, burlas y risas ante conductas no adecuadas, responsabilidad no apropiada del cuidado del hermano, competitividad entre hermanos, etiquetarlo. Vemos que todo esto interfiere en que el niño sea la persona segura y sana que queremos. Utilizaremos las herramientas de calidez y estructura: Mantener la calma Dar calidez: Dar afecto, atención, confianza, seguridad, aceptación, respeto a cada hijo. Cada hijo es protagonista. Atender emocionalmente a cada hijo en función de sus necesidades. No todos necesitan lo mismo. Hacer familia: salidas juntos, excursiones, tertulias y sobremesas con todos los hermanos. Promover juegos donde participen todos. Hacer partícipes a los hermanos de los proyectos comunes, ilusiones…

23 SOLUCIONAR LOS CELOS Ayudar al niño a expresar sus emociones y darle comprensión y aceptación: Hablar de sus sentimientos le ayudará a sentirse más seguro Analizar si el niño tiene motivos, si no los tiene no entraremos en explicaciones racionales, solo conectaremos con el emocionalmente, haremos que se sienta comprendido, no juzgues sus sentimientos y hazle sentir que es importante para ti.  Por ejemplo: si pega al hermano: conectamos con él emocionalmente, dile que entiendes que está enfadado, que los quieres pero que no te gusta que “pegue a su hermano”. Dale una alternativa a la conducta no adecuada: que te ayude a cuidarlo, que le ayude a hacer algo que no sabe… Educación emocional: manejar la frustración, alegrarse del éxito de los demás, calma ante la dificultad, alegrarse del éxito de los demás, valorar sus capacidades, aceptar los límites de manera optimista, autorregulación. Enseñar a los hijos a pedir por favor y dar las gracias, enseñar el respeto por las cosas de los demás, pedir perdón. Enseñarles a compartir responsabilidades diarias y que se ayuden. Fomentar la cooperación (tareas, recados, juegos).

24 LA REBELDÍA INFANTIL A partir de los seis años un niño ya está capacitado para colaborar en casa, hacer algún recado, responsabilizarse de algunas de sus cosas y goza ya de cierto grado de autonomía. Es importante que desde ahora le inculquemos el hábito de obedecer y que no rebajemos planteamientos, de lo contrario puede llegar a la adolescencia sin que haya adquirido nunca la costumbre de hacernos caso. Desde ahora garantizar un clima de armonía familiar depende, en gran medida de la atención que le prestemos a este aspecto de su educación. La rebeldía es normal en las distintas etapas evotutivas del desarrollo infantil. Las etapas más críticas serían de los 2-6 años y la adolescencia. Los niños y las niñas están formando su identidad y tienen la necesidad de afirmación del yo. Esta necesidad tiene que ver con el desarrollo sano de su personalidad. En los niños de 6 a los 12 años también podemos encontrar conductas de desobediencia en nuestros hijos que con un adecuada disciplina podremos solucionar.

25 LA REBELDÍA INFANTIL Manifestaciones de la desobediencia: De forma explícita: se niega a cumplir nuestras órdenes y hace lo que le hemos prohibido. Da portazos, grita, llora. Se muestra agresivo, irritable, contesta. De forma implícita: hace como que no nos ha oído, se excusa, repite que si para no oirnos más pero no tiene intención de cumplir con la petición, busca excusas del tipo “no hago la cama que llegaré tarde a clase” Para aplicar en esta etapa la disciplina es fundamental llegar a un equilibrio en el que permitamos que los niños puedan reafirmar su identidad, tomar sus propias decisiones (dentro de los posible), desarrollando así también su autonomía y responsabilidad, pero al tiempo evitando generalizar hábitos de malas conductas. La rebeldía es normal y sana pero puede desencadenar problemas graves de conducta.

26 LA REBELDÍA INFANTIL ¿Por qué es desobediente nuestro hijo? No le prestamos la suficiente atención. Sobre los 8 años su capacidad para razonar se está desarrollando y la ponen a prueba discutiendo todas las exigencias de los padres. Está ocupado en una actividad mas placentera que la que le pedimos o no oye porque está distraído en otra actividad. El nacimiento de un nuevo hermano, celos y envidia, inseguridad debido a la necesidad de cariño y protección, respuestas no apropiadas e incluso agresivas. El cambio de colegio, casa, ciudad le generará irritabilidad, pensamos que será lo mejor para él y dejamos de lado sus sentimiento y el hecho de que se haya identificado con lo antiguo. Desacuerdos en los padres con respecto a la educación, las desautorizaciónes entre ambos y la falta de límites claros, genera confusión interior, llegando a responder de forma agresiva. Cuando hace ver que no nos ha oído o entendido está acostumbrado a que nosotros acabemos haciendo por el lo que le pedimos.

27 RESOLVER LA REBELDÍA Pautas para prevenir. Siempre que sea posible dar dos opciones. ¿Qué prefieres fregar los platos o bajar la basura? Dar las ordenes de una en una, clara, simple y con pocas palabras. Peticiones específicas: Mejor que termina los deberes pronto, decir, a las seis de la tarde intenta tener los ejercicios de mates y la lección de conocimiento. Utilizar siempre un tono agradable. Explicarle las razones por las que le pedimos o le prohibimos algo. Establecer rutinas: le ayudará tener que hacer cada día lo mismo. A partir de los 6 años son mas capaces en la creación de reglas. De esta manera se sienten mas responsables y se comprometen mucho mejor a cumplirlas: les dejaremos negociar con los padres las exigencias y las consecuencias de su cumplimiento o incumplimiento escuchando sus razonamientos.

28 RESOLVER LA REBELDÍA Pautas para prevenir. Para motivarlos en aquello que les cueste más, le daremos la indicación de forma positiva explicándole que cuando cumpla lo que le mandamos le daremos un privilegio. “después de ordenar tu cuarto y de ducharte jugaré contigo a la play” debemos cumplir con lo pactado. Sistema de fichas o puntos. Cuando no podemos premiar inmediatamente. 50 puntos una tarde en el parque de atracciones. O que los vaya ganando en funcion de las conductas previamente estipuladas a las que tiene que obedecer o que no los pierda. Fáciles de conseguir. Alabar y elogiar su comportamiento cuando obedezca. En cuanto a las consecuencias que seguirán a la desobediencia deben quedar establecidas claramente de antemano, las podemos negociar en una reunión familiar. Podemos quitar un privilegio cada vez que no cumpla una exigencia. Cuando no dejes de jugar a la play cuando yo te diga que hagas otra cosa, al día siguiente no jugarás en todo el día.

29 RESOLVER LA REBELDÍA En el momento en que no obedecen. Regular nuestro enfado. No perder el control. Explicarle con serenidad las ventajas de obedecer y por qué es necesario quitarle privilegios cuando no lo hace. Razonar con él y analizar las consecuencias de su conducta. Podrá ver mejor nuestro punto de vista y prever futuras consecuencias en situaciones posteriores. Utilizar el sentido del humor. Respeto. Nos aseguraremos que ha entendido la orden. Le escucharemos con atención cuando nos de una explicación de por que no quiere hacer lo que le decimos. Si es una excusa que no nos sirve como explicación utilizaremos la expresión “de todos modos”  Ejemplo: ya se que te gusta el programa de tv que estás viendo, de todos modos, quiero que pongas ahora la mesa por que ya es hora de comer” No entrar en debate con él, si no obedece, sin discutir le retirarmos los privilegios que habíamos establecido de antemano. Los privilegios deben ser valorados por el niño, para que la estrategia funcione.

30 RESOLVER LA REBELDÍA En el momento en que no obedecen. Si contesta provocativamente o dá portazos le retiraremos nuestra atención o le ignoraremos.. Puede ser que lo haga para no obedecer, llamar nuestra atención… Si ignoramos la conducta, le motivamos a que no la repita. Dejaremos pasar un tiempo prudencial y repetiremos la orden, esta vez avisando de las consecuencias que tendrá no cumplirla. Cuando estemos más calmados nos sentaremos a dialogar sobre lo que más le cuesta hacer, cómo contesta, conectaremos a nivel emocional con él, le ayudaremos a resolver el problema, colaboraremos con él. Buscaremos su colaboración. Preguntas de curiosidad: qué ha pasado? Como te has sentido? Yo me he sentido, Entiendo que estás enfadado, pero vamos a ver de que otra manera puedes expresarlo, Que puedes hacer para que no te vuelva a pasar? Le daremos pautas para solucionar problemas. Si se muestra colaborador, hay que reforzarle: beso, caricia, sonrisa…