Sacramentos 81 Unción enfermos 1 La Enfermedad.

1 Sacramentos 81 Unción enfermos 1 La Enfermedad ...
Author: Lucas Torres Gutiérrez
0 downloads 0 Views

1 Sacramentos 81 Unción enfermos 1 La Enfermedad

2 Al hablar de los sacramentos decimos que tenemos una nueva vida, que es participación de la vida de Dios, la vida de la gracia, que recibimos en el Bautismo, se fortalece en la Confirmación, se va alimentando con la Eucaristía, se reconstituye, si ha habido un fallo o fracaso, con el sacramento de la Penitencia. Aparece una unión entre la vida del cuerpo y la del alma.

3 En la vida del cuerpo llega un momento en que se desmorona, entra en peligro de derrumbarse del todo, porque parece acercarse a la muerte. Para esos momentos la Iglesia también tiene un sacramento, que es la Unción de los enfermos. De este sacramento vamos a tratar.

4 Durante siglos este sacramento se ha llamado “la extremaunción”.Pero daba pie para entender como si sólo fuese para el último momento de la vida. Así que la Iglesia, especialmente desde el Concilio Vaticano II, acomodándose más a la mentalidad de la gente, prefiere que se llame “Unción de los enfermos”.

5 Pero también puede ser fuente de muchos bienes.Antes de hablar con detalle sobre el sacramento de la Unción de enfermos, vamos a hablar sobre la enfermedad. Algunos lo toman siempre como un mal y puede ser que no sea tan mal. Es verdad que suele llevar a la angustia, a la depresión o la desesperación y hasta a la rebeldía contra Dios. Pero también puede ser fuente de muchos bienes.

6 Una enfermedad, bien llevada, puede hacer a la persona más madura; le puede ayudar a discernir lo que es esencial o no en su vida, para escoger lo que vale la pena. La enfermedad a veces empuja a una búsqueda de Dios o a un retorno a Él.

7 Quizá se derrumban esperanzas que se habían puesto en valores pasajeros, pero puede descubrirse una realidad más profunda. Por ejemplo, el valor de amar y ser amado. La enfermedad puede enseñar a reflexionar y sobre todo a abrir nuevos horizontes.

8 La enfermedad puede ayudarnos a descubrir la belleza interior, el valor de los gestos sencillos. De hecho en la historia de la espiritualidad cristiana, en la vida de los santos, aparece la enfermedad como una manera de llevarnos más directamente a Dios. Santa Teresita

9 Cuando uno sabe llevar bien la enfermedad, que no es fácil, pueden cambiar los valores de la vida. Es una ocasión para fiarse más de Dios y seguir creciendo como persona sin rendirse. Con la enfermedad uno puede hacerse más fuerte, aunque parezca lo contrario.

10 Lo que no debemos es hacer a Dios causante de esa enfermedadLo que no debemos es hacer a Dios causante de esa enfermedad. A veces hay personas que dicen: “Es la voluntad de Dios ¿Qué le vamos a hacer?” Así dicen personas, que se tienen por buenas, pero no encuentran una clara respuesta al dolor. Y le echan la culpa a Dios.

11 Pero Dios no puede darnos ningún mal. Dios no castigaPero Dios no puede darnos ningún mal. Dios no castiga. Dios no educa con males sino con amor. Así que no debemos seguir a la gente que echa a Dios la culpa de muchos males y también de la enfermedad.

12 Dicen que siento pues mucha gentele da la culpa a Dios Automático

13 por lo que pasa en este mundo y por tanto dolor.

14 Hay muchos hombres que pasan el día hablando mal de Dios.

15 No le conocen, nunca le han visto, sólo hablan por hablar;

16 juzgan como humano, culpan a Dios, culpan al Creador.

17 Son como niños que dicen padre, papá, te voy a enseñar,

18 no lo hagas así, tu no sabes nada.

19 Yo te podría enseñar Hacer CLICK

20 De hecho el mal no entraba en los planes de DiosDe hecho el mal no entraba en los planes de Dios. Su existencia no puede explicarse sólo por causas naturales. La Sda. Escritura nos habla de su procedencia por causa del pecado. Sin meternos en profundidades filosóficas, podemos decir que Dios lo permite, porque de todo mal podemos sacar algún provecho para el bien.

21 Entre los males está la enfermedadEntre los males está la enfermedad. Podemos pedir a Dios que nos quite la enfermedad; pero principalmente debemos pedir que nos dé fuerzas para sobrellevarla. Y debemos saber que a pesar de ella o con ella debemos seguir amando a Dios y amando a los demás. En esto está nuestra salvación.

22 En este poder superar la enfermedad espiritualmente, y también físicamente, nosotros los cristianos, católicos, tenemos una gran ayuda en el sacramento de la Unción de enfermos, como iremos viendo en los siguientes temas.

23 La enfermedad aparece muchas veces en la Biblia, especialmente con Jesús. Pero ya en el Ant. Test. se ve la enfermedad de cara a Dios. En algunos salmos el hombre se lamenta ante Dios y se implora la curación. Y puede ser camino de conversión. Los profetas aparecen a veces curando de parte de Dios, como al rey Ezequías.

24 El pueblo de Israel va viendo que hay una unión de la enfermedad con el pecado y el mal.Pero es una unión demasiado material, de modo que creen que la enfermedad ha sido ocasionada por el pecado. En cierto sentido es verdad, pero no como ellos pensaban, que lo relacionaban en un sentido real y en la misma persona.

25 Jesucristo nos enseñó que no hay esa uniónJesucristo nos enseñó que no hay esa unión. Recordamos cuando ante el ciego de nacimiento le preguntaron los discípulos: ¿Quién ha pecado, éste o sus padres para que naciera ciego? Jesús respondió: Ni éste ni sus padres. Y algo parecido en otros pasajes.

26 Jesucristo nos muestra la compasión hacia los enfermos, especialmente por las numerosas curaciones que realizaba constantemente. Todo ello era un signo de que “Dios ha visitado a su pueblo”, como decían después de la resurrección del hijo de la viuda de Naín.

27 En otras ocasiones se hacía notar la unión de la curación con el perdonar los pecados. Parece ser que Jesús no veía razón para ir contra la idea popular. Pero nosotros vemos como un anticipo de explicar el sacramento de la Unción de enfermos. Jesús busca curar al hombre total, en cuerpo y alma.

28 Jesús se siente identificado con los enfermos en aquella expresión: “Estuve enfermo y me visitasteis”, que dirá en el Juicio a los de su derecha. Y lo contrario a los de su izquierda.

29 Este amor de Jesús hacia los enfermos, como predilección, continúa constante-mente en la Iglesia.Ha habido santos y comunidades religiosas que, por amor a Jesucristo, se han dedicado principalmente a curar y cuidar a los enfermos, en cuya carne herida reconocen la presencia de Cristo pobre y crucificado.

30 Porque uno sufre, no debe decir que Dios no está con él.Más bien debemos pensar que, si Cristo sufrió y venció el mal, incluso la muerte, resucitando, nuestro fin querido por Dios no es el sufrimiento sino la trasformación en la vida triunfante de Cristo.

31 La enfermedad puede convertirse en un creyente en algo positivo cuando se vive en unión con Jesucristo. Para algunos es como una visita de Dios, una ocasión para provocar más amor. Cuando uno sabe unirse más con Cristo, que también murió, todo puede cambiar de color.

32 Cuando llame a tus puertas el dolorAu to má ti co

33 y te invada la tristeza y la opresión,

34 Piensa, en tu dolor, que el Señor también sufrió

35 y verás que todo cambia de color.

36 Cuando sientas el vacío junto a ti,

37 cuando sientas a tu lado soledad,

38 piensa, en tu dolor, que el Señor también sufrió

39 y verás que todo cambia de color.Hacer CLICK

40 Todos los años hay una jornada mundial del enfermoTodos los años hay una jornada mundial del enfermo. Desde el año 1993, por decreto del papa Juan Pablo II, se celebra el 11 de Febrero, festividad litúrgica de la Virgen de Lourdes. Hay cosas hermosas y verdaderas que han dicho los obispos para esa jornada. Por ejemplo:

41 Las personas que visitan a enfermos deben darse cuenta que hay muchos enfermos que desde su enfermedad nos pueden evangelizar. Y de hecho evangelizan. Porque desde su propia situación nos ayudan a relativizar algunos de los valores de la vida y de la sociedad.

42 Desde la situación de enfermo estas cosas se ven de diferente manera.Algunos valores que tenemos al estar sanos cambian con la enfermedad, como la eficacia a toda cosa, la competividad, el afán de consumir, el ansia de tener, la ambición de dinero, poder o prestigio. Desde la situación de enfermo estas cosas se ven de diferente manera.

43 Algunos enfermos pueden ayudarnos a vivir y recuperar grandes valores del Evangelio, como es la gratuidad, la fuerza del amor, la esperanza, la entereza en la hora de la prueba. También nos impulsan a la solidaridad humana, al amor servicial sacrificado.

44 También los enfermos nos ayudan a ser realistas en un mundo que vive de apariencias, de espaldas a la enfermedad, al sufrimiento y a la muerte. Porque nos hacen reconocer que somos frágiles, limitados, mortales; pero con un caudal de energías ocultas muy conside-rable.

45 Los enfermos nos enseñan y nos muestran el rostro de Cristo y lo más original y llamativo del Dios cristiano, que por amor se anonada y comparte hasta el fondo el dolor del hombre y así nos salva.

46 Los enfermos que viven con sentido cristiano en cada una de las etapas de su enfermedad son testimonio vivo de que es posible mantener el vigor de la esperanza, la paz serena e incluso la alegría. Enseñan ser fieles a Dios que siempre es fiel, luchar y asumir la enfermedad con amor y madurez humana y cristiana.

47 Este acompañamiento es sentirnos solidarios con sus necesidades, procurando sintonizar con lo que ellos viven, sienten y experimentan. Igualmente cuando oramos por ellos o con ellos si así lo desean; o cuando entablamos un diálogo que permita el diálogo para transmitir sus vivencias y testimonios. Todo esto decían unos obispos en una jornada del enfermo.

48 Mientras vamos caminando aquí, el enfermo puede hacer muchoMientras vamos caminando aquí, el enfermo puede hacer mucho. Además de ese apostolado, del que hemos hablado, puede hacer el apostolado del ofrecimiento a Dios, especialmente por las misiones. Para esto hay precisamente una Asociación de enfermos misioneros.

49 Es bueno recordar el ejemplo de santa Teresita: Cómo ella ofreciendo a Dios todos los dolores de su enfermedad, que fue muy grande, se hizo apóstol de misioneros de tal manera que es patrona de las misiones.

50 Qué hermoso cuando uno sabe dar gracias a Dios en la misma enfermedad por las pruebas que comprende venir de parte de Dios para el propio mejoramiento del alma.

51 Gracias Señor, por las pruebas que vienen a mí,Automático

52 porque puedo crecer así

53 y amarte más.

54 Y gracias Señor, que al estar en dificultad,

55 puedo ver mi necesidad y acercarme a Ti.

56 Gracias, Señor, por las cosas que quitas de mí,

57 porque encuentro que sólo en Ti hay satisfacción.

58 Y gracias, Señor, que en el dolor o enfermedad

59 me sostienes con tu bondad

60 y me das tu paz.

61 Muchas veces no veo la razón,

62 porque me viene la aflicción;

63 mas sé que Tu lo has permitido para mi bien.

64 Y te doy las gracias, oh Señor,

65 Que María, quien sufrió al tener a Jesús en sus brazos,nos ayude a saber ofrecer a Dios nuestros dolores y tener paz aquí y gloria en el cielo. AMÉN