1 San Alfonso Mª de Ligorio Día 1 de Agosto
2 San Alfonso fue un hombre de una personalidad extraordinaria:noble y abogado; pintor y músico; poeta y escritor; obispo y amigo de los pobres; fundador de una congregación religiosa, los redentoristas; misionero popular y confesor lleno de unción; santo y doctor de la Iglesia.
3 San Alfonso fue obispo, orador, moralista, apologista, místico; pero fue también poeta y artista, pues aún hoy, a través de los valles y montañas italianas, sus cánticos populares resuenan y conservan su juvenil frescor. Estamos escuchando la música de su villancico “Tu scendi dalle stelle” (tu bajas de las estrellas), quizá el villancico más popular en Italia, compuesto, letra y música, por san Alfonso. Al final lo oiremos cantado.
4 En Marzo de 2011, en una audiencia general de los miércoles, el Papa Benedicto XVI resaltó que el mundo actual necesita santos y doctores, como San Alfonso María de Ligorio, que propongan el mensaje de Cristo de manera sencilla e incisiva, y que también sean capaces de vivir el camino de la conversión personal con alegría.
5 San Alfonso nació en Marianella, cerca de Nápoles (Italia), el 27 de Septiembre de Sus padres Don José de Liguori y Doña Ana Cavalieri eran de familias nobles y distinguidas. José de Liguori aliaba la piedad a la valentía, y Ana era la propia paciencia y dulzura.
6 El santo recibió en el bautismo los nombres de Alfonso María Antonio Juan Francisco Cosme Damián Miguel; pero prefería que le llamasen simplemente Alfonso María. Alfonso significa: "listo para el combate“.
7 Alfonso fue el primogénito de siete hermanos, cuatro varones y tres niñas. Siendo aún niño fue visitado por San Francisco Jerónimo el cual lo bendijo y anunció: "Este chiquitín vivirá 90 años, será obispo y hará mucho bien“.
8 Esta predicción no le gustó a su padre, pues, a pesar de sus sentimientos religiosos, no podía consentir que su hijo mayor fuese clérigo. Que no siguiese la carrera de las armas, como él, pase; había otras muchas donde podía brillar sin renunciar por eso a transmitir el apellido paterno. El padre de Alfonso, deseando que su primogénito recibiese una educación muy esmerada, le nombró tutores desde muy niño.
9 Alfonso era un "niño prodigio" con gran facilidad para los idiomas, ciencias, arte, música y demás disciplinas. A los siete años estudia humanidades clásicas. A los doce se matricula en la universidad. A los 16 años, caso excepcional, obtiene el grado de doctor en ambos derechos, civil y canónico, con notas sobresalientes en todos sus estudios. A los 19 años ya era un abogado famoso.
10 Un día dirá el santo “que en todo esto no hacía más que obedecer a su padre”. En realidad estudiaba tanto por deber como por afición. Al mismo tiempo iba creciendo su corazón abierto a todos los nobles sentimientos. Amaba las oraciones prolongadas tanto como los juegos con sus compañeros. A los nueve años ingresa al Oratorio de los nobles de San Felipe Neri, haciendo la comunión al año siguiente. Aquí encuentra el ambiente propicio y un director para sus años de adolescente en la persona del padre Pagano.
11 Para conservar la pureza de su alma visitaba frecuentemente a Jesús Sacramentado, rezaba con gran devoción a la Virgen y huía como de la peste de todos los que tuvieran malas conversaciones. Un peligro para su alma estaba en el teatro, al cual era aficionado por causa de escuchar buena música, pero no todo era bueno. Más tarde escribiría: "Las vanidades del mundo están llenas de amargura y desengaños. Lo sé por propia y amarga experiencia“.
12 Su padre quería casarlo con alguna joven de familia muy distinguida para que formara un hogar de alta clase social. Pero cada vez que le preparaban algún noviazgo, la novia tenía que exclamar: "Muy noble, muy culto, muy atento, pero... ¡Vive más en lo espiritual que en lo material!.
13 Según se cuenta, en su profesión como abogado no perdió ningún caso en 8 años, hasta que un día después de su brillante defensa en un caso muy importante, un documento, amañado políticamente, demostró que él había apoyado (aunque sin saberlo), lo que era falso. Eso cambió su vida radicalmente.
14 Como herido por un rayo, el abogado de manos limpias queda por un momento estupefacto.Después rojo de cólera, lleno de vergüenza por la toga que lleva, pronuncia estas palabras que quedaron para la historia: “¡Mundo, te conozco!... ¡Adiós, tribunales!”. Y toma una opción personal radical: se niega a la corrupción, rechaza que el hombre se realice manipulando o dejándose manipular y elige una forma nueva de libertad y liberación, el seguimiento de Jesús.
15 Se encierra en su cuarto y está tres días sin comerSe encierra en su cuarto y está tres días sin comer. No hace sino rezar y llorar. Luego se va a visitar a sus amigos, los enfermos del “Hospital de los incurables”. Mientras atendía a los enfermos se ve a sí mismo en medio de una grata luz. Parece escuchar una sacudida del gran edificio y cree oír en su interior una voz que le llama personalmente desde el pobre: “Alfonso, deja todas las cosas ven y sígueme”.
16 Viendo la realidad de pobreza de aquel lugar,Automático
17 un hombre surgió como testimonio de entrega total.
18 escuchó el llamado de Dios:En medio de incurables escuchó el llamado de Dios:
19 Déjalo todo, ven sígueme
20 No te preocupes, contigo estaré. Entrégate a mi.Hacer CLICK
21 Otro día, después de visitar a los enfermos, le parece que Jesús le dice: "Alfonso, apártate del mundo y dedícate sólo a servirme a mí". Emocionado le responde: "Señor, ¿qué queréis que yo haga?" Y se dirige luego a la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced. Allí ante el sagrario hace voto de dejar el mundo. Y como señal de compromiso deja su espada ante el altar de la Sma. Virgen.
22 Decide prepararse para el sacerdocioDecide prepararse para el sacerdocio. Pero tuvo que sostener una gran lucha espiritual para convencer a su padre, el cual cifraba en este hijo suyo, brillantísimo abogado, toda la esperanza del futuro de su familia. "Fonso mío - le decía llorando - ¿Cómo vas a dejar tu familia?” - y él respondía: “Padre, el único negocio que ahora me interesa es el de salvar almas”.
23 Hizo un retiro en el convento de los lazaristas y se confirmó en la cuaresma de Estos dos eventos reavivaron su fervor. Hizo los estudios sacerdotales en su casa: en parte para consuelo de su padre y en parte porque lo solían hacer otros. Fue ordenado sacerdote en 1726 a los 30 años. Los dos años siguientes se dedicó a los "vagos" de los barrios más pobres de Nápoles.
24 Comienza a reunirles al aire libre; pero se ve desbordado y comienza lo que se llamará “las capillas del atardecer”, por las capillas que el arzobispo le cede para sus reuniones. Eran una especie de “comunidades de base”, que dirigen los mismos seglares, lugares de encuentro y oración, de creatividad, de escucha de la Palabra de Dios y de promoción humana. A su muerte, serían ya 72 las capillas activas con más de miembros.
25 Al mismo tiempo, Alfonso participa en un grupo de misioneros de la diócesis, que hacen pequeñas campañas de misión en las zonas alejadas de la capital. En 1729, a los 33 años de edad, se fue de capellán a un seminario donde se preparaban misioneros para la China. Y piensa, como el mayor de los deseos, en ir a China y allí entregar su vida por Cristo.
26 Es de notar el estilo sencillo de sus sermonesEs de notar el estilo sencillo de sus sermones. Sin hacer caso del gusto monstruoso del público, Alfonso empezó a predicar simplemente a Cristo crucificado, y su palabra, eco de la palabra del Verbo, caía sobre los oyentes como un celeste rocío, cuya suavidad penetraba el alma del literato lo mismo que la del labriego. Un día dirá a sus misioneros: “Emplead un estilo sencillo, pero trabajad a fondo vuestros sermones. Un sermón sin lógica resulta disperso y falto de gusto. Un sermón pomposo no llega a la masa”.
27 Su padre que gozaba oyendo sus discursos de abogado, ahora no quiere ir a escuchar sus sencillos sermones sacerdotales. Pero un día entra por curiosidad a escucharle una de sus pláticas, y sin poderse contener exclama emocionado: "Este hijo mío me ha hecho conocer a Dios". Y esto lo repetirá después muchas veces.
28 En 1730 el Obispo de Castellamare invita a Alfonso a predicar unos ejercicios en un convento de religiosas en Scala. Este hecho tuvo grandes consecuencias, porque ayudó a discernir a las religiosas sobre una revelación que tuvo la venerable sor María Celeste. El día de la transfiguración de 1731, las religiosas vistieron el nuevo hábito y empezaron la estricta clausura y vida de penitencia. Así comienza la Congregación de las Redentoristas.
29 Mucho trabajo y poco descanso agotan a Alfonso, que es obligado a reposar por los médicos. Y en medio de su recuperación, en Scala, de nuevo Dios le llama: a partir de ahora, Alfonso será misionero de los pobres abandonados de las zonas rurales. Porque, dice, las ciudades tienen de todo, incluso personas comprometidas con sus pobres. Pero los pueblos no tienen ni sacerdotes, ya que éstos prefieren vivir en Nápoles.
30 La venerable religiosa, sor María Celeste Costarrosa, que con la ayuda del santo había fundado la congregación de monjas “obra del Santísimo Redentor”, le dice que ha tenido una revelación para que Alfonso funde una congregación de misioneros cuya vocación especial será partir el pan de la Palabra a la gente abandonada del campo.
31 El 9 de noviembre de 1732, a los 36 años, Alfonso Mª funda la Congregación del Santísimo Redentor, los redentoristas. Su fin será "seguir a Jesucristo por pueblos y aldeas, predicando el Evangelio por medio de misiones y catecismos". En la pequeña población de Scala, con cuatro compañeros más, hace la promesa de dedicarse con toda su alma al cuidado de las gentes más olvidadas en lo material y espiritual.
32 Durante 30 años, con su equipo de misioneros, recorre campos, pueblos, ciudades, provincias, permaneciendo en cada sitio 10 o 15 días predicando, para que no quedara ningún grupo sin ser instruido y atendido espiritualmente. - Al mismo tiempo que se dedica a la misión, también se dedica a la dirección de su grupo y a la publicación de sus obras. Mantiene con sacerdotes, párrocos, obispos y misioneros una correspondencia numerosa que nos lo hace presente en todas las misiones.
33 La gente al ver su gran espíritu de sacrificio, corría a su confesionario a pedir perdón de sus pecados. Solía decir que el predicador siembra y el confesor recoge la cosecha. Es admirable ver cómo a San Alfonso le alcanzaba el tiempo para hacer tantas cosas: Predicaba, confesaba, preparaba misiones y escribía. Hay una explicación: Había hecho votos de no perder ni un minuto de su tiempo. Y aprovechaba este tesoro hasta lo máximo.
34 Al poco tiempo de fundada la congregación, comenzaron los problemas y las pruebas. La congregación se dividió entre los dos superiores, san Alfonso y el obispo. A los 5 meses el santo se quedó solo con un hermano, pero más tarde se presentaron nuevos candidatos y se estableció en una casa más grande. En 1743, comienza a redactar las constituciones. En 1749 el papa Benedicto XIV aprobó la congregación y a partir de ahí, el éxito fue enorme.
35 En 1762 el Papa lo nombró obispo de Santa AguedaEn 1762 el Papa lo nombró obispo de Santa Agueda. Quedó aterrado y dijo que renunciaba a ese honor. Pero el Papa no le aceptó la renuncia. "Cúmplase la Voluntad de Dios. Este sufrimiento sea por mis pecados“, exclamó y aceptó. Tenía 66 años.
36 Sant' Agata de' Goti era una diócesis pequeña con 30,000 habitantes, diecisiete casas religiosas y cuatrocientos sacerdotes entre los cuales habían varios que no practicaban su ministerio sacerdotal o llevaban mala vida.
37 Su pontificado dura hasta 1775Su pontificado dura hasta Durante este tiempo lleva por dos veces la Santa Misión a todos los pueblos de la diócesis. Él mismo predica el sermón grande de la Misión, o el de la Virgen. Todos los sábados predica en la catedral en honor de Nuestra Señora. El santo sólo recomendó dos cosas a los misioneros: la sencillez en el púlpito y la caridad en el confesonario.
38 Uno de sus grandes empeños fue la reforma del cleroUno de sus grandes empeños fue la reforma del clero. Algunos sacerdotes celebraban la misa en 15 minutos. San Alfonso los suspendió "ipso facto", a no ser que se corrigiesen, y escribió un tratado sobre ese punto. San Alfonso emprendió también la reforma del seminario y de la manera negligente de conceder los beneficios eclesiásticos.
39 Poco tiempo después se desata en su diócesis una terrible epidemia que San Alfonso había profetizado 2 años antes. Se morían por millares. El santo, para ayudar a las víctimas, vendió todo lo que tenía y La Santa Sede le autoriza a usar fondos de la diócesis y contrae grandes deudas.
40 Vino el hambre y vendió todos sus utensilios, hasta su sombrero y anillo y la mula y el carro para dar de comer a los hambrientos.
41 Sus esfuerzos por reformar la moralidad pública le trajo numerosos enemigos que lo amenazaron de muerte. Solía decir: "Cada obispo está obligado a velar por su propia diócesis. Cuando los que infringen la ley se vean en desgracia, arrojados de todas partes, sin techo y sin medios de subsistencia, entrarán en razón y abandonarán su vida de pecado".
42 Dios lo probó con enfermedadesDios lo probó con enfermedades. En Junio de 1767, sufre un terrible ataque de reumatismo que casi lo lleva a la muerte. Fue perdiendo la vista y el oído. "Soy medio sordo y medio ciego, decía, pero si Dios quiere que lo sea más y más, lo acepto con gusto". Empezó a tener la artrosis cervical progresiva. Quedó para siempre con el cuello torcido, como lo muestran varias pinturas.
43 Principalmente por esto, en 1775 San Alfonso pidió a Pío VI que le permitiera renunciar al gobierno de su sede. El Papa se lo concedió teniendo en cuenta su enfermedad. San Alfonso se retiró casi ciego y sordo. Fue a pedir hospitalidad a sus hijos espirituales, en Nocera, cerca de Nápoles, pensando así acabar tranquilamente sus días.
44 Su delicia era pasar las horas junto al Santísimo SacramentoSu delicia era pasar las horas junto al Santísimo Sacramento. A veces se acercaba al sagrario, tocaba a la puertecilla y decía: "¿Jesús, me oyes?" Le encantaba que le leyeran Vidas de Santos. Un hermano tras otro pasaban a leerle por horas y horas.
45 Durante su vida vio 402 ediciones de sus obras.Se acerca a la vejez, pero si sus cabellos se vuelven blancos, su ardor no disminuye. Cuando los pies están ya torpes para los caminos, emplea las manos y toma la pluma como un arma nueva de combate. Al morir deja 111 libros y opúsculos impresos y 2 mil manuscritos. Durante su vida vio 402 ediciones de sus obras.
46 Y continúan las pruebasY continúan las pruebas. En 1777, los Redentoristas son atacados de nuevo. El santo sufre con paciencia muchas humillaciones a causa de la traición de quien era Capellán del Rey. San Alfonso se vio excluido de la congregación que había fundado.
47 Dios le reservaba una prueba aún mas duraDios le reservaba una prueba aún mas dura. Entre 1784 y 1785, el santo atraviesa por un terrible periodo de "noche obscura del alma", sufre tentaciones sobre su fe y sus virtudes. Le duró 18 meses, con intervalos de luz y reposo.
48 San Alfonso muere en Pagani, el día 1 de agosto de 1787, a la hora del ángelus. Tenía 90 años.
49 Relicario que contiene el cuerpo de san Alfonso María de Ligorio, en la Basílica que lleva su nombre en Pagani.
50 Fue beatificado el 15 de septiembre de 1815
51 y canonizado por el papa Gregorio XVI el 26 de mayo de 1839.
52 Es proclamado doctor de la Iglesia en 1871.
53 En 1950, Pío XII lo proclamó patrono de los confesores, de los moralistas y de Pagani.
54 La personalidad de San Alfonso es extraordinaria desde muchos aspectos: como hombre y artista, como sacerdote, misionero popular, teólogo y obispo. También como escritor. Sus más conocidos libros son: La Practica de amar a Jesucristo, la Preparación para la muerte, las Glorias de María. Para este libro, que es el más famoso, empezó a recoger materiales cuando tenía 38 años de edad, y terminó de escribirlo a los 54 años, en 1750.
55 El libro de “Las Glorias de María” es como una réplica a los jansenistas quienes decían que la devoción a la Santísima Virgen era una superstición o adoración a una divinidad. San Alfonso pone en su punto real la devoción a María insistiendo en la confianza. Podemos considerar a San Alfonso como el doctor de la salvación por medio de la Santísima Virgen. Los impíos, los ignorantes y los empedernidos tienen derecho a esperar en la felicidad eterna, gracias a la intervención de María.
56 Continua san Alfonso su campaña antijansenista devolviendo su puesto a Jesús. Si para él María es la tesorera de las gracias, Jesús es la fuente. La nueva herejía había hecho casi imposible el acceso a la fuente, apartando a los cristianos del confesionario y de la santa mesa. Para librar a sus hermanos de esta opresión tiránica, publicó el santo (1755) los dos volúmenes de su “Teología moral”, obra capital de su vida, en la que trazó a los confesores el verdadero camino que debían seguir para llevar las almas al Cielo.
57 La "Teología Moral“ es una obra nacida de la experiencia pastoral de san Alfonso, de su capacidad de dar respuesta a las cuestiones prácticas presentadas por los fieles, y de su contacto diario con los problemas cotidianos de estas gentes. Es la obra que más ha influido en la formación del clero hasta hace pocos años. Se trata de hacer amable el camino estrecho de los mandamientos, despejándole de estorbos inhumanos e iluminándole con las claridades del amor.
58 San Alfonso vive en una época de gran rigor moral, impulsado por los jansenistas. Tampoco le convence la demasiada libertad. Estaba el viejo problema de coordinar la libertad y la ley. Su espíritu ordenador, sintético y práctico encuentra una fórmula: El equiprobabilismo. Es una defensa tanto de la ley como de la libertad. Desde 1753, en que aparece su Teología moral hasta su muerte no cesa de corregir su obra. Su moral es una unión admirable del teólogo y moralista con el confesor y misionero.
59 Decía san Alfonso: «Leyendo los autores más famosos he encontrado algunos demasiado indulgentes, que, sin preocuparse de la verdad, escriben para agradar al mundo. Dispuestos siempre a poner almohadas bajo la cabeza de los pecadores, les duermen en el vicio. Otros, en su excesiva rigidez, confunden los consejos con los preceptos, y cargan las conciencias con obligaciones nuevas, sin tener en cuenta la fragilidad humana. Unos pierden las almas por la relajación, otros por el desa-liento. Al componer esta obra, mi preocupación ha sido bus-car el justo medio entre las opiniones laxas y las rígidas.»
60 Este mismo espíritu de moderación y de equilibrio es el que inspira sus obras ascéticas y espirituales. Ante todo, sienta un principio fundamental: que la santidad no es un privilegio reservado a un grupo aristocrático de almas. «Todos estamos obligados al precepto del amor, dice, y la verdadera santidad consiste en el amor de Jesucristo, nuestro Dios, nuestro soberano Bien, nuestro Salvador. Creer que la santidad consiste en la austeridad de la vida, en largas oraciones, en limosnas abundantes, es un error.»
61 El Dios bondadoso que san Alfonso nos presenta en sus Meditaciones es el reverso del tirano que se imaginaban los discípulos de Jansenio. En un periodo de gran rigorismo, fruto de la influencia jansenista, recomendaba a los confesores administrar este sacramento mostrando el abrazo alegre de Dios Padre, que en su misericordia infinita no se cansa de acoger al hijo arrepentido.
62 Escribió mucho sobre la oraciónEscribió mucho sobre la oración. Decía que la oración es el medio universal de todas las gracias. Todos tienen la gracia suficiente para rezar y rezando alcanzarán las gracias eficaces para salir del pecado y para perseverar. De ahí su gran principio: "El que reza se salva, el que no reza se condena". Y lo ratificaba por la doctrina de la sagrada Escritura y por los libros de los Santos Padres.
63 San Alfonso era estricto, pero a la vez tierno y compasivoSan Alfonso era estricto, pero a la vez tierno y compasivo. Esa bondad suave nacía de una intensa relación con Dios, bondad infinita. A pesar de sus ocupaciones y preocupaciones, pasaba un tiempo considerable a lo pies del Santísimo Sacramento, donde preparaba los discursos y sacaba fuerzas para subir al púlpito, incluso cuando su cuerpo quebrado por la fatiga o por el sufrimiento parecía rehusarse.
64 Este mismo lenguaje de ternura y confianza emplea con María.Para María compone poesías y canciones de honda inspiración. Nunca, sin embargo, sacrifica la verdad al corazón. Su célebre libro de Las Glorias de María asienta las grandes verdades de la fe sobre María: Madre de Dios, intercesora, medianera, inmaculada, que dan lugar a este lenguaje del corazón. Hace resaltar el aspecto práctico de la devoción a María en la vida de los cristianos.
65 Solía decir san Alfonso que el mayor peligro del sacerdote activo es querer inflamar a los otros sin mantener en si mismo la llama divina. Con la perspicacia del hombre dirigido por el espíritu de Dios, había comprendido que la acción debe nacer de la contemplación, que el celo apostólico debe ser una consecuencia de la vida interior.
66 San Alfonso es amante de la belleza: músico, pintor, poeta y escritorSan Alfonso es amante de la belleza: músico, pintor, poeta y escritor. Pone toda su creatividad artística y literaria al servicio de la misión, cosa que exige a cuantos se incorporan a la Congregación. En sus tiempos algo jóvenes, también hizo este buen cuadro de María.
67 En sus Cantos espirituales se revela, no sólo un hábil versificador, sino también un altísimo poeta, un poeta que dio al canto popular toda su perfección doctrinal y estética. Sus himnos resuenan todavía en los valles napolitanos con toda la frescura de los primeros días, y siguen brotando de los labios del pueblo en los días de las grandes solemnidades o en los grandes acontecimientos religiosos.
68 Una de sus canciones, letra y música, se sigue cantando en la Navidad en toda Italia, quizá como la más característica de esos días tiernos en honor a ese Dios que se hace niño por nosotros. Es la canción: Tu scendi dalle stelle Tu bajas desde las estrellas
69 Tu scendi dalle stelle, o Re del cielo,Tu bajas de las estrellas, oh Rey del cielo, Automático
70 Y vienes a una gruta al frío y al hielo.e vieni in una grotta al freddo e al gelo. Y vienes a una gruta al frío y al hielo.
71 Y vienes a una gruta al frío y al hielo.e vieni in una grotta al freddo e al gelo. Y vienes a una gruta al frío y al hielo.
72 Oh Niño mío divino, yo te veo aquí temblando.O Bambino mio Divino io ti vedo qui a tremar, Oh Niño mío divino, yo te veo aquí temblando.
73 O Dio Beato! ¡Oh Dios beato!
74 ¡Ah, cuánto te costó haberme amado!Ah, quanto ti costò l'avermi amato. ¡Ah, cuánto te costó haberme amado!
75 ¡Ah, cuánto te costó haberme amado!Ah, quanto ti costò l'avermi amato. ¡Ah, cuánto te costó haberme amado!
76 A Ti que eres del mundo el CreadorA te che sei del mondo, il creatore, A Ti que eres del mundo el Creador
77 faltan vestido y fuego, oh mi Señor,Mancano panni e fuoco, o mio Signore. faltan vestido y fuego, oh mi Señor,
78 faltan vestido y fuego, oh mi Señor,Mancano panni e fuoco, o mio Signore. faltan vestido y fuego, oh mi Señor,
79 Querido Niñito elegido,Caro eletto pargoletto, Querido Niñito elegido,
80 Cuánto esta pobreza más me enamora,Quanto questa povertà più mi innamora, Cuánto esta pobreza más me enamora,
81 Giacchè ti fece amor povero ancora.ya que el amor te hizo aún más pobre.
82 Giacchè ti fece amor povero ancora.ya que el amor te hizo aún más pobre.
83 Que san Alfonso interceda para que crezca nuestro amor a Jesús y a María.AMÉN