Santa Laura Montoya Día 21 de Octubre.

1 Santa Laura Montoya Día 21 de Octubre ...
Author: Mercedes Ponce Miranda
0 downloads 2 Views

1 Santa Laura Montoya Día 21 de Octubre

2 Santa Laura Montoya es la primera santa de ColombiaSanta Laura Montoya es la primera santa de Colombia. Aunque otros santos han trabajado allí, ésta es la primera nacida en Colombia, donde trabajó y murió. Fue canonizada por el papa Francisco.

3 Es mejor conocida como Madre Laura. Así normalmente la llamaremosEs mejor conocida como Madre Laura. Así normalmente la llamaremos. Fue  fundadora de la Congregación de las Misioneras de María Inmaculada y de Santa Catalina de Siena. En muchos sitios a estas religiosas se las conoce como “lauritas”.

4 Su característica principal es su trabajo con los indígenas, primero en Colombia y luego en otras naciones, de modo que se la ha llamado “la madre de los indios”. Decía el papa Francisco en la canonización: “Santa Laura Montoya fue instrumento de evangelización, primero como maestra y luego como madre espiritual de los indígenas, a los que infundió esperanza acogiéndolos con ese amor aprendido de Dios y llevándolos a Él con una eficaz pedagogía que respetaba su cultura y no se contraponía a ella”.

5 Santa Laura Montoya, “la madre Laura" nació en Jericó, municipio de Antioquia, Colombia, el 26 de mayo de 1874. Hija de Juan de la Cruz Montoya y María Dolores Upegui. Tuvo dos hermanos: Carmelina, que era mayor y Juan de la Cruz, su hermano menor.

6 Fue bautizada 4 horas después de nacerFue bautizada 4 horas después de nacer. Su madre no quería abrazar ni besar a ningún hijo si no estuviera bautizado. Al no ponerse de acuerdo en el nombre, el mismo sacerdote les sugirió el de Laura, María Laura de Jesús. La pila bautismal se encuentra en la casa donde nació la santa, entre los recuerdos.

7 Cuando Laura tenía dos años, su padre, que era médico y comerciante, fue asesinado, durante una guerra fraticida, por defender la religión y la patria, y sus bienes fueron confiscados. Este hecho, ocasionó una difícil situación económica en su familia. La madre de Laura se vio obligada a emplearse como maestra de religión.

8 La familia rezaba el rosario en conjunto todos los días y entre otras intenciones rezaban por un señor Clímaco Uribe. En cierta ocasión la niña Laura con toda su inocencia le pregunta a su madre que quién era y en dónde vivía este señor, a lo que se le responde con entera serenidad de ánimo: "Ese fue el que mató a tu padre: debemos amarlo porque es preciso amar a los enemigos, pues ellos nos acercan a Dios, haciéndonos sufrir".

9 Laura pasó una infancia pobre, en parte viviendo con un abuelo; luego éste murió y se vio acogida en una casa de huérfanos que dirigía una tía. Siempre seguía las buenas enseñanzas religiosas de su madre y se mostraba como una persona seria, algo retraída y amante de la naturaleza donde sabía ver la presencia de Dios.

10 Cuando tenía 8 años, contemplando la naturaleza, tuvo una experiencia mística. Vio unas hormigas que llevaban sus hojas, y se saludaban cuando se encontraban con otras, y unas les entregaban su carga a otras que llevaban al hormiguero. Ella dirá:  “¡Fui como herida por un rayo, yo no sé decir más! Aquel rayo fue un conocimiento de Dios y de sus grandezas, tan hondo, tan magnífico, tan amoroso, que hoy después de tanto estudiar y aprender, no se más de Dios que lo que supe entonces”.

11 Laura siguió pasando estrecheces y dificultadesLaura siguió pasando estrecheces y dificultades. Cuando tenía 16 años, la familia decidió que ella debía hacerse maestra para ayudar económicamente a su madre y hermanos. Por ello se presentó a la Escuela Normal de Institutoras de Medellín y obtuvo una beca del gobierno.

12 Para su sustento al inicio de sus estudios, una tía, que dirigía un manicomio, le dio alojamiento a cambio de que ayudase en la dirección del manicomio. Al poco tiempo se presentó una vacante en el internado y pasó a habitar en la misma Escuela, obteniendo excelentes resultados en sus estudios. En 1893, con 19 años, se graduó como maestra elemental de la Escuela Normal.

13 Su actuación como maestra comenzó en Amalfi, pero continuó en diversas escuelas o centros de enseñanza. Su preocupación desde siempre, como docente católica, fue inculcar el amor a Dios en sus alumnas. Este seguir una clara orientación religiosa no era del agrado de todas las autoridades civiles, de modo que hasta fue acusada ante el gobernador, quien no atendió a tales reclamos.

14 Otro gran contratiempo fue la guerra civil de 1895, cuando se obligó el cierre de las escuelas. Por este motivo durante un tiempo Laura sólo pudo mantener unas clases preescolares en su propia casa. Otro gran contratiempo lo tuvo en el colegio de la Inmaculada en Medellín.

15 Resulta que una prima suya le ofreció colaborar en la dirección del recién inaugurado Colegio de la Inmaculada en Medellín. El colegio ganó mucho prestigio en la ciudad, en él estudiaban hijas de familias de ingresos altos. Pero su prima murió el 10 de junio de 1901 y el colegio quedó completamente en manos de Laura. Quizá por cuestiones políticas un escritor escribió una novela contra ese colegio. Tanto influyó, que cerraron el colegio.

16 Laura se defendió, especialmente por medio del escrito de un amigo Laura se defendió, especialmente por medio del escrito de un amigo. Pero fue trasladada a Santo Domingo, que era más terreno del interior o del campo, y la vida de Laura cambió. Allí decidió dar instrucción cristiana a los niños en el campo. Mientras desarrollaba su vida pedagógica, cultivaba su vida profunda y la oración  contemplativa.

17 Deseaba, desde hacía tiempo, hacerse monja carmelita, aunque no estaba en los planes del Señor que haría de ella “la más insigne de las misioneras de los indios y campesinos”. Todo comenzó cuando le solicitaron para fundar un colegio en Marinilla. Estando allí comprendió que su misión era evangelizar a las comunidades indígenas de la región. Ella escribe: «me vi en Dios y como que me arropaba con su paternidad haciéndome madre, del modo más intenso, de los infieles».

19 Era un viaje difícil, con muchas incomodidades, pero iba acompañada por algunas amigas y por el sacerdote Ezequiel Pérez. Conoció a unos indígenas Emberá que eran cruelmente explotados en Dabeiba. Se dio cuenta que los indios estaban desatendidos por el gobierno y hasta por la misma Iglesia. Vio que nadie les había hablado de Dios.

20 En Guapá encontró a los indígenas viviendo de forma inhumana, llenos de llagas, hambre, etc. Hasta el Párroco los descuidaba porque decía: “esos indios ni alma tienen!”. Sacó la conclusión que eran los más pobres y “y sintió que Dios le pedía, en vez de ingresar al Carmelo, cambiar la celda del monasterio por los montes y la selva.”

21 Desde entonces comenzó a preparar la manera de poder llegar a Dabeiba, que era un centro importante de los indígenas, donde muchos no se atrevían a llegar. Hasta fue donde el presidente. El la quería ayudar, pero dijo: No sé hasta donde podrá llegar esto. Y ella le dijo: Yo estoy persuadida que a donde la fuerza del hombre no ha podido llegar, sí podrá la ternura de la mujer.

22 Muchas luchas interiores y exteriores se dieron en ella, hasta que con 6 jóvenes de Medellín, inició  el trabajo en favor de los indígenas, no por ser indígenas, sino por ser los más pobres de su tiempo. Sin experiencia de ensillar un caballo y otras cosas prácticas, pero movidas por el deseo de llevar educación  y catequesis a los indígenas, se arriesgaron al desprecio de los indígenas, a la burla de la sociedad de Medellín, a la desconfianza de los sacerdotes, etc.

23 Para conseguirlo tuvo que enfrentar a sacerdotes y políticos de la región, quienes consideraban que las mujeres no eran aptas para esa tarea. “Creer que mujeres catequizan indios, creer que logran lo que no han hecho los hombres, es una perfecta ilusión”, dijo una vez un funcionario del Concejo Municipal.

24 Laura tenía 39 años. Lo primero buscó la aprobación del obispo de Santa Fe de Antioquia, monseñor Maximiliano Crespo Rivera, para trabajar con los indígenas Emberá Katíos. El obispo le advirtió de los riesgos del viaje, pero no hubo poder humano que la hiciera renunciar. Monseñor no pudo evitar reír ante los graciosos comentarios de Laura y medio en broma la llamó “Madre del monte”. Y prometió ayudarla.

25 Luego pidió ayuda al gobernadorLuego pidió ayuda al gobernador. Éste trató de disuadirla para que no saliera hacia ese lugar por los peligros que podrían correr siete mujeres solas por un camino tan largo, solitario y lleno de alimañas ponzoñosas; pero no logró convencerla terminando al fin accediendo a sus peticiones y otorgándole un auxilio monetario de $120 pesos y hasta las ollas y utensilios que le pidió y que justificaron como útiles escolares.

26 Tan impresionado quedó el gobernador con la vehemencia de Laura que hasta le hizo el nombramiento de maestra de los indígenas ingresándola a la nómina pagándole el primer mes por adelantado.

27 Cuenta la madre Laura que algunas amigas también le dieron algunas limosnitas para contribuir con el viaje. De todas formas, reunidas todas las colaboraciones eran nada para tan gran empresa. Sobre esto escribió en su libro: "Para las empresas de la gloria de Dios, el caudal debe ir en el corazón, en toneladas de confianza“.

28 Así pues, el 4 de Mayo de 1914, por el sector de Robledo, salieron con su recua de mulas encabezada por un peón, su equipaje, alforjas y costales llenos de abarrotes y trastos conseguidos. Iba Laura con cinco compañeras y con su madre, que se quedó a medio camino en casa de una familia amiga. Más tarde se incorporaría a la comunidad siendo como una hija de su hija.

29 Aunque iban de seglares, iban con una especie de uniforme, de modo que muchos las tenían por religiosas y ya la llamaban: Madre Laura.

30 Aunque no iban con votos religiosos, iban con unos compromisos: de pobreza, para no hacer negocios entre los indios; de castidad, para no salir casadas con los indios y de obediencia (de alguna manera).

31 Las aventuras fueron muchas y muchas las dificultades y trabajosLas aventuras fueron muchas y muchas las dificultades y trabajos. Pero en contra de lo que muchos pensaban, Laura y las cinco compañeras, acompañadas al final por alguno de la región, llegaron a su destino, después de diez días a lomo de mula, el 14 de mayo de 1914. Su misión era evangelizar a los indígenas emberá-chamí y “probarles que Dios los amaba”, según escribió en su autobiografía.

33 Quien les acompañó les indicó el local que debería servir de escuelaQuien les acompañó les indicó el local que debería servir de escuela. Estaba todo desvencijado con mucho que arreglar. El trabajo de madre Laura con los indios no sólo consistió en la evangelización, sino que los ayudó a sentirse seres humanos.

34 Gran parte de oposición venía desde el clero, ya que ese grupo de mujeres que, de hecho, actuaban como un grupo religioso, estaban sin protección espiritual, como la misa durante mucho tiempo. Un grupo de sacerdotes escribió al obispo pidiendo que se disolviera ese grupo de mujeres, que “están sin apoyos de hombres ni asistencia espiritual.” Menos mal que el obispo era de los convencidos por madre Laura.

35 Laura no llegó con cruces y demás objetos desconocidos por los nativos, sino asentándose muy cerca a sus campamentos, en una choza similar a la de ellos, mirándolos, observando su lenguaje, su forma de ser y actuar, de vestirse o de no hacerlo, para luego analizar qué los atraía, qué les llamaba la atención y cuál sería el camino para entrar en sus vidas y nunca salirse de allí. Así han procurado seguir sus hijas, las lauritas.

36 Madre Laura escribe: “Les dije a mis compañeras: nuestra ventaja no está en enseñarles sino en pasar el mayor tiempo posible con ellos ayudándoles y mostrándoles que los amamos y que valen mucho para nosotras, tenemos que hacer lo posible para aprender su lengua”. Con esa determinación, poco a poco se ganaron la confianza de la comunidad.

38 Es normal que la vida de estas seis mujeres terminase en una nueva congregación religiosa. Así lo vio el Sr. Obispo, quien en el año 1916 se dispuso a pedir autorización a Roma para la institución de una nueva comunidad dedicada a la evangelización de los indígenas. Laura le dijo: Nosotras hemos renunciado a ser religiosas por venir aquí; pero si puede ser que seamos religiosas, pues mucho mejor.

39 La nueva fundación se llamó: la Congregación de Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Siena, mejor conocida como Misioneras de la Madre Laura o “lauritas”. El 15 de noviembre de 1916 llega la licencia concedida por Benedicto XV para erigir canónicamente la congregación de la comunidad.

40 El grupo de catequistas que acompaña-ban a Madre Laura iba creciendo. A partir de entonces se dedicó a establecer con las hermanas misioneras centros cercanos a las comunida-des indígenas, cuya casa principal estaba en Dabeiba.

41 Estableció las constituciones de la Congregación y en 1917 las presentó ante el obispo Maximiliano Crespo. Su trabajo misionero se vería fortalecido cuando se fue conociendo la encíclíca que el Papa Pío X había escrito en 1912: “Lacrimabili statu indorum”, en la que exhortaba a la Iglesia de América a interesarse por los indios y a abrir facilidades para el trabajo con ellos.

42  La madre Laura, comprendiendo la dignidad humana y la vocación divina de los indígenas, se inserta en su cultura y en su vida cotidiana, derribando el muro de discriminación racial de quienes la juzgaban y no comprendían el anhelo de extender la fe y el conocimiento de Dios hasta los lugares más remotos e inaccesibles, brindando una catequesis viva del Evangelio.

43 Laura se hizo indígena con los indígenas, comprende y defiende la dignidad humana y la vocación divina del pueblo indígena, en su proceso de inculturación del Evangelio se inserta en las selvas, vive como ellos en la pobreza, sencillez y humildad.

44 Su obsesión, su pasión religiosa, es convertir a los indiosSu obsesión, su pasión religiosa, es convertir a los indios. En una sociedad en la que los ven como animales, sin alma ni entendimiento, el paternalismo igualitario de la Madre Laura es respetuoso. Quiere vivir entre ellos, para salvar sus almas, pero sin imponerles la cultura de los blancos, sin explotarlos, sin vivir de su trabajo.

46 En 1919 fundó en San José de Uré una misión para trabajar con los negros de la región.

47 Un instrumento que usaba madre Laura para atraer a los indios era un gramófono, un armatoste del tamaño de una mesa de noche, con tapa de alzar, en cuyo interior había un disco metálico lleno de pequeñas perforaciones y la manivela que lo accionaba. Emitía una música como la de los cofrecitos joyeros, que encantaba a indígenas y negros de las comunidades adonde la madre llegaba a entregar el Evangelio.

48 En 1939 el presidente Eduardo Santos la condecoró con la Cruz de Boyacá. Ella no quería, pero para bien de la comunidad y ayudar a los indios aceptó.

49 Pasó los últimos nueve años en silla de ruedas sin dejar su apostolado de la palabra y de la pluma.

50 Tuvo una serie de enfermedades más o menos graves durante varios añosTuvo una serie de enfermedades más o menos graves durante varios años. Precisamente su abultada figura era producto de un problema médico que le causaba aumento de su talla.

51 Padeció mucho por la escoliosis, curvatura de la columna vertebral, que fue adquirida por los largos y constantes viajes en mula. Era una enfermedad dolorosa, pero como constataba una compañera: “a ella nunca se le escuchó una queja”.

52 Sin embargo la afección que habría de acabar su vida no fue esa, sino una linfangitis aguda, es decir, la inflamación de los vasos linfáticos, en una pierna. Le aparecieron líneas rojas, irregulares, calientes y dolorosas. Líneas que se extendieron desde la zona infectada hasta un grupo de ganglios linfáticos, los de la ingle. Fueron siete meses de padecimientos, fiebre, escalofríos, un ritmo cardíaco acelerado y dolor de cabeza.

53 La madre Laura falleció en Medellín el 21 de Octubre de 1949, tras una larga y penosa agonía. La congregación de misioneras contaba con 90 casas en el momento de su muerte y estaba conformada por 467 religiosas que trabajaban en tres países. Tenía 75 años.

54 La causa para la beatificación de la Madre Laura fue introducida el 4 de julio de 1963 por la Arquidiócesis de Medellín. El 11 de julio de 1968 la congregación religiosa de misioneras fundada por ella recibió la aprobación pontificia.

55  Fue declarada sierva de Dios en 1973 por el papa Pablo VI y posteriormente declarada venerable el 22 de enero de 1991 por el papa Juan Pablo II.

56  El propio Juan Pablo II la beatificó el día 25 de abril de 2004 en una ceremonia religiosa realizada en la Plaza de San Pedro en Roma en presencia de fieles. Para ello se había reconocido un milagro obrado por intercesión suya sobre la señora Herminia González Trujillo en 1993.

57 El arzobispo de Medellín Alberto Giraldo Jaramillo erigió el Santuario en donde reposan las reliquias de la Madre Laura. Su fiesta se celebra el 21 de octubre

58 Para poder ser canonizada, se reconoció el milagro realizado en favor del médico antioqueño Carlos Eduardo Restrepo, quien, de una manera inexplicable para la ciencia, fue sanado de una enfermedad terminal.

59 La fecha final para la celebración del rito de canonización la anunció el papa Benedicto XVI el 11 de febrero de 2013. Su canonización la realizó el papa Francisco el 12 de mayo de 2013 ante una multitud de al menos personas.

60 Durante la ceremonia, el Papa Francisco dijo:Esta primera santa nacida en la hermosa tierra colombiana nos enseña a ser generosos con Dios, a no vivir la fe solitariamente – como si fuera posible vivir la fe aisladamente -, sino a comunicarla, a irradiar la alegría del Evangelio con la palabra y el testimonio de vida allá donde nos encontremos.

61 Y siguió diciendo el papa: Nos enseña a ver el rostro de Jesús reflejado en el otro, a vencer la indiferencia y el individualismo, acogiendo a todos sin prejuicios ni reticencias, con auténtico amor, dándoles lo mejor de nosotros mismos y, sobre todo, compartiendo con ellos lo más valioso que tenemos: Cristo y su Evangelio. Destacó el hecho de que esta canonización llevara esperanza a cientos de miles de indígenas.

62 Al ser proclamada santa la madre Laura, la Conferencia episcopal de Colombia señaló en un documento que la santidad “no es una ilusoria utopía, sino un programa concreto que puede alcanzarse con la ayuda bondadosa de Dios y la respuesta generosa del ser humano, así como hizo la Madre Laura, como fruto maduro de su acción evangelizadora”.

63 En su espiritualidad lo primero que debemos ver es su unión con DiosEn su espiritualidad lo primero que debemos ver es su unión con Dios. Una compañera decía de la madre Laura: “Ella tenía a Dios. Era una mujer contemplativa perdida en Dios, fusionada en Dios. De 2:00 a 3:00 de la mañana era su hora de oración muy fervorosa y luego se volvía a dormir. Pero ella estaba en oración todo el día y nos enseñó que nuestra vida tiene que ser en permanente oración, y que así estemos haciendo algún trabajo, nada nos puede separar de la unión muy íntima con Dios ”.

64 El fundamento de su espiritualidad está centrado en la quinta palabra de Jesús en la Cruz "TENGO SED". Este grito de Jesús, es el grito de Laura: DOS SEDIENTOS, JESÚS MIO, TÚ DE ALMAS Y YO DE SACIAR TU SED... QUE NOS DETIENE PUES?

65 Este fuego de amor la impulsa a un trabajo heróico al servicio de los indígenas insertándose en su cultura, viviendo como ellos en pobreza, sencillez y humildad y de esta manera derribar el muro de discriminación racial que mantenían algunos líderes civiles y religiosos de su tiempo. Quería llevar hasta la mente de los indígenas el mensaje de Redención de un Dios que ama con tierno corazón.

66 Los obispos colombianos decían sobre santa Laura: “se proyectó como una innovadora pedagoga, una audaz evangelizadora, una mujer sensible a las necesidades de los menos favorecidos y una mística profunda llena de la intimidad con Dios en la contemplación y en el trabajo misionero”.

67 Destacaron también que “en santa Laura vemos representada, de la manera más digna, la mujer de nuestro pueblo, en quien resaltan las virtudes de la generosidad, la valentía, la entereza para emprender grandes tareas. Y por encima de todo, una fe puesta a prueba, capaz de entregar la vida en bien de los demás por amor a Dios”.

68 La vida de santa Laura Montoya fue una vida dedicada a demostrar la misericordia y amor de Dios. Respecto a los indios, aprendió su lengua y defendió su cultura; reclamó justicia. Ideó modelos nuevos de evangelización, abriendo caminos nuevos de la mujer en la tarea evangelizadora.

69 Probó la persecución de buenos y malos, la injusticia y la calumnia, el desprecio de la sociedad. Supo perdonar a todos, orar por ellos y amar a los que le hacían mal. Es guiada por Dios, dedicó toda su vida a la evangelización entre los más necesitados de Fe y Amor.

70 Pero su verdadero legado radica en sus enseñanzas, en su espíritu combativo y, en especial, en haber sido la defensora de los indígenas cuando aún se discutía si eran animales o personas con alma. Fue ella quien se atrevió a respetarlos y darles su espacio.

71 Era grande su devoción a la Santísima VirgenEra grande su devoción a la Santísima Virgen. Dice la Madre Laura: “Ella, la Señora Inmaculada, me atrajo de tal modo, que ya me es imposible pensar siquiera en que no sea Ella como el centro de mi vida, Ella se me parece a una sonrisa que me alumbra en el dolor. En Ella tengo puesta mi esperanza para todo”.

72 El Papa Francisco dijo: «esta primera santa nacida en la hermosa tierra colombiana nos enseña a ser generosos con Dios, a no vivir la fe solitariamente sino a comunicar-la, a irradiar la alegría del Evangelio con la palabra y el testimonio de vida allá donde nos encontremos. Nos enseña a ver el rostro de Jesús reflejado en el otro, a vencer la indiferencia y el individualismo, acogiendo a todos sin prejuicios ni reticencias, con auténtico amor, dándoles lo mejor de nosotros mismos y, sobre todo, compartiendo con ellos lo más valioso que tenemos: Cristo y su Evangelio».

73 Toda su vida estuvo marcada por la absoluta obediencia a la Iglesia, se sometía minuciosamente a las órdenes de sus confesores y directores espirituales, viendo en sus consejos la voluntad del mismo Dios.

74 Practicó la literaturaPracticó la literatura. Escribió más de 30 libros en los cuales narró sus experiencias místicas con un estilo comprensible y atractivo. Alguno especialmente dedicado a sus hijas, las “lauritas”, para inyectarles más amor a Dios y entrega por el ideal al que se han comprometido. 

75 Su Autobiografía es su obra cumbre, libro de confidencias íntimas, experiencia de sus angustias, desolaciones e ideales, vibraciones de su alma al contacto con la divinidad, vivencias de su lucha titánica por  llevar a cabo su vocación misionera. Allí muestra su “pedagogía del amor”, pedagogía acomodada a la mente del indígena, que le permite adentrar-se en la cultura y el corazón del indio y del negro de nuestro continente.

76 El papa Francisco dijo en la canonización de santa Laura: “Que por la intersección de la Madre Laura Montoya, el Señor conceda un nuevo impulso misionero y evangelizador a la Iglesia y que, inspirados en el ejemplo de concordia y reconciliación de esta nueva santa, los amados hijos de Colombia continúen trabajando por la paz y el justo desarrollo de su patria”.

77 Decía el papa: “En su obra de evangelización, la Madre Laura se hizo verdaderamente toda a todos, según la expresión de San Pablo”. También hoy sus hijas espirituales viven y llevan el Evangelio a los lugares más recónditos y necesitados, como una especie de vanguardia de la Iglesia”.

78 Que ella interceda para que sigamos sus pasos de amor en la tierra y de gloria en el cielo.

79 Mensajera de amor que partiste velozAutomático

80 de esta tierra hacia el cielo para estar con tu Dios.

81 En destierro te hallabas y a la Patria arribar

82 siempre fue tu deseo lo eterno disfrutar.

83 siempre fue tu deseo lo eterno disfrutar.

84 Lo caduco te cansa y lanzabas gemidos,

85 como ave solitaria que está fuera del nido.

86 que el Amado te ha heridoNo pudiste olvidar que el Amado te ha herido

87 en aquel hormiguero y por Él has sufrido.

88 en aquel hormiguero y por Él has sufrido.

89 Reposar en la gloria tu tampoco has querido,

90 mientras sea en la tierra tu Dios desconocido.

91 Cambiará tu impotencia, hoy ya Cristo te ha oído;

92 y buscando las almas desde el cielo has seguido.

93 y buscando las almas desde el cielo has seguido.

94 Mensajera de amor que partiste veloz

95 de esta tierra hacia el cielo para estar con tu Dios.

96 En destierro te hallabas y a la Patria arribar

97 siempre fue tu deseo lo eterno disfrutar.

98 siempre fue tu deseo lo eterno disfrutar.

99 Con la Madre, amada de todos, Santa María.AMÉN