1 Sensores de Sensibilidad
2 Sensores de SensibilidadSin avisar, el automóvil nuevo se detuvo en la carretera por una avería que ni tan siquiera pudo detectar la computadora de diagnósticos del taller de mecánica. Encontrar la causa de la rotura y efectuar la reparación demoró una semana.
3 Para los propietarios del automóvil el transcurso de la espera fue agobiante por la desinformación, falta de cortesía y por los gastos excesivos de una reparación que no cubrió la garantía.
4 Del taller de mecánica salió el automóvil reparado y con sensores nuevos. Sin embargo, las personas involucradas (en dar y recibir los servicios) terminaron con serias desavenencias que provocaron una avería en sus sensores de sensibilidad. Como resultado, se afectó la comunicación entre las partes, nadie procuró el espacio para escuchar y se perdió el tacto para manejar con sosiego las situaciones inesperadas que se confrontan en el diario vivir.
5 Reparar las roturas de la sensibilidad implica aceptar el daño propio y colateral; y actuar con propósito de enmienda para promover la paz y armonía en la humanidad.
6 ¿Cómo están tus sensores de sensibilidad hoy?
7 En el alma se albergan los sensores de sensibilidadEn el alma se albergan los sensores de sensibilidad. Es tarea de todos darles mantenimiento continuo a esos sensores que nos diferencian del resto de la creación .
8 Cuando actuamos impulsivamente se desactivan los sensores de sensibilidad. Entonces, herimos y los demás nos lastiman, la amargura es tatuaje en nuestra piel, el corazón se estruja y se inicia la cadena del desamor. Como resultado vivimos en batallas estériles.
9 En los momentos en que nos empeñamos por mantener el control se desactivan los sensores de sensibilidad. Entonces, poco a poco nos vamos agotando, consumimos a los demás, nos acompaña la soledad, nos visita con mayor frecuencia la enfermedad y emprendemos el camino de la autodestrucción por negarnos a vivir sin soltar el control.
10 Al forjar nuestra historia debemos procurar ser mejores personasAl forjar nuestra historia debemos procurar ser mejores personas. Cuando nos resistimos a dejarnos moldear y cambiar, se desactivan los sensores de sensibilidad. Entonces nuestro verbo es pura queja, atropellamos a los demás, el rostro se nos endurece, nuestra imagen se desfigura... y comenzamos a morir en vida.
11 iActuemos, soltemos el control y dejémonos moldear!
12 Así actualizaremos los sensores de sensibilidad que se alojan en el alma. Es tarea de todos evitar ingresar en la fila de los insensibles. Para enriquecer el alma, de una vida plena , es vital mantener activados los sensores de la sensibilidad con acciones que nos transformen en canales de bendición y paz. Autora: Carmen Colón Roure 2010