1 Si me ves cansada fuera del sendero,ya casi sin fuerzas para hacer camino Música: La petite fille de la mer (Vangelis)
2 si me ves sintiendo que la vida es dura,porque ya no puedo, porque ya no sigo...
3 Ven a recordarme como es un comienzo, ven a desafiarme con tu desafío
4 Múeveme en el alma, vuélveme al impulso, llévame a mi misma.
5 Yo sabré entonces encender mi lámpara en el tiempo oscuro, entre el viento frío, volveré a ser fuego desde brasas quietas, que alumbre y reviva mi andar peregrino.
6 Vuelve a susurrarme aquella consigna desde el primer paso para un principio. Muéstrame la garra que se necesita para levantarse desde lo caído.
7 Si me ves cansada fuera del senderosin ver más espacios que el de los abismos,
8 trae a mi memoria que también hay puentes,que también hay alas que aún no hemos visto.
9 Que vamos armados de fe y de bravura,que seremos siempre lo que hemos creído. Que siempre luchamos por la vida plena, que todo nos guía hacia nuestro sitio, que en un primer paso y en un nuevo empeño, nos lleva a la forma de no ser vencidos.
10 Que el árbol se dobla, se agita, estremece,deshoja y retoña, pero queda erguido. Que el único trecho que da el adelante, es aquel que cubre nuestro pie extendido.
11 Si me ves cansada fuera del senderosolitaria y triste, quebrada y herida, siéntate a mi lado, tómame las manos, entra por mis ojos hasta mi escondrijo …
12 Y dime … ¡SE PUEDE! … e insiste … ¡SE PUEDE!Hasta que yo entienda que puedo lo mismo.
13 Que tu voz despierte, desde tu certeza,a la que de cansancio se quedó dormida. Y , tal vez, si quieres, préstame tus brazos para incorporarme nueva y decidida.
14 Que la unión es triunfo cuando hombro con hombro vamos,con el mismo brío.
15 Si sola me vieran fuera de la senda,no voy solitaria, te llevo a mi vera.
16 Y, respirando sueños, con ansia serena,de tu estela de espuma, seguiré la huella.
17 Firme tú al timón , y yo, confiada, aunque el viento rice olas gigantescas.
18 Agua dulce fuiste que llegó a la mar.Cual brisa suave, en aguas azules, de sabor a sal, agitas mi alma y la haces volar.
19 Invisibles alas vuelan a mi lado; Con tierna caricia susurras, rozando mis manos: ¡TE QUIERO … TE QUIERO … NUNCA TE HE OLVIDADO!