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5 Tenía diez años y un gato
6 peludo, funámbulo y necio,
7 que me esperaba en los alambres del patio
8 a la vuelta del colegio.
9 Tenía un balcón con albahaca
10 y un ejército de botones
11 y un tren con vagones de lata
12 roto entre dos estaciones.
13 Tenía un cielo azul
14 y un jardín de adoquines y una historia a quemar temblándome en la piel.
15 Era un bello jinete sobre mi patinete,
16 burlando cada esquina como una golondrina,
17 sin nada que olvidar porque ayer aprendí a volar,
18 perdiendo el tiempo mirando el mar.
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23 Tenía una casa sombría,
24 que madre vistió de ternura,
25 y una almohada que hablaba y sabía de mis sueños de ser cura.
26 Tenía un canario amarillo
27 que al viento trinaba sus penas
28 oyendo algún viejo organillo o mi radio de galena.
29 Y en julio, en Aragón, tenía un pueblecillo,
30 una acequia, un establo y unas ruinas al sol.
31 Al viento los ombligos,
32 volaban cuatro amigos, picados de viruela y huérfanos de escuela,
33 robando uva y maíz, chupando caña y regaliz.
34 Creo que entonces yo era feliz.
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39 Tenía cuatro sacramentos y un ángel de la guarda amigo
40 y un «Paris-Hollywood» prestado y mugriento
41 escondido entre los libros.
42 Tenía una novia morena, que abrió a la luna mis sentidos
43 jugando los juegos prohibidos
44 a la sombra de una higuera.
45 Crucé por la niñez imitando a mi hermano
46 Descerrajando el viento y apedreando al sol.
47 Mi madre crió canas pespunteando pijamas,
48 mi padre se hizo viejo sin verse en el espejo,
49 y mi hermano se fue de casa, por primera vez.
50 Y ¿con quién y dónde fue mi niñez?
51 NO PERMITO QUE OTRO DIRIJA MI VIDA
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53 Mi Niñez Tenía diez años y un gato peludo, funámbulo y necio, que me esperaba en los alambres del patio a la vuelta del colegio. Tenía un balcón con albahaca y un ejército de botones y un tren con vagones de lata roto entre dos estaciones. Tenía un cielo azul y un jardín de adoquines y una historia a quemar temblándome en la piel. Era un bello jinete sobre mi patinete, burlando cada esquina como una golondrina, sin nada que olvidar porque ayer aprendí a volar, perdiendo el tiempo de cara al mar. Tenía una casa sombría, que madre vistió de ternura, y una almohada que hablaba y sabía de mi ambición de ser cura. Tenía un canario amarillo que sólo trinaba su pena oyendo algún viejo organillo o mi radio de galena. Y en julio, en Aragón, tenía un pueblecillo, una acequia, un establo y unas ruinas al sol. Al viento los ombligos, volaban cuatro amigos, picados de viruela y huérfanos de escuela, robando uva y maíz, chupando caña y regaliz. Creo que entonces yo era feliz. Tenía cuatro sacramentos y un ángel de la guarda amigo y un «Paris-Hollywood» prestado y mugriento escondido entre mis libros. Tenía una novia morena, que abrió a la luna mis sentidos jugando los juegos prohibidos a la sombra de una higuera. Crucé por la niñez imitando a mi hermano. Descerrajando el viento y apedreando al sol. Mi madre crió canas pespunteando pijamas, mi padre se hizo viejo sin mirarse al espejo, y mi hermano se fue de casa, por primera vez. Y ¿conquién y dónde fue mi niñez?
54 Visita mi web: entra en Google y escribe GONPE: ahí está “El mundo del arte”. O directamente pincha aquí: http://gonpichuelo.webcindario.com