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2 TERCERA UNIDAD: EL PECADO Y LA RECONCILIACIÓN EN CRISTO
3 El tema de ÁNGELES Y DEMONIOS Libro de Fernández Pgs.581 – 604 https://drive.google.com/file/d/0BxgRhwoY9QSqM3BYaGVWb3Y2M2s/vie w?usp=sharing https://drive.google.com/file/d/0BxgRhwoY9QSqM3BYaGVWb3Y2M2s/vie w?usp=sharing PECADO ORIGINAL de las diapositivas y del libro de Fernández Pgs.552 - 567 GRACIA Diapositivas. TERMINOS SOTERIOLOGICOS DIAPOSITIVAS MARIA diapositivas - Libro De Fernández Pgs.385 REALIDADES ULTIMAS diapositivas INDICACIONES PARA EL CONTROL Y PARA EL EXAMEN FINAL
4 1. Angelología a) El nombre El término hebreo malak y su traducción griega aggelos no indican propiamente la naturaleza de la persona, sino el oficio que ejerce. Observaba San Agustín que «el nombre de ángel es el nombre del oficio, no de la naturaleza. Si se busca el nombre de esta naturaleza es espíritu; en aquello que hace, es ángel» '. Ángel es el enviado, el mensajero. Puede ser un espíritu (Heb 1,14), un profeta (Is 14,32), un sacerdote (Mal 2,7), embajadores (Is 27,9; Le 7,24), el precursor del Señor (Mal 3,1). Sólo el término ángelus de la Vulgata tiene el sentido de ángel y a él se reserva.
5 DOCTRINA Demonio: Nombre general de los espíritus malignos, ángeles caídos (expulsados del cielo). El jefe de estos ángeles rebeldes es Lucifer o Satanás (Mat 25). "Si alguno dice que el diablo no fue primero un ángel bueno hecho por Dios, y que su naturaleza no fue obra de Dios, sino que dice que emergió de las tinieblas y que no tiene autor alguno de sí, sino que él mismo es el principio y la sustancia del mal, como dijeron Maniqueo y Prisciliano, sea anatema. (Concilio de Braga, 561; Denzinger 237). "Creemos que el diablo se hizo malo no por naturaleza, sino por albedrío." (IV Concilio de Letrán, 1215, Denzinger 427). "La muerte de Cristo y Su resurrección han encadenado al demonio. Todo aquél que es mordido por un perro encadenado, no puede culpar a nadie más sino a sí mismo por haberse acercado a él." -San Agustín. “Toda la vida humana, la individual y colectiva, se presenta como una lucha, y por cierto dramática, entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas”. (Concilio Vat II, Gaudium et Spes #13) “A través de toda la Historia humana existe una dura batalla contra el poder de las tinieblas que, iniciada en los orígenes del mundo, dudará, como dice el Señor, hasta el día final”. (Ibid, #37) 2.- Demonología
6 Los demonios residen en el infierno y no gozan de los beneficios de la redención de Cristo. Los demonios, sin embargo, no perdieron su capacidad racional, sino que la utilizan para el mal. Dios les permite ejercitar influencia limitada en las criaturas y las cosas. El demonio no es una fábula como algunos, para su desgracia, piensan. Su existencia real ha sido siempre enseñada por la Iglesia en su magisterio ordinario. Desmentir la existencia del demonio es negar la revelación divina que nos advierte sobre nuestro enemigo y sus tácticas. Jesucristo vino para vencer al demonio y liberarnos de su dominio que se extendía por todo el mundo sin que pudiésemos por nuestra cuenta salvarnos.
7 GULA, VANAGLORIA, AMBICION 3 tentaciones en el desierto desvió del mesianismo del Siervo de Yahve. APARTATE DE MI SATANAS. Satanás enemigo del REINO DE DIOS. no Roma
8 ¿Creó Dios a los demonios? Dios no creó demonios sino ángeles, espíritus puros, dotados con gracia santificante, muy hermosos y capaces de bondad. Dios dotó a todos los ángeles con libertad para escoger el bien y el mal. Lucifer y sus seguidores, por orgullo, pecaron, quisieron separarse de Dios y se llenaron de maldad. Es así que se les negó la visión beatífica. ¿De dónde vino esta maldad? La maldad es causada por una opción libre de separarse de Dios. Es una carencia, una ruina.
9 Por ejemplo, cuando un carro choca se queda dañado. El daño no es una creación sino la ruina del carro. Los demonios fueron creados como los demás ángeles. Se transformaron en demonios por su pecado. Se pervirtieron sus poderes angelicales los cuales usan para el mal. Dios sabía que algunos ángeles se rebelarían pero los creó porque Dios toma la libertad en serio, hasta sus últimas consecuencias. Pero igualmente el bien tiene y tendrá consecuencias. Si solamente pudiésemos hacer el bien no seríamos libres y no tendría mérito. CIC 2850 – 2854
10 PECADO ORIGINAL La expresión «pecado original» es susceptible de dos acepciones (Piere Grelot) «estado» en que todo hombre viene al mundo, en cuanto miembro de una raza pecadora que le transmite no solo la existencia en general sino una cierta condición existencial que implica la presencia activa del mal : es el pecado original originado de los teólogos escolasticos). Puede también significar el acto catastrófico por cuyo medio entro en la historia humana esta presencia activa del mal: es el pecado original originante.
11 «El mal no surge de la creación, sino de la libertad de la creatura, no es parte de la historia de la naturaleza, sino de la historia de la libertad» Cardenal Christoph Schônborn. Dios de ninguna manera es causa de lo moralmente malo, incluso cuando lo permite, respetando la libertad de sus propias creaturas
12 ¿QUE HACE EL PECADO ORIGINAL? Un no querer oir, una desobediencia «NOESCUCHAR» Gn 3: La voz de la serpiente voz tentadora, oscuridad diabolos. Sb 2,23-24 Reflexión sobre el error de los impíos 2:21 Así razonan ellos, pero se equivocan, porque su malicia los ha enceguecido. 2:22 No conocen los secretos de Dios, no esperan retribución por la santidad, ni valoran la recompensa de las almas puras. 2:23 Dios creó al hombre para que fuera incorruptible y lo hizo a imagen de su propia naturaleza, 2:24 pero por la envidia del demonio entró la muerte en el mundo, y los que pertenecen a él tienen que padecerla.
13 ¿Por que Adán y Eva han sucumbido a la tentación? AMOR SUI AMOR PROPIO. CONSECUENCIAS DEL PECADO ORIGINAL: Fuente de todas las fatigas Miedo ante Dios Vergüenza ante la desnudez propia
14 ¿QUÉ ES EL PECADO ORIGINAL? Es la perdida de la amistad con Dios que fue regalada originariamente al hombre.
15 Gn 3, 4 Gn 3, 4: “La serpiente dijo a la mujer: ‘No moriréis en modo alguno; es que Dios sabe que el día que comáis de él se os abrirán los ojos y seréis como Dios, conocedores del bien y del mal’”. Dios había recordado a Adán y Eva el peligro de la desobediencia (“si coméis del fruto, moriréis”) no porque quisiera el castigo de los hombres, sino para prevenirles del camino que se abre fuera de la unión con Dios. El tentador les ofrece una divini- zación falsa por no tener en cuen- ta la Ley y el Amor de Dios para ellos. Es “padre de la mentira” Jn 8, 44 (Jn 8, 44).
16 EL PECADO ORIGINAL El hombre tiene en su libertad el destino de sus pasos, y puede decidir en cada instante si se dirige a la meta querida por Dios o si prefiere darle la espalda. 2 Ts 2, 7 Es el “mysterium iniquitatis” (2 Ts 2, 7). San Jose María, Es Cristo que pasa 6 San Jose María, Es Cristo que pasa 6: “los ojos del alma se embotan; la razón se cree autosuficiente para entender todo, prescindiendo de Dios. Es una tentación sutil, que se ampara en la dignidad de la inteligencia, que nuestro Padre Dios ha dado al hombre para que lo conozca y lo ame libremente. Arrastrada por esa tentación, la inteligencia humana se considera el centro del Universo, se entusiasma de nuevo por el ‘seréis como dioses’ y, al llenarse de amor por sí misma, vuelve la espalda al amor de Dios”.
17 Gn 3, 7-8 Gn 3, 7-8: “Entonces se les abrieron los ojos y conocieron que estaban desnudos; entrelazaron hojas de higuera y se las ciñeron. Y cuando oyeron la voz del Señor Dios que se paseaba por el jardín a la hora de la brisa, el hombre y la mujer se ocultaron de la presencia del Señor Dios entre los árboles del jardín”. Empezaron a ver (visión, inteligencia y voluntad) con la perspectiva de la malicia, del amor propio desordenado. Sus cuerpos, hasta el momento perfectamente sujetos al alma, comienzan a solicitar un papel que desborda la capacidad de dominio presente en su corazón (se ciñen). No sólo están alteradas las relaciones entre ellos, sino las relaciones con los seres creados y con Dios, que no les dejó abandonados.
18 “Todo el género humano es en Adán ‘como el cuerpo único de un Santo Tomás, De malo 4, 1, c único hombre’ (Santo Tomás, De malo 4, 1, c). Por esta unidad del género humano, todos los hombres están implicados en el peca- do de Adán, como todos están implicados en la justicia de Cristo”. “Sin embargo, la transmisión del pecado original es un misterio que no podemos comprender plenamente. Pero sabemos por la re- velación que Adán había recibido la santidad y la justicia origina- les no para él solo sino para toda la naturaleza humana: cedien- do al tentador, Adán y Eva cometen un pecado personal, pero este pecado afecta la naturaleza humana, que transmitirán en un estado caído”. CCE 404 CCE 404 responde a la pregunta: “¿Cómo el pecado de Adán vino a ser el pecado de todos sus descendientes?”.
19 CCE 404 CCE 404 sigue: “Es un pecado que será transmitido por propagación a toda la humanidad, es decir, por la transmisión de una naturaleza humana privada de la santidad y de la justicia originales”. “El pecado original es llamado ‘pecado’ de manera análoga: es un pecado ‘contraído’, ‘no cometido’, un estado y no un acto”.
20 CCE 405 “Aunque propio de cada uno, el pecado original no tiene, en ningún descendiente de Adán, un carácter de falta personal. Es la privación de la santidad y de la justicia originales, pero la naturaleza humana no está totalmente corrompida” (CCE 405). La naturaleza humana quedó herida por el pecado original. Concretamente están heridos la inteligencia (ignorancia), la voluntad (malicia), el apetito irascible (debilidad) y el apetito concupiscible (concupiscencia).
21 CCE 405 “El Bautismo, dando la vida de la gracia de Cristo, borra el pecado original y devuelve el hombre a Dios, pero las consecuencias para la naturaleza, debilitada e inclinada al mal, persisten en el hombre y lo llaman al combate espiritual” (CCE 405). El influjo del mal que comienza con el pecado original no se reduce a la esfera personal del individuo. Después del pecado, el mundo 1 Jn 5, 19 “todo entero yace en poder del maligno” (1 Jn 5, 19). Esta situación CCE 409 dramática “hace de la vida del hombre un combate” (CCE 409).
22 “A través de toda la historia del hombre se extiende una dura batalla contra los poderes de las tinieblas que, iniciada ya desde el origen del mundo, durará hasta el último día, según dice el Señor. Inserto en esta lucha, el hombre debe combatir continuamente para adherirse al bien, y no sin grandes trabajos, con la ayuda de la gracia de Dios, es capaz de lograr la unidad Gaudium et spes 37 en sí mismo” (Gaudium et spes 37).
23 LA SALVACION Y LA RECONCILIACION CRISTIANAS TERMINOS SOTERIOLOGICOS
24 SOTERIOLOGIA La soteriología es el estudio de la salvación. La palabra proviene de dos términos griegos: soter, que significa "salvador", y logos, que significa "palabra", "razón" o "principio".
25 Muchas religiones dan énfasis a la salvación de una forma u otra, y, por tanto, tienen sus propias soteriologías. Algunas se interesan principalmente de las relaciones o la unidad con los dioses; otras enfatizan más la búsqueda del conocimiento o la virtud. Las soteriologías también difieren en el tipo de salvación que prometen. Sin embargo, el término se usa principalmente en los estudios teológicos cristianos. La soteriología es la rama de la teología doctrinal cristiana que trata sobre la salvación a través de Jesucristo.
26 La soteriología budista se centra en lograr la liberación del sufrimiento. El budismo Mahayana, practicado en China, Tíbet y Japón, tiene elementos de confianza en un salvador, buscando ayuda o asistencia de los Budas y Bodhisattvas, para conseguir así la liberación (nirvana) y la iluminación (bodhi).
27 Cristianismo La soteriología cristiana se enfoca tradicionalmente en cómo el Dios trinitario pone fin a su separación con los hombres, debida al pecado. a través de la reconciliación, Los cristianos reciben el perdón de los pecados, la vida y la salvación lograda a través del sufrimiento y muerte de Jesucristo. Esta "gracia en Cristo" se recibe a través de la fe en él, que se produce mediante la Palabra de Dios.
28 TERMINOS SOTERIOLOGICOS SALVACION REDENCION LIBERACION REDENCION LIBERACION
29 a) La salvación a) La salvación se opone a un mal que compromete la totalidad de la persona: la muerte, el dolor, la culpa, el no saber de sí ni de la realidad, la infelicidad, el ser mísero como persona, la vida vacía o sin sentido, el desamparo, la soledad, la carencia de amor, el ser nadie por falta de comunidad (familia, patria) donde se comparte y reconoce una identidad. El inicio de la salvación es el paso de la nada al ser, de modo que, para el cristiano, la creación es el comienzo de la historia de la salvación personal y colectiva. Esa historia de salvación pasa por el cumplimiento de una promesa de vida mejor en una tierra que, en una lectura cristiana, simboliza además otros bienes ultraterrenos y definitivos.
30 meta: Además de oponerse a algo negativo o carencia, la salvación tiene una meta: una plenitud de ser, beatificante por la unión con el pleno ser que es Dios y, en él, con las demás personas en comunión con él y con el cosmos (cf DGC 101). Para el cristiano, la salvación se relaciona no sólo con una iluminación para vivir sabiamente en el mundo, como ocurre en las religiones orientales clásicas, sino también con la escatología, con el goce, iniciado en este mundo, del reino de Dios revelado plenamente por Jesucristo resucitado. Se le opone la perdición o infierno: la dolorosa exclusión definitiva respecto de la unión gozosa y eterna con Dios y con sus amados. Interesa también el camino para obtener la salvación, que es seguir a Jesucristo acogiendo una invitación y gracia de Dios a la que se responde por el agradecido amor a Dios y al prójimo.
31 b) La Redención se siente como el ser agraciado por EL REDENTOR que gratuitamente toma a su cargo el peso de la culpa dejándolo libre de ella, y como el goce de un rescate que suprime una prisión o una esclavitud con su peso de dependencia y limitación. En lenguaje cristiano, la redención Consiste en el don de la justificación por el perdón, que hace pasar del estado de pecado al de comunión con Dios o santidad.
32 c) La liberación alude a un cambio desde la opresión y esclavitud individual o colectiva, hacia una situación opuesta. Ser liberado es, en la Biblia, sanar de una enfermedad, a veces cargada de simbolismo, como la ceguera, la parálisis o la lepra; también lo es salir de la pobreza, superar la ignorancia, dejar la prisión, retornar del exilio y emanciparse de un poder individual o colectivo humillante y de la esclavitud del pecado. El paso de las tinieblas a la luz, de la lepra o de la posesión diabólica a la sanación, de la indigencia a la riqueza suficiente para una vida digna, de la esclavitud bajo diferentes tipos de tiranía a la libertad, de la insignificancia personal o colectiva a la condición de hijo de Dios o de pueblo de Dios, son cambios existenciales que en la Biblia tienen importancia en sí mismos, además de anunciar una liberación radical de la solidaridad en el pecado de la humanidad y del pecado personal (cf DGC 103)
33 LA GRACIA Gracia es el don o auxilio gratuito y sobrenatural de Dios por el que, respondiendo a su llamada, El nos prepara para ser adoptados como hijos en su Hijo por el Bautismo, nos hace participar de su misma naturaleza y nos constituye en herederos de la vida eterna. De manera sencilla, podemos decir que la gracia es la acción de Dios acercándonos a El para que seamos sus Hijos.
34 Gracia santificante o habitual: Cualidad sobrenatural, inherente a nuestra alma, que nos hace partícipes real, formal, pero accidentalmente, de la naturaleza y de la vida divina. La gracia santificante es un don habitual, una disposición estable y sobrenatural que perfecciona al alma para hacerla capaz de vivir con Dios, de obrar por su amor; la gracia habitual es disposición permanente para vivir y obrar según la vocación divina. Un autor contemporáneo, para expresar la idea de que la gracia es una vida nueva, la compara a un injerto divino introducido en el tronco silvestre de nuestra naturaleza, y que se junta y combina con nuestra alma para constituir un principio vital nuevo, y, por ende, una vida de orden mucho más elevado. Mas, así como el injerto no comunica al tronco silvestre toda la vida de la esencia o sustancia de donde la tomó, sino solamente algunas de sus propiedades vitales; tampoco la gracia santificante nos da toda la naturaleza de Dios, sino solamente alguna cosa de su vida que para nosotros constituye una vida nueva; participamos de la vida divina, pero no la poseemos por entero.
35 Efectos de la gracia santificate: - Hace capaz de creer en Dios, de esperar en él y de amarlo mediante las virtudes teologales; - Concede poder vivir y obrar bajo la moción del Espíritu Santo mediante los dones del Espíritu Santo; - Permite crecer en el bien mediante las virtudes morales.
36 LA GRACIA ACTUAL: Es un auxilio sobrenatural y transitorio que Dios nos da para iluminar nuestro entendimiento y fortalecer nuestra voluntad en la producción de actos sobrenaturales. a) Obra directamente sobre nuestras facultades espirituales, entendimiento y voluntad, no solamente para elevarlas al orden sobrenatural, sino también para ponerlas en ejercicio, y hacerlas producir actos sobrenaturales. Pongamos un ejemplo; antes de la justificación, o sea la infusión de la gracia habitual, nos hace ver la malicia y los tristes efectos del pecado, para que lo aborrezcamos. Después de la justificación, pone ante nuestros ojos, con la luz de la fe, la infinita hermosura de Dios y su misericordiosa bondad, para que le amemos de todo corazón.
37 b) Pero, además de estas gracias internas, hay otras que llaman externas, las cuales, obrando directamente sobre nuestros sentidos y facultades sensitivas, llegan hasta nuestras facultades espirituales, tanto más cuanto que muchas veces van acompañadas de verdaderos auxilios internos. La lección de las Sagradas escrituras o de algún libro espiritual, el oír un sermón, o un trozo de música religiosa, una conversación de cosas de espíritu son gracias externas: no fortalecen la voluntad, pero producen en nosotros impresiones que excitan el entendimiento y la voluntad, y lo mueven hacia el bien sobrenatural. Por otra parte, Dios juntará con todo esto muy a menudo mociones internas, las cuales, iluminando el entendimiento y fortaleciendo la voluntad, nos ayudarán a convertirnos o a ser mejores. Esto es lo que se deduce de un pasaje del libro de los Hechos, que nos presenta al Espíritu Santo abriendo el corazón de una mujer llamada Lidia, para que escuche la predicación de S. Pablo.
38 Su modo de obrar: a) La gracia actual obra en nosotros moral y físicamente: moralmente, por medio de la persuasión y de la atracción, como la madre que, para ayudar a su hijo a andar, le llama cariñosamente y le atrae hacia sí con la promesa de un premio, físicamente, comunicando fuerza nueva a nuestras facultades, bastante débiles para obrar por sí mismas, a la manera que la madre coge a su hijo del brazo, y le ayuda, no solo con la voz, sino también con el gesto y la acción a dar algunos pasos.
39 b) Si consideramos otro de los aspectos de la gracia, vemos que ésta previene nuestro libre consentimiento, o le acompaña en la realización del acto. Por ejemplo cuando nos viene el pensamiento de hacer un acto de amor de Dios, sin haber hecho yo cosa alguna para suscitar en mí tal pensamiento: es una gracia preveniente, un buen pensamiento que Dios pone en mí; si le acojo bien, y procuro hacer el acto de amor, lo hago con el auxilio de la gracia concomitante. Semejante a esta distinción es la de la gracia operante, por la que Dios obra en nosotros sin nuestra directa colaboración; y la de la Gracia cooperante, por la que Dios obra en nosotros con nuestra libre colaboración
40 Juan 17:3: “…el único Dios verdadero…” “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.” (Juan 17:3).
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42 LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARIA MARIA MADRE DEL REDENTOR
43 María, Madre del Redentor "La Madre del Redentor tiene un lugar preciso en el plan de la salvación, porque, `al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que se hallaban bajo la ley, para que recibieran la filiación adoptiva. La prueba de que sois hijos es que Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: iAbbá, Padre!' (Ga 4,4-6).
44 MARIA en la historia de la salvación como madre de Cristo como figura de la Iglesia. CRISTO Iglesia CULMEN DE LA HISTORIA DE LA SALVACION PROLONGACION DE CRISTO EN SU IGLESIA
45 TRES MOMENTOS FUNDAMENTALES DE LA HISTORIA DE LA SALVACION MARÍA ENCARNACIÓN PENTECOSTÉS MISTERIO PASCUAL DIOS Y HOMBRE SE REALIZA EN ELLA AL PIE DE LA CRUZSEPULCRO CENÁCULO EN TORNO A ELLA LOS DISCIPULOS
46 Entonces "junto a la cruz de Jesús estaba María, su madre" (Jn 19,25). Y María estaba presente en Pentecostés, cuando, con el don del Espíritu Santo, se hizo operante la redención en la Iglesia. Con los apóstoles, "asiduos y concordes en la oración, estaba María, la madre de Jesús" (Hch 1,14). Esta presencia de María junto a Jesús en estos momentos claves, aseguran a María un lugar único en la obra de la redención.
47 María, que renuncia a sí misma y se ofrece para que acontezca en ella la Palabra de Dios, nos muestra el verdadero camino de la fe. De otro modo ocurre lo que proclama el profeta Ageo: "Vosotros habéis sembrado mucho sin cosechar nada" (Ag 1,6). "Lo que la fe católica cree acerca de María se funda en lo que cree acerca de Cristo, pero lo que enseña sobre María ilumina a su vez la fe en Cristo" (CEC 487)
48 María es la expresión del hombre situado frente a la llamada de Dios. En María aparece la realización del hombre que, en la fe, escucha la apelación de Dios, y, libremente, en el amor, responde a Dios, poniéndose en sus manos para que realice su plan de salvación. Así, en el amor, el hombre pierde su vida y la halla plenamente. María, en cuanto mujer, es la representante del hombre salvado, del hombre libre. María se halla íntimamente unida a Cristo, a la Iglesia y a la humanidad (CEC 963ss).
49 María revela a la Iglesia su misterio genuino. María es la imagen de la Iglesia sierva y pobre, madre de los fieles, esposa del Señor, que camina en la fe, medita la palabra, proclama la salvación, unifica en el Espíritu y peregrina en espera de la glorificación final
50 Es lo mismo que confiesa Pablo: "Cuando soy débil, entonces soy fuerte" (2Co 12,10). Este es -el camino del cristiano, "cuya luz resplandece ante los hombres... para gloria de Dios" (Cfr Mt 5,14- 16). El cristiano, como Pablo, es primero cegado de su propia luz, para que en él se encienda la luz de Cristo e ilumine al mundo.
51 También nuestra generación, lo mismo que todas las anteriores, está llamada a cantar a María, llamándola Bienaventurada. Y la proclamamos bienaventurada porque sobre ella se posó la mirada del Señor y en ella realizó plenamente el plan de redención, proyectado para todos nosotros.
52 MARIA EN LA LITURGIA Las fiestas de la Anunciación, la Inmaculada, Santa María Madre y la Asunción nos van recordado a lo largo del año litúrgico la presencia materna de María junto a su Hijo, junto a la primera comunidad y junto a nosotros en nuestro camino hacia la gloria. En toda la liturgia, como nos la presenta la Iglesia después del Vaticano II, descubrimos la presencia entrañable de María, "unida con lazo indisoluble a la obra salvífica de su Hijo" (SC 103). Cristo Jesús, desde su nacimiento hasta su pascua, es el centro del culto litúrgico.
53 Pero Dios, en su designio de salvación, quiso que en el anuncio del ángel, en el nacimiento en Belén, en la Epifanía, en la casa de Nazaret, en la vida pública, al pie de la cruz y en medio de la comunidad congregada en espera del Espíritu Santo, estuviera presente María, la Madre de Jesús, como primera discípula de Cristo. Por ello está también presente en la celebración litúrgica del misterio de Cristo.
54 LAS REALIDADES ULTIMAS El hombre no termina su existencia con la muerte: la muerte es el comienzo de una nueva vida. El mundo terreno, que ha sido el escenario de las maravillas de Dios, creador y redentor del hombre, será transformado para convertirse en espléndido escenario del Dios que consuma su obra de amor. La escatología es lo que da sentido profundo a la existencia cristiana. Las denominadas realidades escatológicas no son sólo lo último en sentido histórico-temporal, sino que también son lo último en cuanto consumación definitiva de la obra salvífica y corona que culmina la victoria del amor de Dios a los hombres.
55 ¿QUE ES LA ESCATOLOGIA? La palabra escatología significa etimológicamente "tratado de los éskahtos", éskahtos significa en griego cosas últimas, es decir, la escatología es el estudio de las cosas que sucederían, tanto con cada persona individual como con la humanidad, al final de su historia y de su vida. Para estos propósitos, las cosas últimas se identificaban sobre todo con cuatro puntos principales: La muerte El juicio El cielo Y el infierno
56 Finalmente, es imprescindible destacar el aspecto cristológico de la escatología. En Cristo lo que tendía a su realización plena se ha cumplido. El Acontecimiento «Cristo» es la revelación escatológica por excelencia. La escatología se convierte en una cristología ampliada: aquello que ya es de Cristo será del hombre, de la humanidad y del cosmos entero. Con razón se ha dicho que nuestro éschaton es Cristo, pues no estamos orientados hacia alguna cosa, sino hacia alguien.
57 ESCATOLOGIA COLECTIVA LA PARUSIA EL JUICIO FINAL LA RESURRECCION DE LOS MUERTOS INDIVIDUAL LA MUERTE LA VIDA ETERNA EL INFIERNO EL PURGATORIO
58 ESCATOLOGIA INDIVIDUAL LA MUERTE No es fácil precisar lo que es o significa la muerte. Podemos decir que la muerte no sólo es la disolución de la unidad animico- corporal, sino también el fin irrevocable de la vida de peregrinación y el principio de una vida cualitativamente distinta de la vida terrena. Llamamos status viae a la fase de vida anterior a la muerte y status termini a la fase que sigue a la muerte. La vida que transcurre en este mundo no puede ser recorrida dos o más veces; es única e irrepetible. Por otro lado, más allá de la muerte no se pueden tomar resoluciones que cambien la forma de vida alcanzada en la muerte; después de la muerte no hay posibilidad de adquirir méritos o deméritos. La muerte constituye la fijación definitiva y permanente del destino humano, libremente elegido con anterioridad al status termini.
59 LA VIDA ETERNA ¿En qué consiste la relación de Dios con el hombre en el Reino definitivamente reedificado? Esta pregunta responde a la cuestión denominada tradicionalmente la gloria o el cielo, que constituye el fin señalado por Dios a la historia de la salvación del género humano. También la visión de Dios, que expresa básicamente la intimidad del encuentro directo con El. La doctrina de la Iglesia propone la visión de Dios, que es intuitiva e inmediata, sin posible interrupción ni término, en virtud de la cual las almas de los justos gozan plenamente de Dios, son bienaventuradas, aunque en proporción a los méritos conseguidos durante su estado de peregrinaje.
60 EL INFIERNO Según la fe cristiana, la historia del hombre no tiene dos fines, salvación y condenación, sino uno solo, su salvación. Mientras que el triunfo de Cristo y de los suyos es una certeza plena, la condenación es una posibilidad real. La doctrina del infierno se halla entre los más difíciles problemas de la fe cristiana. La negativa obstinada de amar a Dios es, en último término, el misterio más sombrío del infierno. La fe de la Iglesia no propone un solo caso de condenación. En virtud de esta postura, mantenida escrupulosamente en el Vaticano II. ¿podemos confiar que ningún hombre llegue a condenarse? Hay teólogos que lo afirman, pero la doctrina del Magisterio no nos lleva tan lejos; sencillamente no se ha pronunciado.
61 EL INFIERNO El Concilio Vaticano II, en la Constitución Lumen Gentium (n. 48), se limitó a citar la frase evangélica: «y al final del mundo irán los que obraron el bien a la resurrección de la vida, pero los que obraron el mal a la resurrección de la condenación (Lc 5, 29; cfr. Mt 25, 46)». Resulta clarificadora la respuesta de la Comisión teológica a un padre conciliar, que pedía se afirmase la existencia de hecho de condenados, para Salvaguardar la existencia real del infierno: la Comisión se remite a la forma gramatical en futuro (irán), que se encuentra en los textos evangélicos 29. De donde se infiere que la Iglesia no ha pretendido pronunciar un veredicto de condena definitivamente en relación a determinadas personas. El Credo del Pueblo de Dios (n. 12) repite la redacción del Vaticano II. La Congregación para la doctrina de la fe refleja la misma orientación: «También cree (la Iglesia) que será castigado con una pena eterna el pecador, que será privado de la visión de Dios, y en la repercusión de dicha pena en todo el "ser" del mismo pecador>' (n. 7).
62 PURGATORIO De acuerdo a las enseñanzas católicas, el Purgatorio (Lat., "purgare", limpiar, purificar) es un lugar o condición de castigo temporal para aquellos que, dejando esta vida en gracia de Dios, no están completamente libres de faltas veniales, o no han pagado completamente a satisfacción sus trasgresiones. La creencia de la Iglesia en relación al purgatorio está claramente expresada en el Decreto de Unión, producto del Concilio de Florencia (Mansi, t. XXXI, col. 1031), y en el decreto del Concilio de Trento (Sexx. XXV) que define: " Donde la Iglesia Católica, instruida por el Espíritu Santo, ha enseñado en concilios y recientemente en este sínodo ecuménico, (Ses. VI, cap. XXX; Sess. XXII, cap II, III) de las Sagradas Escrituras y la antigua tradición de los Padres, que existe un purgatorio, y que las almas que están allí son ayudadas por los votos de los creyentes, pero principalmente por el aceptable Sacrificio del Altar;
63 La doctrina católica del purgatorio supone que algunos mueren con pequeñas faltas de las cuales no hubo verdadero arrepentimiento, y también del hecho que la pena temporal debida al pecado no está completamente pagada en esta vida. Las pruebas de la posición católica, ambas, en las Escrituras y en la Tradición, están atadas también con la práctica de orar por los muertos. Pero ¿ por qué orar por los muertos si no hubiera la creencia en el poder de la oración para proporcionar consuelo a aquellos quienes aún están excluidos de ver a Dios?. Esta posición es tan cierta que las oraciones por los muertos y la existencia de un lugar de purgación son mencionadas conjuntamente en los más antiguos pasajes de los Padres, los cuales alegan razones para auxiliar a las almas que ya partieron.
64 LAS PENAS DEL PURGATORIO Aunque no sea doctrina-definida, se mantiene como doctrina común que el sufrimiento mayor del purgatorio consiste en la "pena de ausencia", porque las almas están temporalmente privadas de la visión beatífica. Sin embargo, no hay comparación entre este sufrimiento y las penas del infierno. El purgatorio es temporal y por eso lleva consigo la esperanza de ver a Dios algún día cara a cara. Las almas lo llevan con paciencia, pues comprenden que la purificación es necesaria. Lo aceptan generosamente por amor de Dios y con perfecta sumisión a su voluntad. Las penas del purgatorio son proporcionales al grado de pecado de cada persona. Es probable que las penas del purgatorio vayan disminuyendo gradualmente y aumente en ellas la alegría de la cercana entrada en el cielo. Estas almas tienen total certeza de la salvación y poseen fe, esperanza y caridad. Saben que ellas mismas están en amistad con Dios, confirmadas en gracia.
65 Resumiendo la doctrina de la Iglesia, podemos concluir que la noción dogmática de purgatorio se define por estas tres notas: 1.Es un estado en el que los difuntos, no del todo purificados son purgados o madurados. 2.Tiene un carácter penal o expiatorio, aunque no se nos precise en qué consisten sus penas. 3.Los sufragios de los vivos ayudan a esos difuntos.