Tiempo de silencio y oración. tiempo de silencio y oración.

1 2 ...
Author: Isbel Alonso
0 downloads 0 Views

1

2 tiempo de silencio y oración

3 SUPERAR LA PRUEBA POR LA FIDELIDADDOMINGO 1º: LA TENTACIÓN: Mc. 1, 12-15 SUPERAR LA PRUEBA POR LA FIDELIDAD

4

5 «Éste es mi Hijo amado, escúchenlo»

6 Ambientación La Cuaresma es un itinerario para crecer, para avanzar, con un objetivo doble: amar más a Dios, amar más al hermano... Y la Cuaresma es quizá el tiempo litúrgico que más manifestación o expresión concreta nos pide, a través de las prácticas cuaresmales. No hay prácticas de adviento, por ejemplo.

7 Y ahora ya tendríamos que tener definidas –desde la oración- nuestras prácticas cuaresmales.Y seguro, que la vivencia de las prácticas cuaresmales -oración, ayuno y limosna (caridad)- comienzan a hacer su trabajo y vamos experimentando un deseo de conversión en nuestro interior, un deseo de amar más a Dios.

8 5 4 3 2 1 Para ORAR y VIVIR CONTEMPLACION la PALABRA ACCION ORACIONLECTURA PREPARACION MEDITACION ORACION CONTEMPLACION ACCION 1 2 3 4 5

9 INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

10 Invoquemos Al ESPIRITU SANTO

11 Ven a mí, Espíritu Santo, Espíritu de sabiduría: dame mirada y oído interior para que no me apegue a las cosas materiales, sino que busque siempre las realidades del Espíritu. Ven a mí, Espíritu Santo, Espíritu de amor: haz que mi corazón siempre sea capaz de más caridad. Ven a mí, Espíritu Santo, Espíritu de verdad: concédeme llegar al conocimiento de la verdad en toda su plenitud.

12 Ven a mí, Espíritu Santo, agua viva que lanza a la vida eterna: concédeme la gracia de llegar a contemplar el rostro del Padre en la vida y en la alegría sin fin. Amén. San Agustín

13 ¿QUÉ DICE el texto?

14 Leamos la PALABRA

15 «Todos los pueblos del mundo serán bendecidos porque me has obedecido»Gn. 22,1-2.9a.15-18: «Todos los pueblos del mundo serán bendecidos porque me has obedecido»

16 Hoy la liturgia nos presenta a Abraham como modelo:- en la escucha a Dios, - en la confianza en Dios, - en hacer vida lo que el Señor le indica. Otra vez aparece una idea reiterada últimamente: la fe no son ideas teóricas, la fe se plasma en la vida. Abraham escuchó a Dios: «Sal de tu tierra y de la casa de tu padre, hacia la tierra que te mostraré»

17 Y Abraham dejó su estabilidad en la ciudad de Ur, sus posesiones, sus comodidades, su clan familiar,y sin saber donde iba se pone en camino... ¡Impresionante! Por eso es nuestro «Padre en la fe». Hay que abandonar la tierra, la familia, Ur.

18 La esterilidad de Sara persiste, mientras la promesa de Dios anuncia una paternidad numerosa.Cuando por fin su esposa Sara le da un hijo, el Señor le pide su hijo para entrar nuevamente en el ritmo pascual: - abandonar lo que se tiene - para lograr lo que se espera.

19 Abraham caminando hacia Moria refleja dos actitudes fundamentales frente a la Alianza:- una fe a prueba de todas las pruebas - y una confianza en Dios que desafía todos los riesgos. Su fe y su conversión son la colaboración necesaria para que Dios realice la promesa: un Pueblo numeroso.

20 Su fe y su conversión han sido los senderos por los que ha caminado hacia «su Pascua».

21 «Caminaré en presencia del Señor»Sal. 116(115) «Caminaré en presencia del Señor»

22 En este salmo un fiel canta a Dios su vivo reconocimiento por una liberación insigne.Una enfermedad, una violenta persecución o tal vez la prisión, pusieron su vida en peligro y su alma al borde de la desesperación. Con una confianza ilimitada el salmista lanza una súplica acompañada de un voto que Dios acoge. En reconocimiento y para cumplir su voto, va a ofrecer el sacrificio prometido y a bendecir a su insigne Salvador.

23 Hay que destacar el sentido tan elevado que tiene del amor a Dios y de la gratitud.Todas las palabras se le quedan cortas a la hora de agradecer a Dios el beneficio obtenido. «Caminare en la presencia del Señor, en el pais de la vida» (v. 9.): El salmista, arrancado de las garras de la muerte, ha sido trasladado al «país de la vida».

24 Para un buen israelita la vida en presencia de Dios es la vida en pleno sentido de la palabra.Una vida sin Dios no vale la pena llamarse vida. Vivir es poder respirar en Dios.

25 «Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?»Ro. 8,31b-34: «Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?»

26 Pablo contempla la Alianza realizada.Todas las promesas culminan con el envío del Hijo de Dios. El tiempo de la promesa ha terminado. Vivimos un nuevo tiempo.

27 El amor de Dios es tan grande que no ha dudado en no perdonar a su propio hijo para salvar a todos.Nada nos puede separar de este amor de Dios: ni la tribulación ni la angustia, ni la persecución, ni el hambre (v. 35). La Pascua de Cristo nos da la seguridad de que Dios está con nosotros.

28 Y siendo esto así no hay nada realmente importante que esté en contra.Nada hay que nos pueda separar del amor de Dios. El cristiano podrá fiarse totalmente de este Dios que ha sacrificado a su Unigénito por amor a los hombres. Su fe y su confianza en Dios lo harán participar de la victoria personal de Cristo.

29 «Este es mi Hijo amado, escúchenlo»Mc. 9,2-10: «Este es mi Hijo amado, escúchenlo» EVANGELIO DE JESUCRISTO SEGÚN SAN MARCOS R/. Gloria a Ti, Señor.

30 2  Seis días después toma Jesús consigo a Pedro, Santiago y Juan y los lleva, a ellos solos, aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos, 3 y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, tanto que ningún batanero en la tierra sería capaz de blamnquearlos de ese modo. 4 Se les aparecieron Elías y Moisés y conversaban con Jesús.

31 5 Toma la palabra Pedro y dice a Jesús: «Rabbí, bueno es estarnos aquí5 Toma la palabra Pedro y dice a Jesús: «Rabbí, bueno es estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías»; 6 –pues no sabía qué responder ya que estaban atemorizados–. 7  Entonces se formó una nube que los cubrió con su sombra, y vino una voz desde la nube: «Éste es mi Hijo amado. Escúchenlo».

32 8  Y de pronto, mirando en derredor, ya no vieron a nadie más que a Jesús solo con ellos. 9 Y cuando bajaban del monte les ordenó que a nadie contaran lo que habían visto, hasta que el Hijo del Hombre resucitara de entre los muertos. 10 Ellos observaron esta recomendación y discutían entre sí qué era eso de «resucitar de entre los muertos». Palabra del Señor R/. Gloria a Ti, Señor Jesús.

33 Re-leamos el texto para interiorizarlo a) El contexto: Mc. 8 - 9La Transfiguración de Cristo representa uno de los acontecimientos centrales en su vida terrenal que se encuentra relatado en los Evangelios. Inmediatamente después de que el Señor fue reconocido por sus apóstoles como «el Cristo (Mesías)», «el Hijo del Dios viviente», les dijo que «el Hijo del hombre debía sufrir mucho y er reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar al tercer día». (Mc. 8,31)

34 La reacción de los apóstoles a este anuncio de Cristo acerca de su próxima pasión y muerte fue de indignación (cfr. Mc b). Y luego, después de reprocharles (cfr. Mc. 8,. 33), y aclararles las condiciones del seguiimiento (cfr. Mc. 8, 34-38), está el relato de la Transfiguración (cfr. Mc. 9, 2-8). Este episodio cierra la primera parte del evangelio que se inició con el relato del Bautismo de Jesús (cfr. Mc. 1,9).

35 En los dos relatos Jesús es presentado como «Nuevo Moisés».Se evocan algunos rasgos de la teofanía del Sinaí (cfr. Ex. 34,29-30; 40,38). En adelante Jesús se dedica más a la formación de sus discípulos (cfr. Mc. 9,30-31; 9, ,45). El relato de la Transfiguración aparece en una sección en la que se contrapone la gloria o manifestación de la divinidad y el anuncio de su Pasión y Muerte.

36 Los apóstoles no acaban de entender la Pasión y la Muerte de Jesús.La misma escena de la Transfiguración se cierra con el telón de fondo de la Muerte. Si los apóstoles discuten qué es lo que quiere decir con su Resurrección (v. 10) es porque no entienden que el Mesías tenga que pasar por la muerte.

37 b) Comentario del texto v. 2a: «Toma Jesús consigo a Pedro, Santiago y Juan y los lleva, a ellos solos, aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos» Hoy el evangelio nos presenta la transfiguración de Jesús delante de sus discípulos. Es una escena que nos muestra claramente la divinidad de Jesús.

38 Jesús se transfiguró en el monte Tabor, que se encuentra en la Baja Galilea, a 588 metros sobre el nivel del mar. Este acontecimiento tuvo lugar, aproximadamente, un año antes de la Pasión de Cristo. Es una escena que culmina con la petición de Dios Padre: «Este es mi Hijo amado. Escúchenlo».

39 No nos tendría que dejar indiferentes que en el inicio de la Cuaresma la Iglesia nos presente un texto donde Dios Padre nos exhorta a escuchar a su Hijo. No podemos vivir la Cuaresma sin escucharlo. Este domingo también nos ofrece una imagen sugerente para la reflexión: el monte. Subir al monte: caminar al encuentro con Dios.

40 La cima: el encuentro con Dios.Cuanto más alta es la cima, más cerca se está de Dios. - Abraham sube al monte Moira para el sacrificio de su hijo y allí recibe la bendición de Dios. - Moisés sube al monte Sinaí: allí recibe las tablas. - Jesús sube al Tabor, y allí, en la cima del monte, se transfigura.

41 v. 2b-3: «Y se transfiguró delante de ellos».A ellos les dio este regalo, este don. Ésta tuvo lugar «mientras Jesús oraba» (nos dirá el relato de San Lucas), porque en la oración es cuando Dios se hace presente. La transfiguración nos recuerda que ése ha de ser el objetivo de nuestra vida: caminar hacia la transfiguración e identificación total con Jesús. A ellos les dio este regalo, este don. Ésta tuvo lugar «mientras Jesús oraba»" (nos dirá el relato de San Lucas), porque en la oración es cuando Dios se hace presente. La transfiguración nos recuerda que ése ha de ser el objetivo de nuestra vida: caminar hacia la transfiguración e identificación total con Jesús. Para ello hemos de subir al monte, recorrer un camino. Nos sirve de ejemplo Abraham: confiar en Dios. v.2b-3:«Se transfiguró delante de ellos...»

42 Jesús es ahora la tienda del encuentro.Para ello hemos de subir al monte, recorrer un camino. Nos sirve de ejemplo Abraham: confiar en Dios. La escena se llena de luz. Ya no son necesarias las chozas. Jesús es ahora la tienda del encuentro.

43 Quien lo mira queda transfigurado como Él.Los ojos de los discípulos no saben ver tanta luz, sus palabras salen sin sentido porque no saben lo que dicen. Jesús desvela su misterio: verdadero Dios y verdadero hombre. Pidamos a Jesús que nos quite la ceguera y nos abra los ojos de la fe para verlo. Cuando miremos su rostro con la mirada del corazón, postrémonos y adorémoslo.

44 v.4: «Se les aparecieron Elías y Moisés, y conversaban con Jesús»Los apóstoles vieron a Jesús con un resplandor que casi no se puede describir con palabras: «sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, tanto que ningún batanero en la tierra sería capaz de blanquearlos de ese modo» (v. 3). v.4: «Se les aparecieron Elías y Moisés, y conversaban con Jesús» Elías y Moisés, que hablaban con Dios como con un amigo, conversan ahora con Jesús, dejan la ausencia para entrar en la presencia.

45 Elías, por su parte, es el padre de los profetas.La muerte ya no tiene la última palabra. La luz vence la oscuridad. El amor es más fuerte que el odio. Moisés fue el que recibió la Ley de Dios en el Sinaí para el pueblo de Israel. Representa a la Ley. Elías, por su parte, es el padre de los profetas.

46 v. 5-6: «Maestro, ¡qué bien se está aquí!»Moisés y Elías son, por tanto, los representantes de la Ley y de los Profetas, respectivamente, que vienen a dar testimonio de Jesús, quien es el cumplimiento de todo lo que dicen la Ley y los Profetas. v. 5-6: «Maestro, ¡qué bien se está aquí!» Pedro quería «hacer tres tiendas» para quedarse ahí. No le hacía falta nada, pues estaba plenamente feliz, gozando un anticipo del cielo.

47 v. 7b: «Éste es mi Hijo amado. Escúchenlo»Estaba en presencia de Dios, viéndolo como era y él hubiera querido quedarse ahí para siempre. v. 7b: «Éste es mi Hijo amado. Escúchenlo» Es uno de los pocos momentos en que el Padre habla. Normalmente es Jesús quien habla al Padre o se dirige a él; en cambio, esta vez, es el Padre quien habla, de la misma manera que lo hizo cuando tuvo lugar el Bautismo en el río Jordán.

48 Y vino una voz desde la nube, que decía: «Este es mi Hijo querido; escúchenlo».Con todo, este relato no se refiere solamente al ser humano. El centro del mismo es esa voz celestial que resuena desde la nube. Es una revelación de Jesús, hecha por el Padre: de su identidad y de su misión.

49 • «El Hijo de Dios»: Efectivamente, Jesús vivió con la conciencia de tener a Dios por Padre.Desde adolescente trató de ocuparse de las cosas de su Padre. Hacer la voluntad del Padre era su comida y el sentido de toda su existencia. • «El siervo de Dios»: El Hijo amado en quien Dios se complace es el siervo que ha elegido.

50 Sobre él ha depositado su espíritu para que implante la justicia y el derecho en la tierra (Is 42, 1,4). • «El Profeta de Dios»: El Hijo de Dios es, no sólo el portavoz de la Palabra de Dios, sino que Él mismo es la Palabra de Dios: ... por eso es necesario «escucharlo». • Es el PRofeta, y más que profeta, enviado para anunciar la salvación y denunciar todo lo que aleja al hombre de la gloria prometida.

51 La Pascua tiene hoy también un camino: la fe.Esta fe absoluta en Dios que nos hace creer en su amor y por ello en la realización de su promesa de salvación, aunque Dios calle.

52 ¿QUÉ NOS DICE el texto?

53 Meditemos la PALABRA

54 Un «itinerario de discipulado»En los domingos de Cuaresma vivimos un «itinerario de discipulado», para hacer que nuestras vidas recuperen las exigencias y los compromisos adquiridos con el sacramento del bautismo, base de nuestra vida cristiana. El primer domingo, llamado «Domingo de la tentación» porque presenta las tentaciones de Jesús en el desierto, nos invita a renovar nuestra decisión definitiva de optar Dios y afrontar con valentía la lucha que nos espera para permanecerle fieles.

55 El segundo Domingo es el de Abraham y la Transfiguración:- como Abraham, padre de los creyentes, nosotros también estamos invitados a salir de «nuestra tierra»; - es decir, a dejar la seguridad que hemos construido, para poner nuestra confianza en Dios. La meta se entrevé en la Transfiguración de Cristo, el Hijo amado, en quien nosotros nos convertimos en hijos de Dios.

56 En el tercer Domingo encontramos la Purificación del Templo (McEs una invitación a purificar el culto a Dios, a no contaminarlo ni degradarlo, y a respetarnos a nosotros mismos como «Templos del Espíritu Santo». El cuarto Domingo nos hace reflexionar sobre la experiencia del diálogo de Jesús con Nicodemo, a quien invita a «nacer de nuevo» (Jn. 3, 14-21).

57 En el Bautismo somos engendrados a la Vida nueva en Cristo, para vivir de una manera digna de la vocación a que somos llamados. Por último, el quinto Domingo presenta la «Hora» de Jesús que ha llegado (Jn. 12, 20-33). Estamos invitados a «querer -como los griegos- ver a Jesús». Aprender a confiar Abraham entregando a su único hijo, el heredero de la promesa de Dios, es un perfecto símbolo de esperanza en Dios, aun en contra de toda apariencia lógica.

58 Dios cumple sus promesas a su manera, aunque en nuestra manera de razonar el resultado inmediato parezca desalentador... Hay que reconocerlo nos cuesta escuchar, nos cuesta confiar, nos cuesta hacer vida la fe, ... hace falta mirar estos grandes personajes, como Abraham, que sí lo hicieron... Abraham es el hombre de la fe.

59 Es paradigma de la fe de Israel y de todo creyente.La Alianza de Dios con Abraham tiene un ritmo «pascual»: hay que abandonar lo que se tiene para llegar a lo que se espera; ... hay que salir y ponerse en camino; ... hay que morir para vivir.

60 El cristiano que quiera participar de la Pascua del Señor -su Muerte y Resurrección- tendrá que repetir las actitudes de Abraham. La fe y la conversión le exigen abandonar lo que tiene para conseguir lo que se le promete: la Vida. Abraham aceptando entregar a su hijo, es también un símbolo de conversión y renovación de vida. En la conversión, entregamos una posesión inmediata (que llamamos penitencia) para adquirir una posesión absoluta.

61 Y Abraham va aprendiendo a confiar y a dejarse guiar.Dios le pide cosas cada vez más difíciles. Hasta su hijo único. Abraham tiene que aprender a darse todo sin esperar nada y sin regatear. Ha de seguir el camino que no sabe a dónde le conduce, y cada día ha de comenzar confiando. A nosotros nos toca confiar.

62 A veces pensamos que le damos a Dios y así Él estará contento.Cuando es, justo, lo contrario: Dios nos da para que seamos felices. A veces nos quedamos con algo porque nos da miedo entregarlo todo y quedarnos sin nada. A veces pensamos que nuestro criterio es más seguro y queremos entender todo lo de Dios.

63 Hemos de aprender a confiar.A ir entregándolo todo cada día sin quedarnos con nada, aunque sea difícil, para comprobar, cuando llegue la noche, que ha valido la pena confiar. Y así ir creciendo y progresando hacia la confianza total. San Pablo hace hincapié en el mismo mensaje de Esperanza en contra de las esperanzas humanas.

64 El aplica el símbolo de Abraham ofreciendo a su hijo, al evento supremo de nuestra esperanza: Dios Padre ofreciendo a su amado Hijo por nuestra causa. ¿Quién es Jesús? Él toma la iniciativa para desvelar su misterio. Para ello, ofrece a sus amigos un tiempo fuerte de intimidad con Él.

65 Sube con ellos a la montaña, lugar de revelaciónSube con ellos a la montaña, lugar de revelación. Jesús es quien nos busca para hacernos sus amigos. La cuaresma es la oportunidad que se nos da para que revitalicemos nuestro Bautismo y tengamos un encuentro con Él. A nosotros nos toca saber recibir en gratuidad lo que Jesús quiere compartir con nosotros. ¡Dejémonos llevar por Él! ¡Hagamos la experiencia de su amistad!

66 El Padre habla desde la nubeJesús vive la experiencia honda de saberse amado. El amor es dejarse amar por el Amor. Los discípulos, con muchas dificultades para entender el camino de la entrega de Jesús, pueden ahora descubrir que lo que mueve a Jesús, lo que le da fuerza, es saberse amado por el Padre. ¿Qué es lo que mueve nuestra vida? ¿Qué nos hace caminar? ¿Acogemos el amor que Dios nos tiene?

67 Es la hora de bajar de la montaña y volver al camino; es la hora de encontrarse con las dificultades, de hacer frente a los que no aceptan la dignidad y libertad del ser humano. Los discípulos siguen discutiendo entre sí; todavía no han entendido el misterio de Jesús. A pesar de todo, van con Él. Todo encuentro con Jesús puede cambiar nuestra vida.

68 No dejemos de poner en práctica lo que hemos visto con los ojos nuevos que nos ha regalado Jesús.Jesús se esconde en los necesitados. Si los miramos a ellos, miramos a Jesús. Si los amamos a ellos, amamos a Jesús. Si les servimos a ellos, caminamos con alegría hacia la Pascua.

69 La Cruz El Evangelio de hoy es otro mensaje para nutrir nuestra esperanza en contra de falsos deseos, y para fortalecer nuestra determinación para reformar nuestras vidas. ¿Por qué hablar ahora de la cruz? Porque Jesús va camino de Jerusalén, donde sabe que le matarán.

70 Camina hacia la cruz. Porqué la transfiguración quiere ayudar a los discípulos a superar el gran escándalo de la cruz. Y porqué la transfiguración está puesta a continuación del primer anuncio que Jesús hace de su pasión y muerte. Jesús camina sereno hacia la cruz. No la rehúsa. Jesús ha entendido que para llegar a la gloria de la resurrección ha de pasar por la cruz.

71 Y nosotros ¿qué?, ¿cómo actuamos delante las dificultades, delante de lo que no nos gusta, delante de la cruz? En una sociedad que hace del bienestar un valor prioritario la cruz cuesta de ser vivida cristianamente... Nosotros somos los discípulos de Jesús, sus seguidores, nos queremos parecer a Él, nos queremos «cristificar», queremos que su espíritu habite en nosotros.

72 Y todo esto pasa por asimilar la cruz en nuestra vida, no rehusarla, no escandalizarnos delante la cruz, no evitarla a cualquier precio, aceptarla, abrazarla, amarla... Su cruz nos ha salvado, nuestras cruces, bien vividas, nos salvarán... También nosotros hemos de caminar serenos en los momentos de cruz, también nosotros hemos de aceptar que es preciso pasar por la cruz... para poder crecer, madurar, resucitar...

73 San Pablo decía a Timoteo en su carta: «Querido hermano: toma parte en los duros trabajos del Evangelio, según la fuerza de Dios». Con Cristo siempre podemos seguir avanzando, con Cristo siempre hay esperanza, con Cristo la cruz no la llevamos solos... Verdaderamente ¿qué es lo que Jesús trata de imprimir en los Apóstoles en su transfiguración? El les está mostrando a ellos que en un futuro cercano Él va a sufrir; y ellos, igualmente, van a sufrir.

74 Que su misión será de un aparente fracaso; y también la de ellos.El poder del pecado, el mal y la injusticia pondrán a prueba el Reino de Dios. Los pondrán a prueba a ellos. Pero que ellos no deben desanimarse, porque al final la gracia y la conversión prevalecerán sobre el pecado; la justicia sobre la injusticia y el amor sobre el odio.

75 Ritmo pascual de la FE Vivir de la fe es vivir a ritmo pascual.La fe nos lleva a abandonar -como lo hizo Abraham- lo conocido, lo que tenemos, lo que es nuestra seguridad, para, fiándonos solamente de Dios, emprender el camino de lo desconocido. Al final siempre hay una promesa que se hace realidad.

76 Y de nuevo la realidad nos apunta a una promesa que supera esta realidad con mucho. Así caminamos hacia la Pascua. Pedro, Santiago y Juan experimentaron lo que es el Cielo. Después de ellos, Dios ha escogido a otros santos para que compartieran esta experiencia antes de morir: Santa Teresa de Ávila, San Juan de la Cruz, Santa Teresita del Niño Jesús y San Pablo, entre otros.

77 Todos ellos gozaron de gracias especiales que Dios quiso darles y su testimonio nos sirve para proporcionarnos una pequeña idea de lo maravilloso que es el Cielo. Santa Teresita explicaba que es sentirse «como un pajarillo que contempla la luz del Sol, sin que su luz lo lastime».

78 Jesús, cumplimiento de la promesa de DiosJesús fue glorificado ante los ojos de Pedro, Santiago y Juan, quienes de este modo participaron en el carácter beatífico de la Transfiguración del Señor. Esto se deduce de las palabras de Pedro: «Maestro, ¡qué bien se está aquí!» y de lo que luego añadió: «Vamos a armar tres carpas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías» (Mc. 9, 5).

79 La presencia de estas dos figuras importantes de la Historia de Salvación indirectamente señala a Jesús como el cumplimiento de las expectativas que tanto Moisés como Elías proclamaron en el Antiguo Testamento.

80 ¿QUÉ LE DECIMOS NOSOTROS a DIOS?

81 Oremos con la PALABRA

82 Señor Jesús, Tú nos conoces y sabes que damos valor al presente, a lo que sentimos en cada momento, y cuando se cierne la oscuridad, la prueba, el dolor, difícilmente nos acordamos de los tiempos luminosos y alegres.

83 Imprime en nuestro corazónla certeza de tu amor, haz que nos sepamos amados por ti, para que siempre, como Tú lo sentías de tu Padre, nos sintamos apoyado en la certeza de tu opción por nosotros. Como el salmista, te pedimos: «Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti».

84 Señor Jesús, que la contemplación de tu gloria nos dé fuerza para verte tomar la cruz y seguirte y nos conceda la luz con la que hemos de descubrirte resucitado y viviente por todos los siglos. Amén.

85 ¿QUÉ NOS PIDE HACER La PALABRA?

86 Contemplemos la PALABRAY comprometámonos

87 ¿Qué nos enseña este acontecimiento?Nos enseña a seguir adelante aquí en la tierra aunque tengamos que sufrir, con la esperanza de que Él nos espera con su gloria en el Cielo y que vale la pena cualquier sufrimiento por alcanzarlo. A entender que el sufrimiento, cuando se ofrece a Dios, se convierte en sacrificio y así, éste tiene el poder de salvar a las almas. Jesús sufrió y así se desprendió de su vida para salvarnos a todos los hombres.

88 A valorar la oración, ya que Jesús constantemente oraba con el PadreA valorar la oración, ya que Jesús constantemente oraba con el Padre. A entender que el Cielo es algo que hay que ganar con los detalles de la vida de todos los días. A vivir el mandamiento que Él nos dejó: «Ámense los unos a los otros como Yo los he amado». Habrá un juicio final que se basará en el amor, es decir, en cuánto hayamos amado o dejado de amar a los demás.

89 Dios da su gracia a través de la oración y los sacramentosDios da su gracia a través de la oración y los sacramentos. Su gracia puede suplir todas nuestras debilidades Dios Padre nos ofrece este tiempo de conversión, de cambio, de crecer, de replantear nuestra vida cristiana, hace falta que respondamos con nuestra vida. Esto es la Cuaresma, un ponerse en camino: dejar cosas, y nos ponemos en camino para encontrar a Dios (oración), en camino para encontrar al hermano (caridad).

90 Relación con la EucaristíaSi no hay Cuaresma tampoco hay Pascua. Si no hay Pascua no hay resurrección, no hay vida. Si no morimos con Cristo al pecado, tampoco podremos resucitar con Cristo a la vida eterna. Relación con la Eucaristía Participar en la Eucaristía -misterio pascual- exige este espíritu, para no profanar el pan que el Padre nos da para el cambio.

91 La Eucaristía de este segundo domingo de Cuaresma nos contestará esta pregunta y nos pedirá una toma de postura. Pidamos al Padre del Cielo perdón por todas nuestras falsas seguridades e instalaciones. Por los egoísmos humanos que hacen difícil la transformación de nuestra sociedad.

92 Que esta eucaristía nos enseñe a mirar a Abrahán, a mirar a Jesús para aprender las lecciones que nos dan y poder vivir intensamente la cuaresma.

93 Algunas preguntas para meditar durante la semana1. ¿A qué falsos valores me estoy aferrando? 2. ¿Qué ideales generalmente me ayudan a sobreponerme a mis malas tendencias? 3. Cuando me encuentro solo, triste, apenado, ¿acudo a Dios para encontrar alivio, sosiego, paz? ¿Me creo que Dios es mi descanso? 4. En mi grupo cristiano, en mi comunidad, se trabaja, se reflexiona, se reza: ¿Qué lugar ocupa la oración de acción de gracias?

94 5. ¿Cuántas veces levantamos la copa para brindar por nuestro Dios?6. En el mundo en que vivimos existe la cultura de la muerte: abortos, guerras, terrorismo, violencia... ¿Qué estoy haciendo por cultivar una cultura de la vida?

95 MARIA, MADRE DE LOS CREYENTES, QUE SIEMPRE FUISTE FIEL, DANOS TU CONFIANZA, DANOS TU FE

96 Libro virtual:

97 P. Carlos Pabón Cárdenas, CJM.