1
2 Tú eres mi refugio Automático
3 Líbrame, Señor, del malvado, guárdame del hombre violento:
4 que planean maldades en su corazón y todo el día provocan contiendas;
5 afilan sus lenguas como serpientes, con veneno de víboras en sus labios.
6 Defiéndeme, Señor, de la mano perversa, guárdame de los hombres violentos, que preparan zancadillas a mis pasos.
7 Los soberbios me esconden trampas; los perversos me tienden una red y por el camino me colocan lazos.
8 Pero yo digo al Señor: “Tú eres mi Dios”; Señor, atiende a mis gritos de socorro;
9 Señor Dios, mi fuerte salvador, que cubres mi cabeza el día de la batalla.
10 Señor, no le concedas sus deseos al malvado, no des éxito a sus proyectos.
11 Yo sé que el Señor hace justicia al afligido Y defiende el derecho del pobre.
12 Los justos alabarán tu nombre, los honrados habitarán en tu presencia.
13 Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo