1 Un cuento de Paulo Coelho
2 Un Hombre, su caballo y su perro iban por una carreteraUn Hombre, su caballo y su perro iban por una carretera. Cuando pasaban cerca de un árbol enorme cayó un rayo y los tres murieron fulminados.
3 Pero el hombre no se dio cuenta de que ya había abandonado este mundo, y prosiguió su camino con sus dos animales (a veces los muertos andan un cierto tiempo antes de ser conscientes de su nueva condición…)
4 La carretera era muy larga y colina arribaLa carretera era muy larga y colina arriba. El sol era muy intenso, y ellos estaban sudados y sedientos En una curva del camino vieron un magnífico portal de mármol, que conducía a una plaza pavimentada con adoquines de oro.
5 El caminante se dirigió al hombre que custodiaba la entrada y entabló con él, el siguiente diálogo:Buenos días. Buenos días - respondió el guardián ¿ Cómo se llama este lugar tan bonito? Esto es el cielo.
6 ¡Qué bien que hayamos llegado al Cielo, porque estamos sedientos!Usted puede entrar y beber tanta agua como quiera. (Y el guardián señaló la fuente). Pero mi caballo y mi perro también tienen sed… Lo siento mucho – dijo el guardián – pero aquí no se permite la entrada a los animales.
7 El hombre se levantó con gran disgusto, puesto que tenía muchísima sed, pero no pensaba beber solo. Dio las gracias al guardián y siguió adelante. Después de caminar un buen rato cuesta arriba, ya exhaustos los tres, llegaron a otro sitio, cuya entrada estaba marcada por una puerta vieja que daba a un camino de tierra rodeado de árboles…
8 A la sombra de uno de los árboles había un hombre acostado, con la cabeza cubierta por un sombrero. Posiblemente dormía. Buenos días – dijo el caminante. El hombre respondió con un gesto de la cabeza. Tenemos mucha sed, mi caballo, mi perro y yo Hay una fuente entre aquellas rocas – dijo el hombre, indicando el lugar.
9 Podéis beber toda el agua que queráis.El hombre, el caballo y el perro fueron a la fuente y calmaron su sed. El caminante volvió atrás para dar gracias al hombre Podéis volver siempre que queráis – le respondió éste.
10 A propósito ¿Cómo se llama este lugar? – preguntó el hombre.CIELO. ¿El Cielo? Pero si el guardián del portal de mármol me ha dicho que aquello era el Cielo!
11 Aquello no era el Cielo. Era el Infierno – contestó el guardián.El caminante quedó perplejo. Deberíais prohibir que utilicen vuestro nombre. Esta información falsa debe provocar grandes confusiones –advirtió el caminante.
12 ¡De ninguna manera! – increpó el hombre, en realidad nos hacen un gran favor, porque allí se quedan todos los que son capaces de abandonar a sus mejores amigos… Paulo Coelho.
13 Jamás abandones a tus verdaderos amigos aunque eso te produzca inconvenientes personales.Si ellos han estado dándote su amor y compañía has contraído una deuda: ¡No abandonarlos nunca!, porque: Hacer un amigo es una GRACIA, tener un amigo es un DON, conservar un amigo es una VIRTUD.