1 Un mundo en el que quepan muchos mundos Contribuciones desde el Neozapatismo al Pensamiento Crítico sobre el Desarrollo Raúl Delgado Wise
2 Contenido 1. 1. Breve descripción del contexto capitalista contemporáneo: Cinco cabezas de la hidra y la tormenta 2. 2. Dos contribuciones a la cuestión del desarrollo desde los nuevos movimientos sociales en América Latina Autonomía, Resistencia y Rebeldía Modernidad alternativa 3. 3. Reflexiones finales: desafíos para avanzar hacia un horizonte emancipatorio
3 Las cinco cabezas de la hidra y la tormenta Una característica fundamental del capitalismo en la era neoliberal es la creciente monopolización de las finanzas, la producción, el comercio y los servicios. El capital monopolista se ha tornado, más que nunca, en el principal agente junto con el Estado imperial: las 500 CM mayores concentraron 31.2 billones de USD en ganancias (Fortune, 2015). Primera cabeza: El Capital Monopolista Financiero, quien a través del control, emisión y circulación de capital ficticio y operando bajo condiciones de financiarización (mutación D-D’), logra apropiarse de una enorme y desproporcionada porción de la plusvalía social: 225 billones de dólares en 2012, lo que poco más que triplica el PIB global.
4 Segunda cabeza: la configuración de Redes Globales de Capital Monopolista a través de las cuales las grandes corporaciones multinacionales expanden sus tentáculos hacia zonas periféricas. Se trata de una estrategia de internacionalización del capital tendiente a la reapropiación de territorios (enclaves), aprovechando las nuevas TICs y los enormes diferenciales salariales imperantes en el horizonte N-S, a través operaciones de subcontratación (outsourcing) y/o comercio intra-firma (maquilización): en la actualidad hay 85 millones de trabajadores empleados directamente en plantas de ensamble situadas en poco más de 3500 zonas procesadoras de exportación ubicadas en 130 países periféricos y emergentes (McKinsey, 2012).
5 Tercera cabeza: La reestructuración de sistemas de innovación a través de nuevos esquemas de internacionalización (innovación abierta, maquiladoras científicas, inversión estratégica) que operan mediante mecanismos como el outsourcing y el offshore outsourcing: por esta vía las grandes CMN han logrado poner a su servicio a una masa cada vez más significativa de inventores (provenientes principalmente de la periferia, reduciendo costos laborales, administrando el capital de riesgo y capitalizando los beneficios mediante la concentración de patentes (apropiación de bienes comunes intangibles). Cuarta cabeza: El Extractivismo y el Nuevo Extractivismo referido a la creciente apropiación y exportación de minerales, petróleo y gas de los países periféricos, por grandes corporaciones nacionales y extranjeras, a través de la expropiación de bienes comunes, con severas consecuencias para el medio ambiente: minería a tajo o cielo abierto, fracking, gas lutitas, etc.
6 Quinta cabeza: El Acaparamiento y Control de la Tierra directa o indirectamente por los agronegocios (land grabbing), propiciando el despojo de campesinos y pueblos originarios, cambios en los patrones de cultivo y daños severos e irreversibles al entorno natural: transgénicos, monocultivo, destrucción de suelos, etc. Bajo este proceso de concentración y centralización del capital se han desencadenado severos procesos de acumulación por desposesión o despojo, al tiempo que se han profundizado las dinámicas de desarrollo desigual (se perfila una nueva división internacional del trabajo acompañada de la emergencia de nuevas modalidades de intercambio desigual). Todo ello ha desencadenado una severa crisis multidimensional de carácter civilizatorio: la tormenta
7 Los nuevos movimientos sociales América Latina se ha convertido en punta de lanza de una nueva etapa en la evolución de los movimientos sociales a nivel global. A través de las prácticas, experiencias, propuestas y visiones aportadas por estos movimientos se inaugura un nuevo ciclo mundial de protesta y resistencia anticapitalista que sucede al derrumbe del llamado socialismo real. Entre las características de estos movimientos sobresale su territorialización, autonomía (material y soberanía política), impulso a la democracia directa o participativa (el mandar obedeciendo), reafirmación de sus culturas e identidades, creación de sus propios sistemas educativos y de salud, formación de sus propios intelectuales, igualdad de género, organización colectiva y horizontal del trabajo (libre de toda forma de explotación, discriminación, exclusión y desprecio), e impulso a nuevas formas de desarrollo de las fuerzas productivas orientadas a la satisfacción de necesidades sociales y en armonía con la naturaleza.
8 Autonomía, Resistencia y Rebeldía Postura política: Desde y hacia abajo y desde y hacia la izquierda. Mirar y situarse del lado de las víctimas (los despojados, los explotados, los oprimidos, los subalternos) para, desde allí, con ellos y a partir de ellos, avanzar hacia procesos de transformación anticapitalistas, antiimperialistas y anticolonialistas. Revolucionar el poder. Trascender las formas tradicionales de lucha (i.e. el vanguardismo y la vía electoral) resituándolas, para generar “contrapoderes desde abajo y a la izquierda”, que impulsen, con sus propios modos y formas, una ruta autónoma de emancipación, apegándose a sus propios calendarios y geografías.
9 El principio del mandar obedeciendo o de la democracia directa o participativa, que recupera la idea de autogobierno instaurada por otros movimientos emancipatorios como lo fuera la comuna de Paris y otras experiencias revolucionarias. Una muy otra visión de la Resistencia y la Rebeldía. Con el Neozapatismo se redefine radicalmente el concepto tradicional de resistencia (pasiva y reactiva), al plantearse convertir “la lucha de resistencia en una lucha de transformación” capaz de construir desde ahora una nueva sociedad libre de explotación, exclusión y discriminación en los espacios recuperados y bajo su control. Pero no se trata solo de crear ínsulas de resistencia, sino archipiélagos (a ello invita la Sexta Declaración de la Selva Lacandona) que confronten al sistema capitalista con una perspectiva emancipadora y bajo una lógica liberadora y revolucionaria.
10 Modernidad alternativa: diálogo de saberes y reencauzamiento del modo técnico de producción Desde un principio, el Neozapatismo al igual que otros movimientos sociales latinoamericanos se han propuesto formas de desarrollar las fuerzas productivas que privilegien su valor de uso y que armonicen con la naturaleza. Se trata de una visión que propugna por “una modernidad no capitalista, que, rescatando los avances reales que la humanidad ha concretado en los últimos cinco siglos de existencia, desecha al mismo tiempo su marca y su deformación capitalista, cada vez mas ubicua e invasora …[se trata en el fondo, siguiendo a Bolívar Echeverría] de hallar las pistas en el mundo actual de la posible construcción de una modernidad alternativa, no capitalista y no sometida una vez más a la devastadora lógica de la forma de valor.” (Aguirre Rojas, 2010)
11 Desafíos hacia un horizonte emancipatorio Las dos contribuciones al pensamiento crítico esbozadas, deconstruyen aspectos cruciales del fallido y mal llamado socialismo real, que aportan claves para un replanteamiento de la cuestión del desarrollo desde AL (y más allá…). En muchos sentidos, vienen a renovar e inyectar aire fresco al nutrido debate sobre la cuestión del desarrollo que caracterizó al pensamiento crítico latinoamericano. En tal perspectiva, resulta necesario recuperar y renovar la discusión abierta por la teoría de la dependencia, y enriquecerla con los aportes de los nuevos movimientos sociales sobre el poder y la modernidad alternativa, para hacer realidad el horizonte anticapitalista, antiimperialista y anticolonialista de construir un «nuevo» mundo en el que quepan muchos mundos.
12 Lo más importante, desde mi punto de vista, es recuperar el legado del Neozapatismo y otros movimientos sociales en la región, tales como el MST, la comuna de El Alto, el movimiento indígena Pachacutik, los piqueteros y la Conai, los cuales nos instan a replantear la cuestión del desarrollo, como desarrollo alternativo (asociado a una modernidad alternativa, opuesta al progreso y la barbarie capitalista) construida desde abajo y a la izquierda. Entre otras cosas, estos planteamientos vienen a desenmascarar el carácter limitado e incluso regresivo de las propuestas desarrollistas y populistas emanadas de algunos de los gobiernos supuestamente progresistas en Sudamérica.