UNA INTENSA PERSONALIDAD. “Un Niño Cabezota que Nunca se Da por Vencido” Capítulo I – Sección V Autobiografía del Rev. Sun Myung Moon.

1 UNA INTENSA PERSONALIDAD ...
Author: Purificación Navarro Zúñiga
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1 UNA INTENSA PERSONALIDAD

2 “Un Niño Cabezota que Nunca se Da por Vencido” Capítulo I – Sección V Autobiografía del Rev. Sun Myung Moon

3 Mis padres Mi padre era muy bueno prestando dinero a la gente, pero no lo era tanto al recobrar lo prestado. Mi padre era muy bueno prestando dinero a la gente, pero no lo era tanto al recobrar lo prestado. Si bien, cuando él pedía un préstamo siempre prometía devolverlo, aunque para hacerlo tuviera que vender una vaca de la familia u otras cosas y las vendiese en el mercado para obtener el dinero. Si bien, cuando él pedía un préstamo siempre prometía devolverlo, aunque para hacerlo tuviera que vender una vaca de la familia u otras cosas y las vendiese en el mercado para obtener el dinero. Él siempre decía: “ No se puede cambiar la verdad por el engaño. Siempre algo que sea verdad jamás será dominado por algo engañoso. Todo lo que resulta del engaño no durará mucho, cuando en pocos años saldrá a la luz.” Él siempre decía: “ No se puede cambiar la verdad por el engaño. Siempre algo que sea verdad jamás será dominado por algo engañoso. Todo lo que resulta del engaño no durará mucho, cuando en pocos años saldrá a la luz.” Mi padre era alto. Era muy fuerte, tanto que, no tenía dificultad en subir una escalera con rapidez cargando un saco de arroz en la espalda. Mi padre era alto. Era muy fuerte, tanto que, no tenía dificultad en subir una escalera con rapidez cargando un saco de arroz en la espalda. El hecho de que yo con 90 años, todavía sea capaz de viajar en una gira mundial y continuar mi trabajo, es el resultado de la fuerza física heredada de mi padre. El hecho de que yo con 90 años, todavía sea capaz de viajar en una gira mundial y continuar mi trabajo, es el resultado de la fuerza física heredada de mi padre.

4 Un hijo como sus padres Mi madre, cuyo himno cristiano favorito era “A Higher Ground” (Un Lugar más Arriba), también era una mujer muy fuerte. Mi madre, cuyo himno cristiano favorito era “A Higher Ground” (Un Lugar más Arriba), también era una mujer muy fuerte. De ella heredé no sólo su frente ancha y cara redonda, sino también, su espíritu determinado y su personalidad de alto contenido espiritual. De ella heredé no sólo su frente ancha y cara redonda, sino también, su espíritu determinado y su personalidad de alto contenido espiritual. Yo también soy muy cabezota, no habiendo lugar a duda, de que soy hijo de mi madre. Yo también soy muy cabezota, no habiendo lugar a duda, de que soy hijo de mi madre. Cuando era un niño, mi apodo era el “day crier” (llorón de día). Me gané este apodo, porque una vez que comenzaba a llorar, no paraba durante todo el día. Cuando era un niño, mi apodo era el “day crier” (llorón de día). Me gané este apodo, porque una vez que comenzaba a llorar, no paraba durante todo el día. Cuando lloraba lo hacía tan fuertemente que la gente pensaba que algo terrible había pasado. Cuando lloraba lo hacía tan fuertemente que la gente pensaba que algo terrible había pasado. La gente durmiendo en la cama se levantaban para ver que era lo que estaba pasando. También cuando lloraba no lo hacía sentado tranquilamente, sino que, saltaba dando vueltas por toda la habitación. La gente durmiendo en la cama se levantaban para ver que era lo que estaba pasando. También cuando lloraba no lo hacía sentado tranquilamente, sino que, saltaba dando vueltas por toda la habitación. A veces me hacía daño con algo de la habitación y terminaba hiriéndome. Tengo este tipo de intensa personalidad. A veces me hacía daño con algo de la habitación y terminaba hiriéndome. Tengo este tipo de intensa personalidad.

5 Fuertes personalidades Una vez que mi mente estaba predispuesta para algo, no había nada que me hiciera cambiarla. Ni siquiera el hecho de tener que romperme un hueso del cuerpo. Una vez que mi mente estaba predispuesta para algo, no había nada que me hiciera cambiarla. Ni siquiera el hecho de tener que romperme un hueso del cuerpo. Por supuesto, todo este comportamiento ha sido antes de mi madurez. Por supuesto, todo este comportamiento ha sido antes de mi madurez. Cuando mi madre me regañaba por hacer algo incorrecto, la contestaba diciendo: “No. ¡Absolutamente no!” Lo único que tenía que hacer era admitir que me había equivocado, pero prefería morirme, antes que dejar salir de mi boca estas palabras. Pero mi madre, también tenía una fuerte personalidad. Cuando mi madre me regañaba por hacer algo incorrecto, la contestaba diciendo: “No. ¡Absolutamente no!” Lo único que tenía que hacer era admitir que me había equivocado, pero prefería morirme, antes que dejar salir de mi boca estas palabras. Pero mi madre, también tenía una fuerte personalidad.

6 Persistencia ante la injusticia No me acuerdo que edad tenía exactamente cuando esto pasó. No me acuerdo que edad tenía exactamente cuando esto pasó. Un chico me dejó la nariz con sangre y se dio a la fuga. Durante un mes después de esto, fui a su casa todos los días y me quedaba en frente de la entrada de pié, esperando que saliera. Un chico me dejó la nariz con sangre y se dio a la fuga. Durante un mes después de esto, fui a su casa todos los días y me quedaba en frente de la entrada de pié, esperando que saliera. Los adultos del pueblo se quedaban atónitos de mi persistencia. Los adultos del pueblo se quedaban atónitos de mi persistencia. Finalmente los padres del chico me ofrecieron sus disculpas e incluso me dieron un cesto lleno de pasteles de arroz. Finalmente los padres del chico me ofrecieron sus disculpas e incluso me dieron un cesto lleno de pasteles de arroz. Esto no indica que siempre quería ganar con una terca persistencia. Esto no indica que siempre quería ganar con una terca persistencia. Físicamente era más alto y fuerte que otros chicos de mi edad. Ninguno podía vencerme cuando luchábamos. Físicamente era más alto y fuerte que otros chicos de mi edad. Ninguno podía vencerme cuando luchábamos.

7 Entrené por 6 meses En una ocasión, perdí en una lucha contra un chico 3 años mayor que yo. Esto me enfadó muchísimo, no podía sentarme tranquilo. En una ocasión, perdí en una lucha contra un chico 3 años mayor que yo. Esto me enfadó muchísimo, no podía sentarme tranquilo. Fui a una montaña de los alrededores y elegí un árbol acacia para entrenarme con él, dándole puñetazos. Fui a una montaña de los alrededores y elegí un árbol acacia para entrenarme con él, dándole puñetazos. Iba a practicar con mis puños todas las tardes, con la idea de ponerme fuerte y poder vencer a ese chico mayor. Me entrené durante 6 meses. Iba a practicar con mis puños todas las tardes, con la idea de ponerme fuerte y poder vencer a ese chico mayor. Me entrené durante 6 meses. Al final de este período llamé a este chico para tener otra pelea, en ésta pude vencerle. Al final de este período llamé a este chico para tener otra pelea, en ésta pude vencerle.

8 Árboles Acacias

9 Mi lugar de nacimiento Cada generación de mi familia ha tenido muchos hijos. Tengo un hermano mayor, tres hermanas mayores, y tres hermanas menores. Cada generación de mi familia ha tenido muchos hijos. Tengo un hermano mayor, tres hermanas mayores, y tres hermanas menores. Cuando era un niño tenía muchos hermanos. Cuando nos juntábamos con nuestros primeros y segundos primos podíamos hacer cualquier cosa. Cuando era un niño tenía muchos hermanos. Cuando nos juntábamos con nuestros primeros y segundos primos podíamos hacer cualquier cosa. Desde entonces ha pasado mucho tiempo y me siento, como si yo fuera el único que he quedado en el mundo. Desde entonces ha pasado mucho tiempo y me siento, como si yo fuera el único que he quedado en el mundo. Una vez visité el norte de Corea por un corto período de tiempo, en el 1991. Una vez visité el norte de Corea por un corto período de tiempo, en el 1991. Fui a mi aldea natal por primera vez después de 48 años de ausencia, y encontré que mi madre y la mayoría de mis hermanos habían pasado al otro mundo. Fui a mi aldea natal por primera vez después de 48 años de ausencia, y encontré que mi madre y la mayoría de mis hermanos habían pasado al otro mundo. Quedando solamente, una hermana mayor y una menor. Quedando solamente, una hermana mayor y una menor. Mi hermana mayor fue como una madre para mi cuando era pequeño, ahora era una abuela con más de 70 años. Mi hermana menor tenía alrededor de 60 años y su cara estaba cubierta de arrugas. Cuando éramos pequeños, la hacía de rabiar mucho. Mi hermana mayor fue como una madre para mi cuando era pequeño, ahora era una abuela con más de 70 años. Mi hermana menor tenía alrededor de 60 años y su cara estaba cubierta de arrugas. Cuando éramos pequeños, la hacía de rabiar mucho.

10 Mi hermana pequeña Hyo-seon Yo gritaba diciendo su nombre, ¡Eh! “Hyo-seon, vas a casarte con un muchacho con un solo ojo.” Yo gritaba diciendo su nombre, ¡Eh! “Hyo-seon, vas a casarte con un muchacho con un solo ojo.” Ella me contestaba con: “¿Qué has dicho?¿Qué te hace pensar que tú sabes eso, hermano?” Entonces comenzaba a correr detrás de mi y me golpeaba con sus pequeños puños. Ella me contestaba con: “¿Qué has dicho?¿Qué te hace pensar que tú sabes eso, hermano?” Entonces comenzaba a correr detrás de mi y me golpeaba con sus pequeños puños. Cuando cumplió 18 años, Hyo-seon encontró a un hombre, con quién una de nuestras tías quería hacer un emparejamiento para ella. Cuando cumplió 18 años, Hyo-seon encontró a un hombre, con quién una de nuestras tías quería hacer un emparejamiento para ella. En esa mañana se levantó temprano, cuidadosamente se peinó su pelo y se empolvó la cara. Limpió la casa detenidamente dentro y fuera y esperó por su posible novio a que llegara. En esa mañana se levantó temprano, cuidadosamente se peinó su pelo y se empolvó la cara. Limpió la casa detenidamente dentro y fuera y esperó por su posible novio a que llegara. “Hyo –seon,”la dije para hacerla de rabiar, “tú realmente quieres casarte.” Esto la hizo sonrojarse, todavía me acuerdo lo bonita que estaba con la cara rojiza, viendose a través de los polvos blancos. “Hyo –seon,”la dije para hacerla de rabiar, “tú realmente quieres casarte.” Esto la hizo sonrojarse, todavía me acuerdo lo bonita que estaba con la cara rojiza, viendose a través de los polvos blancos. Ya hace más de 10 años de mi visita al Norte de Corea. Mi hermana mayor, quién lloraba tanto al verme la última vez, ya ha pasado al otro mundo. Quedando solo mi hermana menor. Ya hace más de 10 años de mi visita al Norte de Corea. Mi hermana mayor, quién lloraba tanto al verme la última vez, ya ha pasado al otro mundo. Quedando solo mi hermana menor. Esta realidad me llena de tal angustia, que parece que mi corazón se va a derretir. Esta realidad me llena de tal angustia, que parece que mi corazón se va a derretir.

11 Mi habilidad con las manos Era bueno con mis manos, y las utilizaba para hacerme ropa. Cuando hacía frío, con mucha rapidez me confeccionaba una capa para llevarla. Era bueno con mis manos, y las utilizaba para hacerme ropa. Cuando hacía frío, con mucha rapidez me confeccionaba una capa para llevarla. Se me daba mejor que a las mujeres y daba consejos de cómo tejer a mis hermanas mayores. En una ocasión tejí una bufanda para Hyo-seon. Se me daba mejor que a las mujeres y daba consejos de cómo tejer a mis hermanas mayores. En una ocasión tejí una bufanda para Hyo-seon. Mis manos eran grandes y gruesas como la zarpa de un oso, pero disfrutaba haciendo trabajos de costura. Incluso confeccionaba mi propia ropa interior. Mis manos eran grandes y gruesas como la zarpa de un oso, pero disfrutaba haciendo trabajos de costura. Incluso confeccionaba mi propia ropa interior. Cogía un trozo de tela de un rollo, lo doblaba en dos, lo cortaba haciendo el diseño, lo cosía y me lo ponía. Cogía un trozo de tela de un rollo, lo doblaba en dos, lo cortaba haciendo el diseño, lo cosía y me lo ponía. Cuando hice un par de calcetines tradicionales coreanos para mi madre de esta forma, ella expresó su gratitud y cuanto le gustaban diciendo: “Bueno, bueno, pensé que el hijo segundo solamente hacía travesuras, pero estos calcetines me quedan perfectamente.” Cuando hice un par de calcetines tradicionales coreanos para mi madre de esta forma, ella expresó su gratitud y cuanto le gustaban diciendo: “Bueno, bueno, pensé que el hijo segundo solamente hacía travesuras, pero estos calcetines me quedan perfectamente.”

12 Mi madre y su rueca para hilar y tejer Después de mi hermana Hyo-seon nacieron 4 hermanas más. Mi madre dio a luz a 13 hijos, pero 5 no sobrevivieron. Su corazón debe de haber estado profundamente atormentado por ello. Después de mi hermana Hyo-seon nacieron 4 hermanas más. Mi madre dio a luz a 13 hijos, pero 5 no sobrevivieron. Su corazón debe de haber estado profundamente atormentado por ello. Mi madre sufrió mucho para criar a tantos hijos en circunstancias tan severas. Mi madre sufrió mucho para criar a tantos hijos en circunstancias tan severas. Por aquel entonces, era necesario elaborar ropa de algodón como parte de las preparaciones de la dote de matrimonio para un hijo o para una hija. Por aquel entonces, era necesario elaborar ropa de algodón como parte de las preparaciones de la dote de matrimonio para un hijo o para una hija. Mi madre cogía el algodón, lo ponía en la rueca y hacía el hilo. Esto se llamaba to-ggaeng-i en el dialecto de la provincia de Pyung-an. Mi madre cogía el algodón, lo ponía en la rueca y hacía el hilo. Esto se llamaba to-ggaeng-i en el dialecto de la provincia de Pyung-an. Marcaba la anchura a veinte hilos en la máquina, e iba haciendo doce piezas de tela de algodón, luego trece, y así sucesivamente. Marcaba la anchura a veinte hilos en la máquina, e iba haciendo doce piezas de tela de algodón, luego trece, y así sucesivamente.

13 Ruecas antiguas para hilar y tejer

14 Las manos de mi madre Cada vez que un hijo se casaba, ropa de algodón tan suave y preciosa como el satén era confeccionada por las gruesas manos de mi madre. Cada vez que un hijo se casaba, ropa de algodón tan suave y preciosa como el satén era confeccionada por las gruesas manos de mi madre. Sus manos eran increíblemente rápidas. Mientras otros tejían de 3 a 4 piezas de tela en un día, mi madre tejía 20. Sus manos eran increíblemente rápidas. Mientras otros tejían de 3 a 4 piezas de tela en un día, mi madre tejía 20. Cuando tenía prisa para completar las preparaciones del dote de matrimonio para una de mis hermanas mayores, podía tejer un rollo de tela en un día. Cuando tenía prisa para completar las preparaciones del dote de matrimonio para una de mis hermanas mayores, podía tejer un rollo de tela en un día. Mi madre tenía una personalidad impaciente. Cuando se marcaba una meta para hacer algo, trabajaba rápidamente para terminarlo. En esto, me parezco a ella. Mi madre tenía una personalidad impaciente. Cuando se marcaba una meta para hacer algo, trabajaba rápidamente para terminarlo. En esto, me parezco a ella.

15 En la casa de mis familiares maternos Ya en mi niñez, siempre he disfrutado comiendo una amplia variedad de comida. Me gustaba comer maíz, pepinos crudos, patatas crudas, judías crudas. Ya en mi niñez, siempre he disfrutado comiendo una amplia variedad de comida. Me gustaba comer maíz, pepinos crudos, patatas crudas, judías crudas. En una visita a mis familiares maternos quienes vivían a 20 li (8km) de nuestra casa, me percaté de algo redondo que crecía en el campo. Pregunté que era, y me dijeron que era “ji-wa,” o “fruta de tierra.” En ese vencindario, la gente se refería a patatas dulces como “fruta de tierra.” En una visita a mis familiares maternos quienes vivían a 20 li (8km) de nuestra casa, me percaté de algo redondo que crecía en el campo. Pregunté que era, y me dijeron que era “ji-wa,” o “fruta de tierra.” En ese vencindario, la gente se refería a patatas dulces como “fruta de tierra.” Alguien sacó una de la tierra y la cocinó al vapor, me la comí. Tiene un sabor tan exquisito, que cogí un cesto entero y me las comí todas. Alguien sacó una de la tierra y la cocinó al vapor, me la comí. Tiene un sabor tan exquisito, que cogí un cesto entero y me las comí todas. Durante los siguientes años, no pude mantenerme lejos de la casa de mis familiares maternos por más de tres días. Gritaba, “madre, me voy por un tiempo,” corría toda la distancia hacia donde ellos vivían y comía las patatas dulces. Durante los siguientes años, no pude mantenerme lejos de la casa de mis familiares maternos por más de tres días. Gritaba, “madre, me voy por un tiempo,” corría toda la distancia hacia donde ellos vivían y comía las patatas dulces.

16 Patatas Dulces o Batatas - Boniatos

17 Época de mayo Donde vivimos, teníamos lo que se llamaba, “patata paso” en mayo. Podíamos sobrevivir con patatas todo el invierno, cuando llegaba la primavera podíamos comenzar a recoger la cosecha de la cebada. Donde vivimos, teníamos lo que se llamaba, “patata paso” en mayo. Podíamos sobrevivir con patatas todo el invierno, cuando llegaba la primavera podíamos comenzar a recoger la cosecha de la cebada. Mayo era un período crítico, porque si el almacén de patatas se acababa, antes de la recogida de la cebada, la gente comenzaba a pasar hambre. Mayo era un período crítico, porque si el almacén de patatas se acababa, antes de la recogida de la cebada, la gente comenzaba a pasar hambre. Sobrevivir en tiempos donde la cantidad de patatas era bajo y la cebada todavía no se había recogido, era similar a escalar un arriesgado paso de montaña, por eso, la llamábamos “patata paso” Sobrevivir en tiempos donde la cantidad de patatas era bajo y la cebada todavía no se había recogido, era similar a escalar un arriesgado paso de montaña, por eso, la llamábamos “patata paso”

18 Los platos de cebada La cebada que comíamos por aquel entonces, no era tan sabrosa como la de ahora. Los granos en su forma eran más cilíndricos, pero nos parecía bien. La cebada que comíamos por aquel entonces, no era tan sabrosa como la de ahora. Los granos en su forma eran más cilíndricos, pero nos parecía bien. Poníamos los granos a remojar en el agua durante 2 días antes de cocinarlo. Poníamos los granos a remojar en el agua durante 2 días antes de cocinarlo. Cuando nos sentábamos a comer, cogía la cebada y la aplastaba con mi cuchara para conseguir una pasta junta. Pero, no había forma, porque cuando lo cogía con mi cuchara se separaba como mucha arena. Cuando nos sentábamos a comer, cogía la cebada y la aplastaba con mi cuchara para conseguir una pasta junta. Pero, no había forma, porque cuando lo cogía con mi cuchara se separaba como mucha arena. Lo juntaba con gochujang pasta picante roja y lo comía de una vez. Cuando lo masticaba, los granos de cebada se salían entre mis dientes, así que tenía que mantener la boca bastante cerrada al comer. Lo juntaba con gochujang pasta picante roja y lo comía de una vez. Cuando lo masticaba, los granos de cebada se salían entre mis dientes, así que tenía que mantener la boca bastante cerrada al comer.

19 Las ranas y otros alimentos También solíamos coger y comer ranas. También solíamos coger y comer ranas. En aquel tiempo en la zonas rurales, los niños eran alimentados con tres ranas cuando tenían el sarampión y sus caras se ponían muy delgadas con la pérdida de peso. En aquel tiempo en la zonas rurales, los niños eran alimentados con tres ranas cuando tenían el sarampión y sus caras se ponían muy delgadas con la pérdida de peso. Podíamos coger entre 3 y 4 ranas, que eran grandes y tenían suficiente carne en sus patas planas. Podíamos coger entre 3 y 4 ranas, que eran grandes y tenían suficiente carne en sus patas planas. Las freíamos y las envolvíamos en unas hojas arrugadas. Eran un alimento muy sabroso y blando, como si hubieran salido hechas al vapor en una hoya de arroz. Las freíamos y las envolvíamos en unas hojas arrugadas. Eran un alimento muy sabroso y blando, como si hubieran salido hechas al vapor en una hoya de arroz. Hablando de sabores sabrosos, no puedo dejar de mencionar la carne de faisán. Hablando de sabores sabrosos, no puedo dejar de mencionar la carne de faisán. Al tener un continuo contacto con las colinas y las praderas, es como llegué a comprender que hay suficiente abundancia de comida en el ambiente natural que Dios nos ha proporcionado. Al tener un continuo contacto con las colinas y las praderas, es como llegué a comprender que hay suficiente abundancia de comida en el ambiente natural que Dios nos ha proporcionado.

20 Ranas, faisanes y comida abundante