Unidad 2: Problemas de la Semiótica(II)

1 Unidad 2: Problemas de la Semiótica(II)2.1. La dimensió...
Author: Irene Ortíz Giménez
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1 Unidad 2: Problemas de la Semiótica(II)2.1. La dimensión ideológica Discurso social y hegemonía discursiva en Marc Angenot Bruselas (1941); radicado en Montreal, Canadá Historiador de las ideas y crítico literario (1889) Mille huit cent quatre-vingt-neuf: un état du discours social. Montréal: Éditions du Préambule.

2 ¿Qué es el discurso social¿Qué es el discurso social? «Todo lo que se dice y se escribe en un estado de sociedad, todo lo que se imprime, todo lo que se habla públicamente o se representa hoy en los medios electrónicos. Todo lo que se narra y argumenta, si se considera que narrar y argumentar son las dos grandes modos de puesta en discurso. O más bien podemos llamar ‘discurso social’ no a ese todo empírico, cacofónico y redundante, sino a los sistemas genéricos, los repertorios tópicos, las reglas de encadenamiento de enunciados que, en una sociedad dada, organizan lo decible y aseguran la división del trabajo discursivo.»

3 Teoría del Discurso Social- 1ra. decisión teórico-metodológica: analizar las reglas de producción, las reglas de generación, no “el todo” empírico de lo publicado. - 2da. decisión teórico-metodológica: realizar un corte sincrónico arbitrario.

4 La noción de sincronía de la que nos valemos, con vistas a comprender un estado del discurso social, es evidentemente opuesta a aquélla de la Lingüística Estructural. La sincronía saussureana es una construcción típica e ideal, que forma un sistema homeostático de unidades funcionales. La sincronía de la que nosotros hablamos compone una contemporaneidad en tiempo real. Si existe en todo momento, conforme a nuestra hipótesis, cierta regulación «sistémica» del discurso social, una «división del trabajo», una división regulada de los campos y de los géneros discursivos y sus propios decibles, el estudio sincrónico hace también aparecer puntos de anclaje, conflictos, formaciones ideológicas emergentes y otras recesivas, lo arcaico y lo nuevo, y, sobre la escala de «distinciones», la doxa trivial y la paradoja distinguida, la innovación superficial y las antinomias profundas, e incluso la fugacidad de lo «inédito»… En «La teoría del discurso social. Espíritu del tiempo e corte sincrónico de la historia»

5 En «La teoría del discurso social. Todo debate en la opinión «pública» o en un sector determinado, por más ásperos que sean los desacuerdos, supone un acuerdo previo sobre el hecho de que el asunto «existe», de que es «digno» de ser debatido; esto es, presupone la existencia de un denominador común mínimo, que desempeña la función de un fondo común en el que asientan las polémicas y los disensos. En «La teoría del discurso social. Espíritu del tiempo e corte sincrónico de la historia» Ej. Debate Presidencial Argentina Debate

6 El discurso social forma, si no un sistema, al menos un «mercado» sometido a tendencias generales, un mercado cuyos sectores en interacciones son permeables unos a otros y cuyos regímenes locales de producción del sentido se explican en parte por esa misma interacción y topografía. Renunciando al análisis sectorial aislado de géneros y de determinados campos discursivos —literario, filosófico, científico, político y periodístico— nuestro análisis pretendía quitar los compartimientos de la investigación, integrar los «sectores» discursivos particulares en una red interdiscursiva global, tomar por el brazo el cuerpo todo de la enorme masa cacofónica de lenguajes que llegan a los oídos del hombre en sociedad y reconquistar así una perspectiva totalizante. El investigador podría así identificar los patrones recurrentes y dominantes, las maneras comunes de conocer y de significar lo que es conocido en una época, que son propios de ese estado de sociedad y que trascienden las divisiones de los discursos […] En «La teoría del discurso social. Espíritu del tiempo e corte sincrónico de la historia»

7 LA SOCIEDAD (6 t.) de Robert Fossaert (1927-2015)«Bajo el polvo de los acontecimientos que la historia entrega y detrás del infinito detalle de los agenciamientos que la sociología explora, se trataría de observar las estructuras sociales más esenciales. Se trataría de comprender cómo las sociedades se organizan, para producir los sustentos necesarios a sus poblaciones y para asegurar la coexistencia y la coherencia de ellas.»

8 La hipótesis de trabajo que este volumen someterá a verificación afirma no la unidad o la identidad de las actividades ideológicas, pero su pertenencia común a una sola y misma función social, tan indispensable que la producción económica y la organización política. Esta función, cuya definición se precisará poco a poco, es la representación del mundo. Los hombres en sociedad deben producir sus sustentos y la propiedad de los medios de producción los conduce a ese fin. De igual manera, deben estar organizados, para vivir juntos en una sociedad coherente, y el poder del Estado los conduce a ese fin. Así también, finalmente, deben representarse el mundo donde viven, la producción que efectúan, el poder al que se someten y, más generalmente, la tierra que los soporta, el cielo que los «cubre», el mundo, en fin, en todas sus manifestaciones reales e imaginarias. En «La sociedad: las estructuras ideológicas» de R. Fossaert

9 LA NOCIÓN DE HEGEMONÍA DISCURSIVAEl solo hecho de hablar del discurso social en singular (y no evocar simplemente el conjunto contingente de los discursos sociales) implica que, más allá de la diversidad de los lenguajes, de la variedad de las práctica significantes, de los estilos y de las opiniones, el investigador puede identificar las dominancias interdiscursivas, las maneras de conocer y de significar lo conocido que son lo propio de una sociedad, y que regulan y trascienden la división de los discursos sociales: aquello que, siguiendo a Antonio Gramsci, se llamará hegemonía. La hegemonía completa, en el orden de la ‘ideología’, los sistemas de dominación política y de explotación económica que caracterizan una formación social.

10 HEGEMONÍA La hegemonía es esto: capacidad de unificar a través de la ideología y de mantener unido un bloque social que, sin embargo, no es homogéneo, sino marcado por profundas contradicciones de clase. Una clase es hegemónica, dirigente y dominante, mientras con su acción política, ideológica y cultural, logra mantener junto a sí un grupo de fuerzas heterogéneas e impide que la contradicción existente entre estas fuerzas estalle, produciendo una crisis en la ideología dominante y conduciendo a un rechazo, el que coincide con la crisis políticca de la fuerza que está en el poder. «El concepto de hegemonía en Gramsci» de Luciano Gruppi

11 Hegemonía discursiva “Conjunto de mecanismos unificadores y reguladores que aseguran a la vez la división del trabajo discursivo y un grado de homogeneización de retóricas, tópicas y doxas transdiscursivas” aceptabilidad legitimidad apunta a la homeostasis (“la hegemonía engendra hegemonía”)

12 Hago una aclaración: no llamo «hegemonía» al conjunto de los esquemas discursivos, temas, ideas e ideologías que prevalecen, predominan, o tienen el más alto grado de legitimidad en el discurso social global o en alguno de sus actores. La hegemonía es, más bien, el conjunto de los «repertorios» y reglas y la topología de los «estatus» que confieren a esas entidades discursivas posiciones de influencia y prestigio, y les procuran estilos, formas, microrrelatos y argumentos que contribuyen a su aceptabilidad. […] La hegemonía designa entonces un grado más elevado de abstracción que la descripción de los discursos. […] [Ella es] un sistema regulador que predetermina la producción de formas discursivas concretas. «El discurso social: una problemática de conjunto», p. 30

13 Discurso Social: Hegemonía discursiva ComponentesLa lengua legítima Tópica y gnoseología Fetiches y tabúes Egocentrismo y etnocentrismo Temáticas y visión de mundo Dominante de pathos Sistema topológico

14 «Una conducta le parece familiar: descubra que es algo insólito«Una conducta le parece familiar: descubra que es algo insólito. En lo cotidiano, discierna lo inexplicable. Detrás de la regla establecida, descubra lo absurdo.» Copla final de «La excepción y la regla» de Bertolt Brecht