Unión Mexicana Interoceánica Semana de Hogar Cristiano

1 Unión Mexicana Interoceánica Semana de Hogar CristianoD...
Author: Ana Belén Fernández Páez
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1 Unión Mexicana Interoceánica Semana de Hogar CristianoDepto. MAF Semana de Hogar Cristiano 13-20 de mayo

2 La paternidad solo para valientes14 DE MAYO INTRODUCCIÓN: Si por adelantado supiéramos lo que cuesta en dinero tener hijos, yo creo que pocos lo harían. ¿Saben muchachos, todo lo que les ha costado a sus padres? Si ahora tienes 20 años de edad y contáramos cuantas comidas tu mamá ha tenido que preparar ¡seria $216,000! Pero los que comen más de una vez, súmenles las extras. Pobres madres hay que hacerles un monumento ¿verdad? Ahora, cuanto ha trabajado tu papa o mamá para alimentarte. Si le ponemos arbitrariamente un promedio de 10 pesos por comida, habrán gastado más de $216,000 en alimentarte. Y toda la ropa que te han lavado y comprado, y las noches de desvelo que pasaron cuando te enfermaste, y todos los regalos que te compraron, y les pediste un celular bueno, etc. y etc.… Chicos, están endeudados con sus padres. Bueno con esto no quiero desanimar a los que estaban pensando convertirse en padres. Solo lo traigo a colación para decir que la paternidad es solo para valientes.

3 Dios lo ha ordenado Los que se casan tarde o temprano se enfrentaran al pensamiento de querer tener un hijo/a. Y todos más o menos tenemos una idea que no es tan fácil la paternidad, pero a pesar de eso, nos animamos. ¿Por qué? Dios colocó ese deseo en el corazón humano. Y además el ordeno la paternidad. Génesis 1:27 y 28. No es que Dios nos obligue, sino que el colocó ese deseo innato de querer tener hijos. Dios nos concedió ese privilegio de ser como el cocreadores de la vida. Y lo hizo obviamente con el propósito de mantener la especie humana sobre la tierra. Pero no solo eso. Pues Dios bien podría haber poblado la tierra creando muchos Adanes y que no se murieran. Pero Dios quería que los hombres y mujeres tuvieran esa dicha que solo quienes tienes hijos saben que hermoso es poder abrazar a un pequeños ser que es hueso de tus huesos y carne de tu carne. Y aunque no siempre es fácil la paternidad y es muy demandante, es muy recompensante.

4 ¿Cómo hacerlo? Sabemos que no es una tarea fácil, sabemos que es muy demandante. Y sabemos que para muchos padres es una tarea desgastante de la cual en algunos momentos de la vida se han arrepentido. Como todo trabajo que se va a realizar requiere que tengamos cierto grado de conocimiento y entrenamiento para hacerlo bien. La paternidad requiere mucho más conocimiento y muchas más habilidades y entrenamiento. Aun así, nada está garantizado cien por ciento. El elemento pecado es algo que no podemos ignorar. Recordemos que el enemigo de Dios quiere hurtar, matar y destruir, y una forma de infligirnos daño es mediante nuestros hijos. Adán y Eva sintieron en carne propia lo que el pecado es capaz de hacer en nuestra familia por eso necesitamos ser guiados y dirigidos por Dios es esta noble empresa. Dios ha dado reglas para la dirección de los padres y los hijos. Y estas reglas han de obedecerse estrictamente. (Conducción del Niño 62).

5 Directrices a los padresEn su Palabra y en los testimonios Dios ha dejado algunas directrices útiles que debemos saber y tomar en cuenta en la obra de la paternidad. “Los padres no tienen excusa por no comprender claramente la voluntad de Dios para obedecer las leyes de su reino. Sólo así pueden conducir a sus hijos al cielo. Mis hermanos y hermanas, es vuestro deber comprender los requerimientos de Dios. ¿Cómo podréis educar a vuestros hijos en las cosas de Dios a menos que vosotros mismos conozcáis lo que es correcto y lo que es equivocado, a menos que comprendáis que la obediencia significa la vida eterna y la desobediencia la muerte eterna?” (Conducción del Niño 61)

6 Deber de cuidar por su bienestarUna de las primeras responsabilidades de la paternidad es cuidar por el bienestar de ese bebé. Es nuestra responsabilidad proveer lo mejor que sea posible para suplir sus necesidades básicas. Y Dios da esa responsabilidad a los padres. En Mateo 7:9-11 ilustra como Dios espera que los padres cuidemos en proveer a nuestros hijos con lo que ellos necesitan para crecer y desarrollarse sanamente. El verso destaca que los padres debemos imitar al bondadoso Padre celestial que cuida y provee lo que sus hijos necesitan. La responsabilidad de cuidar de los niños y de brindarles lo mejor para su desarrollo físico, mental, espiritual y social descansa bajo la premisa de que los hijos no son nuestros en sentido de pertenencia. Las Escrituras afirman la verdad de los hijos son herencia de Jehová (Salmo 127:3) y a nosotros se nos da la responsabilidad de cuidarlos, educarlos y prepararlos para la eternidad.

7 “Ambos padres necesitan urgentísimamente una preparación cuidadosa y cabal. Antes de cargar con las posibilidades de la paternidad y la maternidad, los hombres y las mujeres deberían familiarizarse con las leyes del desarrollo físico: con la fisiología y la higiene, con la relación de las influencias prenatales, con las leyes que rigen la herencia, la salud, el vestido, el ejercicio, y el tratamiento de las enfermedades; deberían comprender también las leyes del desarrollo mental y de la educación moral” (Conducción del Niño 59).

8 Deber de instruir Proverbios 22:6Los niños no son como los animalitos que al nacer saben prácticamente todo lo que necesitan saber para vivir en su mundo. No hay escuelas para gatos, ni para ratones, ni para vacas ni perros. Pero todos ellos saben lo que necesitan saber. En cambio los humanos necesitamos largos proceso de aprendizaje para desarrollar todo nuestro potencial con que el Creador nos ha dotado. Y Dios ha dado a los padres la responsabilidad de educar a sus hijos. “Sobre los padres recae la obligación de dar instrucción física, mental y espiritual. Debe ser el objeto de todo padre, asegurar para su hijo un carácter bien equilibrado, simétrico. Esa es una obra de no pequeña magnitud e importancia, una obra que requiere ferviente meditación y oración no menos que esfuerzo paciente y perseverante. Hay que echar un fundamento correcto, levantar un armazón fuerte y firme, y luego, día tras día, adelantar la obra de edificar, pulir y perfeccionar” (Consejos para los Maestros Padres y Alumnos, 83).

9 Notemos las diferentes referencias que nos dicen que es responsabilidad de los padres el dar instrucción o educación a sus hijos. Proverbios 2:1,2; 3:1-3; 4:1-5. Esta educación no es la académica o profesional. Los padres educamos para la vida. Las escuelas les enseñan una profesión o especialización, los padres los preparamos para la vida.

10 Deber de corregirlos No es fácil ni siempre grato corregir, mucho menos pasársela corrigiendo todos los días. Sin embargo el hecho de que todos heredamos una naturaleza afectada por el pecado se hace imprescindible que corrijamos las tendencias equivocadas de nuestros hijos. En Proverbios 29: 17, nos dice que cuando los padres corrigen a sus hijos tendrán descanso o tranquilidad y alegría. No hacerlo puede traer tristeza y aflicciones. Pero la misma Escritura nos dice cómo debemos corregir cuando nuestros hijos cuando se equivocan. Lo debemos hacer con misericordia, Proverbios 16:6 “Es una gran crueldad permitir que los malos hábitos se desarrollen, y entregar la ley en las manos de los niños y dejarlos gobernar”—Christian Temperance and Bible Hygiene, 68 (CN 83). “Nunca debe permitírseles que manifiesten falta de respeto hacia sus padres. Nunca la terquedad se debe dejar sin reprensión. El futuro bienestar del niño requiere una disciplina bondadosa, amante, pero firme” (Consejos para los Maestros Padres y Alumnos, 86).

11 Deber de enseñarles las cosas espiritualesEsta es una responsabilidad muy importante que a veces podemos olvidar o minimizar. En Isaías 54:13 se nos dice: “Todos tus hijos serán enseñados por el Señor y grande será el bienestar de tus hijos” (La Biblia de las Américas). En Deuteronomio 6: 6-8 se enfatiza esta misma verdad. Debemos instruir a nuestro hijos en el temor a Dios, entendiendo temor como respeto, reverencia y sumisión a la voluntad de Dios. “La primera lección que debe enseñarse a los niños es que Dios es su Padre. Debiera dárseles esta lección en sus más tiernos años. Los padres deben comprender que son responsables delante de Dios por familiarizar a sus hijos con su Padre celestial En cada lección debe enseñarse que Dios es amor”—The Review and Herald, 6 de junio de 1899 (Conducción del Niño 460). Los hijos también tienen responsabilidades que Dios les ha asignado como parte del bienestar familiar.

12 Respeto y obediencia hacia los padresEs clara la responsabilidad que Dios coloca sobre los hijos. El de obedecer a sus padres, Éxodo 20: 12. En la repetición de las bendiciones y maldiciones que se hacían en el monte Gerizim y monte Ebal, se lee en Deuteronomio 27:16, una declaración muy fuerte indicando cuan serio es el asunto de la obediencia a los padres. Jesús citó esta misma verdad en Mateo 15:4. Además este es un mandamiento con promesa de que te irá bien en tu vida cuando obedezcas a tus padres. Efesios 6:1, 2. El apóstol Pablo dice otra razón por la que los hijos deben obedecer a sus padres “esto, agrada al Señor” (Colosenses 3:20). “La obediencia a la autoridad paternal debería inculcarse en la infancia y cultivarse en la juventud” (The Review and Herald, 13 de marzo de 1894 CN 76). “Los niños, desde su más tierna infancia, deberían ser enseñados a obedecer a sus padres, a respetar su palabra y a reverenciar su autoridad”—(The Review and Herald, 16 de julio de 1895 CN 76).

13 Ayudad a vuestros padresLos fariseos del tiempo de Jesús se desentendían de ayudar a sus padres y donaban sus ofrendas a la iglesia. Jesús corrigió esta idea equivocada de que no tenemos responsabilidad de ayudar a nuestros padres si damos ofrendas para la causa de Dios (Mateo 15:3-8). “El quinto mandamiento no sólo requiere que los hijos sean respetuosos, sumisos y obedientes a sus padres, sino que también los amen y sean tiernos con ellos, que alivien sus cuidados, que escuden su reputación, y que les ayuden y consuelen en su vejez. También encarga sean considerados con los ministros y gobernantes, y con todos aquellos en quienes Dios ha delegado autoridad” (Patriarcas y Profetas ). Cuando los padres y los hijos cumplen su cometido la bendición de Dios descansa sobre esa familia. Y las promesas que Dios hizo se empiezan a cumplir tal y como Él lo prometió.

14 Conclusión Como lo señalamos al principio, criar hijos no es fácil, es un trabajo desafiante y agotador pero altamente recompensante cuando los vemos crecer en el temor de Dios. Cuando los vemos convertirse en hombres y mujeres de bien. Padres, Dios nos ha dado una responsabilidad sagrada, necesitamos prepararnos para cumplir con esta hermosa tarea, de tal manera que al final de la jornada cuando escuchemos donde está la hermosa grey que te di… podamos decir “he aquí yo y los hijos que me dio el Señor”. Padres que podamos escuchar lo siguiente: Cuando empiece el juicio y los libros sean abiertos, cuando sea pronunciado el “bien hecho” del gran Juez, y colocada en la frente del vencedor la corona de gloria inmortal, muchos levantarán sus coronas a la vista del universo reunido y, señalando a sus madres, dirán: “Ella hizo de mí todo lo que soy mediante la gracia de Dios. Su instrucción, sus oraciones, han sido bendecidas para mi salvación eterna”. (Mensajes para los Jóvenes, 328).

15 Con gozo inenarrable, los padres ven la corona, el manto, el arpa que son dados a sus hijos. Han terminado los días de espera y de temor. La semilla sembrada con lágrimas y oraciones pudo haber parecido ser sembrada en vano, pero la cosecha es recogida al fin con gozo. Sus hijos han sido redimidos. Padres, madres, ¿henchirán el canto de alegría en aquel día las voces de vuestros hijos?—The Signs of the Times, 1 de julio de 1886 (Conducción del Nino 539). Hijos, ¿no quisieran estar con sus padres en la eternidad? Oremos consagrándonos al Señor.