Universidad Complutense de Madrid

1 Universidad Complutense de MadridPrecariedad laboral y ...
Author: César Olivera Naranjo
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1 Universidad Complutense de MadridPrecariedad laboral y mujeres: entre el suelo pegajoso y el techo de cristal Ana Mª Rivas Universidad Complutense de Madrid

2 “ [.…] el problema del empleo femenino no suele estar relacionado con el techo de cristal, tal como tratan de anunciar algunas voces mediáticas, como con un suelo pegajoso que atrapa a las cada vez más numerosas empleadas precarias” Cita de Teresa Torns (2013) “La precariedad laboral en España ¿es cosa de mujeres?”, en Benjamín Tejerina y otros. (eds.) Crisis y precariedad vital.

3 ¿ Suelo pegajoso? Se refiere a los trabajos de reproducción, domésticos y de cuidados no remunerados a las que tradicionalmente se ha relegado a las mujeres. Ese “espacio natural” asignado a las mujeres desde supuestos androcéntricos y patriarcales en connivencia con el capitalismo, para quien las mujeres siempre han sido “la variable de ajuste”. Este concepto está relacionado con el famoso equilibrio/conciliación de trabajo en y fuera de casa, tan complicado de mantener para las mujeres. No se puede analizar el trabajo formalizado por un lado y el trabajo no remunerado por otro, ambos forman parte del mismo orden social.

4 ¿ Suelo pegajoso? La expresión se hace eco de los factores que describen la baja calidad del empleo femenino, así como el mayor índice de rotación laboral que afecta a las peor situadas. Mujeres que protagonizan el tiempo parcial y la temporalidad y suelen concentrarse en sectores de actividad y ocupaciones vinculadas a tareas de limpieza y cuidados y atenciones personales. Empleos donde se dan las peores condiciones laborales y los más bajos salarios y en los que el techo de cristal no suele constituir dificultad alguna.

5 Desigualdades de género en el mercado de trabajo: calidad de empleo y condiciones laboralesLas mujeres en España siguen presentando menores tasas de actividad y de empleo y mayores tasas de desempleo que los hombres: En 2016 (INE), las tasas de actividad y empleo de las mujeres (53,64% y 42,17%) siguen estando por debajo de la media nacional (59,23% y 47,60%) y por debajo de las tasas de actividad y empleo de los hombres (65,13% y 53,33%). La tasa de paro de las mujeres (21,38%) sigue estando por encima de la media (19,63%), mientras que la de los hombres está por debajo de la media (18,12%).

6 Desigualdades de género en el mercado de trabajo: calidad de empleo y condiciones laboralesLa temporalidad y el trabajo a tiempo parcial son dos factores que agravan la calidad del empleo femenino y refuerzan las desigualdades de género: El 25,2% de mujeres con empleo tiene un trabajo por horas. Entre los hombres, en cambio, este porcentaje disminuye considerablemente al quedarse en un 7,9%. Esto supone para las mujeres: 1) una concentración mayor en actividades con menor prestigio y peores condiciones laborales, relacionadas con los cuidados, la limpieza y la administración; 2) se trabaja a tiempo parcial de forma “involuntaria”, porque no encuentran trabajo a tiempo completo. La diferencia no es tan acusada en la tasa de temporalidad (25,7% frente 25,5%), pero el dato está sesgado porque la mayor temporalidad (40%) se produce en la construcción, un sector casi exclusivamente masculino. En sectores donde compiten ambos géneros (servicios, industria), la temporalidad siempre es mucho mayor entre las mujeres.

7 Desigualdades de género en el mercado de trabajo: calidad de empleo y condiciones laboralesLos bajos salarios, brecha salarial de género o indiscriminación indirecta,, sigue siendo uno de los factores de precarización laboral de las mujeres. En 2015, la mitad de las mujeres asalariadas ganó menos de euros brutos mensuales. El mayor porcentaje se encuentra en el grupo de las que cobran menos de 655 euros. Hecho que tiene que ver con la segregación laboral. Las mujeres se concentran mayoritariamente en los sectores de servicios peor remunerados: comercio, hostelería, limpieza, provisión de cuidados, administración pública, etc.

8 Si a todo ello sumamos las políticas neoliberales de contención y austeridad impuestas con la excusa de la crisis: Reforma laboral de 2012 (RDL 3/2012) Reforma sanitaria (RDL, 16/2012) Reforma del sistema educativo (RDL, 14/2012). Paralización del Plan de Impulso a la Educación Infantil 0-3 (Educa3) de 2008. Recortes a la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia de 2006. Entre los colectivos más perjudicados por estos recortes, al acumular sus efectos perversos, están las mujeres, especialmente las más jóvenes y las inmigrantes.

9 Efectos de la persistencia de las desigualdades de género en el mercado laboral:Disminución de las tasas de actividad femeninas por “desánimo” y por “el coste de oportunidad”. “Desánimo”: fenómeno que se refiere al número de personas en condiciones de trabajar y disponibles para ello cuyo motivo principal para no buscar empleo es que creen que no lo encontrarán. Los datos muestran que este fenómeno afecta de manera especial a las mujeres. “Coste de oportunidad” de salir o permanecer fuera del mercado laboral es menor para las mujeres. En el contexto de una menor valoración de los trabajos más feminizados y un desigual reparto de tareas de cuidados, resulta más eficiente que, en caso de necesidad, sean las mujeres quienes abandonen ese mercado.

10 Efectos de la persistencia de las desigualdades de género en el mercado laboral:Disminución de las tasas de fecundidad de las mujeres que, pese a estas condiciones, deciden permanecer en el mercado laboral: España pasó de ser el segundo país de Europa con un promedio mayor de hijos por mujer detrás de Irlanda en los años setenta, a ocupar el lugar más bajo a mitad de los años 90. Actualmente, forma parte del grupo de países con muy baja fecundidad, entre 1,3 y 1,6 nacimientos por mujer. Las mujeres españolas son las que tienen su primer hijo de forma más tardía en Europa, a edades superiores a los 35 años, cuando disminuye su capacidad reproductiva. Lo que se llama “infertilidad sobrevenida o estructural”.

11 Apple y Facebook financian la congelación de óvulos de sus empleadas para retener el talento Apple y Facebook han confirmado que pagarán la congelación de óvulos a las empleadas que lo soliciten, en lo que presentan como una medida para atraer y mantener el talento femenino en Silicon Valley, donde hay un gran desequilibrio en cuanto a géneros. La empresa ha presentado su decisión como una medida de apoyo a la maternidad y la conciliación laboral

12 ¿A QUIÉN VA DESTINADA la vitrificación de óvulos?Pacientes con riesgo de pérdida de la función ovárica: pacientes diagnosticadas de cáncer que van a recibir tratamiento con quimio o radioterapia, enfermedades autoinmunes que precisen quimioterapia, trasplantes de médula ósea o mujeres con riesgo de cirugía ovárica repetida, como la endometriosis. Sin indicación médica o por causas sociales: mujeres que deciden postergar su maternidad por diversas razones o porque sus circunstancias económicas o laborales se lo exigen. https://ivi.Es/

13 ¿A QUIÉN VA DESTINADA la criopreservación de semen?Varones que vayan a someterse a tratamientos que puedan dañar su fertilidad, como aquellos que vayan a comenzar un tratamiento oncológico con quimioterapia o radioterapia. Varones que vayan a realizarse una cirugía de testículo o próstata. Pacientes que vayan a someterse a una vasectomía. Pacientes con oligospermia severa (semen con baja cantidad de espermatozoides) que progresan hacia azoospermia (ausencia de espermatozoides en el semen). En los tratamientos de FIV. Aunque la pareja tenga previsto emplear una muestra de semen fresca en la fecundación in vitro, es conveniente criopreservar una muestra para mayor tranquilidad, y recurrir a ella en el caso de no poder extraer una muestra el día de la fecundación.  También es recomendable para asegurar que la muestra que se va a utilizar el día de la inseminación es de buena calidad. Varones que desempeñan ocupaciones de alto riesgo y puede verse afectada su capacidad reproductiva.

14 De nuevo se intenta desviar el debate social, político y económico de fondo:Los incentivos sociales/laborales a la vitrificación de los óvulos, bajo la excusa de permitir a las mujeres gestionar su proyecto reproductivo y laboral de acuerdo a sus necesidades y deseos, reproducen la imagen y representación del cuerpo de la mujer como entidad biológica preexistente y no como producto social y cultural, perpetuando la asimetría y desigualdad de estatus entre hombres y mujeres al reducir el cuerpo de estas últimas a cuerpos sexualizados. La propuesta de vitrificación de óvulos refuerza el proceso de individualización del orden neoliberal, por el que las causas de la desigualdad entre hombres y mujeres y la dificultad de conciliar la vida personal/familiar y laboral, se traslada de las estructuras – mercado laboral, políticas públicas, sistema sexo/género -, al individuo, en este caso, a las mujeres.

15 ¿Políticas de conciliación o un nuevo contrato social?Cuestionamiento de las políticas de conciliación: Se trata de políticas más orientadas a las mujeres que a los hombres, pese a los cambios que se van dando en los permisos de paternidad. Solo tratan de resolver problemas de corresponsabilidad individual, cuando se trata también de corresponsabilidad institucional. Ocultan o invisibilizan la división generizada del trabajo al interior del hogar y la familia. No cuestionan la centralidad del tiempo de trabajo remunerado a la hora de organizar socialmente la vida cotidiana de las personas, los cuidados y las empresas. La conciliación solo trata de hacer frente a tiempos excepcionales: maternidad, paternidad, enfermedad, cuidados de personas dependientes, etc. La conciliación no cuestiona la lógica del sistema económico capitalista, la organización de los tiempos, espacios y tareas en las que sigue predominando la división público/privado, hombre/mujer, producción/reproducción.

16 ¿Políticas de conciliación o un nuevo contrato social?Por un nuevo contrato social o economía de los cuidados: Reconocimiento de los cuidados como un aspecto central de nuestro sistema económico y nuestra organización social, que afecta no solo a hombres y mujeres implicados en una relación de pareja y familiar sino al colectivo masculino, a las empresas, a los gobiernos. Desprivatizar y politizar los cuidados: situar el bienestar de las personas en el centro de la acción política y colectiva. Considerar al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado como trabajo e incluirlo en los análisis económicos, rompiendo la lógica capitalista que solo reconoce como trabajo al que es remunerado, identificando empleo y trabajo. La economía del cuidado como una apuesta hacia una economía diferente que permitiera incluir en su análisis el cuidado no como expresión de una necesidad concreta sino como un parámetro de satisfacción del bienestar y el desarrollo humanos.

17 ¡¡¡¡ MUCHAS GRACIAS !!!!